Crítica: Future Nostalgia – Dua Lipa | Así es como se salva el pop

Una retahíla de bops para reproducir en bucle

4.5 estrellas

Dua Lipa Future NostalgiaSalvar el pop no es fácil, y si no que se lo digan a Carly Ray Jepsen. El género musical, cada vez más eclipsado por los sonidos latinos y urbanos que dominan las listas de ventas, parece no levantar cabeza. Hay excepciones, por supuesto, pero el pop ya no está tan presente en radios como de costumbre. Hoy hablamos de manera larga y tendida de «Future Nostalgia«, uno de los mejores discos pop que hemos escuchado en los últimos años y con el que Dua Lipa se deshace de manera definitiva de la etiqueta de one-hit wonder.

Puede que Dua Lipa no empezase esta nueva era del mejor modo posible. Su primer single, «Don’t Start Now«, presentado el 1 de noviembre del pasado año, pudo no ser ese éxito inmediato que tanto los fans como la propia discográfica esperaban. Sin embargo, nos mostraba la mejor faceta posible de la cantante. Dua ha sido insistente, sabía el hit que tenía entre manos y se paseó por todos los platós habidos y por haber con puestas en escena fascinantes: desde los premios MTV EMA 2019 celebrados en Sevilla hasta el programa de Jimmy Fallon. Su insistencia, además de la buena acogida en radios -siempre más tardía-, hizo que casi 5 meses más tarde, el single alcanzase la segunda posición el Billboard Hot 100 (actualmente es #3). No pueden decir lo mismo Lady Gaga o Katy Perry, cuyas presentaciones en directo son prácticamente inexistentes desde hace unos años. Dua Lipa se ha proclamado como la mejor super estrella pop que hemos visto en mucho tiempo, demostrando que con trabajo duro y persistencia podía llegar a crear un global-hit, y así ha sido. Como se tiende a decir, «con paciencia y con saliva…».

La presentación del primer sencillo promocional «Future Nostalgia» afirmaba que en el álbum homónimo predominarían los sonidos ochenteros y, a pesar de no ser una canción que pidiese ser repetida en bucle, abría el apetito para el que se presentaba como uno de los mejores álbumes del año. Y así fue, más aún cuando «Physical«, el gran tema de este «Future Nostalgia» llegó a nuestras vidas con un fascinante videoclip de la mano de Canada y esa estructura musical que grita «himno pop» cada ver que es reproducida. Dua puede dormir tranquila: su álbum está hecho por y para el streaming, por lo que adelantar su publicación no va a suponer un problema.

«Future Nostalgia» supone una retahíla de cortes pop perfecta. Ese álbum que es reproducido on repeat hasta la saciedad y que resulta casi imposible quemarlo. Un álbum trazado a medida para el disfrute del oyente, cuyas pistas funcionan tanto de manera individual como grupal, a pesar de no haber un concepto o una historia que nos obligue a seguir una línea. Dua Lipa ha crecido enormemente como artista en estos últimos años y este «Future Nostalgia» no es más que una prueba de ello.

Desde el estribillo insaciable de «Don’t Start Now«, coronado a día de hoy como el mayor éxito de la cantante albanesa, hasta ese casi-sample de «Don Diablo» llamado «Levitating«, que nos hace querer sacar toda las prendas con lentejuelas que tengamos en el armario. Destaca también «Love Again«, que se convierte de manera instantánea en todo un macro-hit que no pararás de tararear en los próximos meses. Tampoco quedan atrás otros temas como «Hallucinate«, que recuerda a lo mejor de Pixie Lott (!!!), quien debe estar llorando en su casa ahora mismo, y no precisamente por la cuarentena. El ya confirmado como tercer single de este álbum, «Break My Heart«, funciona como un reloj debido a su producción y la eficacia de su estribillo, que impide que uno se quede quieto y no no mueva su cú-cú como si nadie le estuviese mirando. Otra que debe estar llorando es Paulina Rubio, pues su «Boys Will Be Boys» deja de ser oficialmente el tema favorito por los gays del mundo. El tema de Dua Lipa supone un cierre magistral para este álbum casi redondo.

Por mucho que la histeria nos lleve a decir que este álbum es una obra maestra, no lo es, aunque se quede muy muy cerca de ello. El álbum es tan sumamente corto (11 canciones que se traducen en unos escasísimos 37 minutos) que no podía permitirse ni un solo traspiés. Es el caso de los temas menos destacables del disco: «Good In Bed«, «Pretty Please» y «Cool«. No son malos temas, ni muchísimo menos, pero quedan eclipsados por todos los anteriormente mencionados. Tanto es así que uno espera con ansias que termine «Cool» (co-escrito por Tove Lo) para bailar por 82º vez «Physical«, al igual que le ocurre a «Good In Bed» con «Boys Will Be Boys«.

«Future Nostalgia» es ese álbum por el que hubiese matado cualquier artista del pop. Y es que, a pesar de no ser mejor que «E·MO·TION», sí es mejor que «Dedicated». «Future» es ese álbum que todo artista necesitaría para plantarse nuevamente en la A-List del panorama musical porque, básicamente, no es un álbum exclusivo a lo amantes de un género. Es un álbum abierto a todos, capaz de colarse en todas las playlists gracias a la magnitud de sus bops, tal y como lo ha demostrado su primer single.

Para más inri, Dua Lipa ha estrenado tres obras maestras audiovisuales, dos de ellas para el segundo single «Physical».

En definitiva, hay Dua Lipa para rato. Y eso nos encanta.

Nota: 8,5/10

Top 20: Mejores Álbumes de 2019

Estos son nuestros álbumes favoritos de 2019

Con más retraso que Marta Carriedo, nos disponemos a elaborar nuestro top 20 de álbumes del pasado año. Hemos implementado en diez posiciones nuestro ranking anual porque este año The Rubiew va a por todas. También porque era imposible hacer este top si no. Tranquilo, querido lector: Ana Guerra no se encuentra en este ranking. ¡Comenzamos!

Aquí podéis leer el top 50 de canciones de 2019.

 

20. Florist – Emily Alone

19. Father Of The Bride – Vampire Weekend

18. All Mirrors – Angel Olsen

17. Carolina Durante – Carolina Durante

16. A Different Kind Of Human (Step 2) – AURORA

15. Immunity – Clairo

14. Pony – Rex Orange County

13. Lover – Taylor Swift

12. Late Night Feelings – Mark Ronson

11. Shea Butter Baby – Ari Lennox

 

 

10. Pero No Pasa Nada – Amaia

71uMXkvjDZL._SL1500_Amaia estrenaba el pasado mes de septiembre su álbum debut «Pero No Pasa Nada«. Esta recopilación de diez canciones nada entre melodías puramente propias del pop español, incluyendo puentes que nos trasladaban de manera inmediata a aquellos grandes clásicos que componían «El Viaje de Copperpot» de La Oreja de Van Gogh entre otros. «Pero No Pasa Nada» contiene temas infalibles como «Quedará En Nuestra Mente», «Nuevo Verano» o «Un Día Perdido», además de su primer single «El Relámpago», #12 en nuestro ranking anual de canciones. Aunque comercialmente no ha sido el exitazo que se esperaba por parte de la flamante ganadora de Operación Triunfo 2017, Amaia ha entrado con fuerza en el panorama musical español, habiendo convencido tanto al público como a los expertos. Ojalá no haya que esperar demasiado para su segundo álbum. Podéis leer nuestra crítica completa aquí.

9. The Sun Will Come Up, The Seasons Will Change – Nina Nesbitt

81QvpwWrorL._SL1500_Nina Nesbitt ha sido uno de nuestros grandes descubrimientos de este 2019. A pesar de que su álbum fuese estrenado el 1 de febrero, «The Sun Will Come Up, The Seasons Will Change» sigue sonando tan bien como en sus primeras semanas. Su producción completamente contemporánea, su coqueteo con el pop y el RnB casi de manera equitativa, los numerosos ganchos que incluyen sus canciones, la hipnótica voz de la cantante… Es la suma de todos estos elementos lo que hace que «Colder», «Loyal To Me» o «Love Letter» (muy Destiny’s Child esta última) hayan sido reproducidas en bucle a lo largo de este 2019. Un álbum perfecto para aquellos que han estado cuatro años esperando un nuevo álbum de Rihanna -y que esperen sentados, que RiRi está muy ocupada buscando el highlighter perfecto- o aquellos que aún fantasean con una reunión de Beyoncé, Kelly Rowland y Michelle Williams. «Love Letter» ocupa la #19 posición en nuestro top de canciones de 2019.

8. Exfuturo – Espíritusanto

a3243182533_10Los amantes el pop más indie-alternativo español pueden estar de enhorabuena, pues Espíritusanto ha estrenado a lo largo de este 2019 uno de los mejores discos nacionales del año (para nosotros, quizás, el mejor). Esta banda madrileña ha encontrado con «Exfuturo» un balance perfecto en sus canciones con producciones aparentemente simples y ordinarias -pero que acaban siendo casi protagonistas de todos los temas-, voces que empastan a la perfección, letras exquisitas -no nos quitamos «Los Amigos de Lola» de nuestras cabezas- y melodías que son simplemente maravillosas. Una de esas bandas que despuntarán tarde o temprano y que esperamos poder ver en directo a lo largo de este 2020.

7. K-12 – Melanie Martinez

71LX7fiifML._SL1425_Los álbumes conceptuales son la debilidad de Melanie Martinez, a pesar de las múltiples dificultades que esto conlleva. Si bien es cierto que «K-12» no es tan eficaz como «Cry Baby» (probablemente, uno de las grandes álbumes pop de esta última década), nadie es capaz de crear un imaginario de manera tan excelente como lo hace ella. Su personaje Cry Baby ha entrado ahora en el instituto, y no en uno convencional, continuando así aquella historia que nos dejó completamente anonadados a mediados de la década. En «K-12» hay cabida para la fantasía, la crítica social, el coqueteo con las drogas o los primeros amores de instituto. Martinez se permite hacer canciones sobre el body-shaming («Strawberry Shortcake») e incluso hablar de la situación estadounidense actual en «The Principal» sin perder en ningún momento el hilo narrativo que propone «K-12». El disco, si bien es cierto que puede pecar de no haber innovado en exceso con sus producciones, sigue siendo uno de los álbumes mejor elaborados de este último año y no el clásico refrito de canciones que caracterizan la gran mayoría de los lanzamientos del pop actual. Disfrutar de «K-12» es una experiencia maravillosa, especialmente si se hace a través de su largometraje. Destacamos favorablemente «High School Sweethearts», #3 en nuestro ranking de canciones.

Como dato curioso, su edición en formato vinilo es una absoluta maravilla. Un booklet completísimo y un desplegable, cuanto menos, curioso.

6. Keepsake – Hatchie

a2268472799_10Mientras esperábamos que Florrie volviese a las andadas y decidiese sacar un álbum de estudio de una vez por todas, descubrimos a Hatchie, una chica australiana que nos enamoró gracias a «Keepsake«. Este álbum es una recopilación del clásico pop desenfadado, algo así como lo que hacen las Hinds si supiesen cantar. Porque todos sabemos que lo categorizamos como «british-garage» como mero eufemismo de sonar francamente mal. «Keepsake» es un álbum repleto de bops como «Without A Blush», «Kiss The Stars» o «Stay With Me» en el que todos sus temas cohesionan a la perfección. Un álbum donde los sintetizadores, el reverb o la guitarras oníricas son claramente protagonistas. Un álbum que se mueve en ocasiones en aires incluso ochentero que no debes perderte, además de una artista a la que tendremos en cuenta de cara a sus próximos lanzamientos.

5. Sucker Punch – Sigrid

sigrid-sucker-punch-1-1068x1068«Sucker Punch» es ese disco que sirve para absolutamente todo. Un álbum que coquetea  con los sonidos más teenage-pop pero que, finalmente, es más maduro de lo que aparenta, válido para una noche de fiesta, un karaoke o un día en el que eres simplemente incapaz de quitarte ese pijama roñoso de franela que compraste en 2008 en aquel Carrefour ubicado en la periferia. El infalible estribillo de «Sight Of You», lo pegajosas que resultan canciones como «Strangers» o «Mine Right Now» (atención a su videoclip, que no tiene desperdicio), la furia de «Don’t Kill My Vibe» o ese nuevo himno esperanzador para aquellas Bridget Jones millennials «Don’t Feel Like Crying». «Sucker Punch» es pasar del peor al mejor momento en tan solo cuarenta minutos. Un álbum cargado de optimismo que no podemos quitar de nuestras cabezas. Su single «Don’t Feel Like Crying» es #11 en nuestro top de canciones de 2019.

4. Clarity – Kim Petras

kim-petras-clarity-project-coverKim Petras, que fue seguidora en Instagram de quien escribe esto por tan solo un par de semanas, se ha visto envuelta en más de una polémica durante este año. Quizás el hecho de que el mismísimo Dr Luke se haya convertido en su productor de confianza no haya sido una buena elección pero, siendo honestos, la retahíla de grandezas que componen «Clarity» rozan la excelencia. Para quien se encuentre algo perdido, Dr Luke es el productor de un sinfín de himnos generacionales que trabajó de la mano de Ke$ha cuando esta era relevante, habiéndolo denunciado ella posteriormente por asalto sexual y agresión, acoso sexual, violencia de género, abuso emocional, y violación de las prácticas de negocios. Un regalito, básicamente, que aún está sin resolver. Pues ahí entra Kim Petras, cuando el nombre de Dr Luke no podía estar más en boca de todo el mundo, con un discazo como «Clarity», donde todo es sumamente un caramelo pop. Desde «Get Your Number» hasta «Icy», pasando por «Clarity», «All I Do Is Cry», «Blow It All» y, grosso modo, todos los temas que componen este álbum. Nuestra favorita, «Personal Hell», es #9 en nuestro ranking de canciones de 2019.

3. thank u, next – Ariana Grande

ariana-grande-thank-u-next-1-1068x1068«thank u, next» ha revolucionado por completo el panorama musical actual. Ese RnB pausado y extremadamente armonizado se ha convertido ya en el sello de Ariana Grande, una artista que a pesar de sus poquísimos años de trayectoria musical (empezó en 2013), ha sabido ofrecernos 5 álbumes de estudios, cada uno mejor que el anterior. «thank u, next» es una aglomeración de hits descomunales con los que, además, Ariana decide vender su vida privada. Un disco que habla explícitamente de la relación con sus ex-parejas, de su mal de amores y del cambio tan radical que toma su vida tras la muerte de Mac Miller («ghostin») y la separación con Pete Davidson. Aún así, hay tiempo para los sonidos más festivos («bloodline»), recuperar sus míticos whistle tones («imagine») y coquetear con producciones más propias de Kanye West que de una artista pop (el outro de «bad idea» puede ser lo mejor que hemos escuchado este año). Ahora, eso sí, pedimos a Ariana que se dé un respiro. El segundo single del álbum, «7 rings», ocupa la quinta posición en nuestro ranking de canciones de 2019.

2. Sunshine Kitty – Tove Lo

81cSfprAjoL._SL1200_Nuestra sueca favorita. La salvadora del pop. La chica de las melodías efervescentes con los estribillos más infalibles del decenio. Tove Lo ha encadenado cuatro álbumes soberbios, siendo «Sunshine Kitty» además uno de sus mejores trabajos hasta la fecha. Tan deslenguada como de costumbre, Tove Lo tiene tiempo para menospreciar a las ex-parejas de sus amigas («Glad He’s Gone»), ponerse tan cachonda como de costumbre (¿todos los temas?), hablar de sus primeras relaciones con mujeres junto a ALMA («Bad As The Boys»), el alcohol, las drogas, pillarte de quien no debes («Are U Gonna Tell Her?»)… «Sunshine Kitty» es Tove Lo en estado puro y, por ello, es nuestro segundo álbum favorito de este 2019. Imprescindible para los amantes del pop o la electrónica más alternativa. «Sweettalk My Heart» ocupa la cuarta posición en nuestro ranking de canciones de 2019.

1. Norman Fucking Rockwell! – Lana del Rey

nfr-led-coverLana del Rey se marca doblete en The Rubiew, alzándose con la mejor canción y el mejor álbum de 2019. Aunque pensábamos que la estadounidense sería incapaz de superar algo tan grande como «Born To Die» y se mantendría siempre en aquellos álbumes algo «inestables» -más bien, no perfectos- que han protagonizado sus últimos años, «Norman Fucking Rockwell!» llegó para afirmar que Lana es probablemente la mejor artista de esta década. No hay nada mal en «Norman Fucking Rockwell!», ni siquiera en sus temas que tienen una duración de ¡11 minutos! («Venice Bitch», uno de las temas más destacados de este álbum). Su voz sigue siendo hipnótica sea cual sea el corte a interpretar, desde la pegajosa «Doin’ Time», hasta su «Marinero de Luces» particular «Mariners Apartment Complex». Lana es un icono desde que empieza («god damn man-child, you fucked me so good that I almost said ‘I love you‘») hasta que acaba («love is a dangerous thing for a woman like me to have, but I have it«). Sencillamente, un álbum redondo. Nuestro track favorito, «The greatest», ocupa la primera posición en la lista de canciones de 2019.

Crítica: Pero No Pasa Nasa – Amaia | Existen discos que hay que dejar respirar

Pasan las semanas y el disco de Amaia sigue siendo brillante.

4 estrellas

71uMXkvjDZL._SL1500_Ha pasado más de un mes desde la publicación de uno de los discos más importantes del año en el panorama musical español. Amaia, ganadora de Operación Triunfo 2017, estrenaba el pasado 20 de septiembre «Pero No Pasa Nada«, un álbum muy en la línea de su persona que enamoró tanto al público como a la crítica especializada. Sin embargo, con cierto miedo a estar cegados por el hype con el cual realizábamos nuestras primeras escuchas, hemos decidido dejar respirar el álbum debut de la navarra. Desde su publicación, hemos realizado numerosas escuchas de este y, tal y como suele pasar, hay temas que se han convertido en verdaderos sleepers, mientras que otros que escuchábamos en un principio con cierto entusiasmo no han dejado mucha huella con el paso de las semanas. Ahora sí que sí (sic.), tenemos una opinión bastante clara sobre este «Pero No Pasa Nada» y, tal y como creíamos, podemos afirmar que es uno de nuestros discos favoritos de este 2019.

Amaia se ha presentado con un disco atemporal precioso, dividido en dos actos bastante claros separados por dos canciones que, aunque no sean explícitamente un interludio, cumplen la misma funcionalidad («Ultima vez» y «Nadie Podría Hacerlo»). «Pero No Pasa Nada» es un disco que rescata el pop clásico español que tantas alegrías dio a La Oreja de Van Gogh a principios de siglo (¿es «El Viaje de Copperpot» el mejor disco pop de la historia en España?). Un álbum que nada entre temas cargados de épica como «El Relámpago» y otros interpretados de manera acústica como «Porque Apareciste», la poesía pseudo-cantada encargada de cerrar el tracklist. Y es que Amaia cuenta con una voz prodigiosa, capaz de mostrarse tanto frágil como desgarradora en los levísimos 30 minutos que componen este álbum, que ayuda a que uno escuche el disco en bucle sin darse cuenta.

Cortes como «Quedará En Nuestra Mente», «Nuevo Verano» o «Un Día Perdido» suponen toda una delicia para los amantes acérrimos del pop español. Romero, de la mano de Santiago Motorizado de la banda argentina Él Mató a un Policía Motorizado, ha conseguido crear melodías preciosas que resultan un caramelo irresistible. Canciones que, a pesar de la simpleza que muestran, son más complejas de lo que podríamos esperar, donde los teclados toman un protagonismo imprescindible, al igual que esos beats marcados por la batería o esas dulces guitarras que caracterizan la casi-religiosa «Nuevo Verano». ¿No recuerda el puente de «Quedará En Nuestra Mente» al inicio de «20 de Enero» de la banda donostiarra? Desde luego, a los más nostálgicos se los ha metido en el bolsillo. Pero la mejor composición de este «Pero No Pasa Nada» no es otra que su primer single, «El Relámpago», donde Amaia coquetea con guitarras eléctricas, estructuras poco frecuentes y cierra mediante una épica sensacional durante casi dos minutos.

Aún así, no es oro todo lo que reluce. Si bien es cierto que algunos temas corren mejor suerte dentro del álbum que como pistas separadas, hay otras que no han sabido sobrevivir con el paso de las semanas. En la primera categoría encontramos «Nadie Podría Hacerlo», un tema que nos dejó excesivamente fríos en sus primeras escuchas pero que, dentro de este álbum, ha sabido encontrar un lugar. Y es que, aunque peque de ser una de las canciones más flojas de «Pero No Pasa Nada», adquiere cierta importancia dentro del tracklist, siendo indispensable para la comprensión de este. En la otra cara de la moneda, «Quiero Que Vengas», tercer single del álbum y una de las canciones menos emblemáticas del disco. A pesar de poseer un videoclip capaz de elevarla, la canción queda en tierra de nadie, no destacando entre el resto de temas pop que componen este álbum.

Donde verdaderamente tiene una tarea pendiente la joven navarra es en reforzar su calidad como letrista. Uno puede pasar por alto frases como «no le doy al corazón» debido al breve tiempo que lleva Amaia ejerciendo esta profesión y aplaudir el enorme esfuerzo realizado para estar acreditada en todas sus canciones (excepto «Porque Apareciste»). Sin embargo, acentuar algunas de las palabras a la balalá es algo que nos hace salirnos del álbum. Como cuando Beyoncé cantaba «si yo fuera un chicó». Igual.

Amaia debe estar orgullosa, pues ha presentado un álbum más que coherente y que muestra distintas facetas de ella que, hasta ahora, desconocíamos. Como álbum debut, pocos peros podemos poner a la cantante, pues no deja de ser una carta de presentación y una primera toma de contacto. Para el siguiente álbum, eso sí, esperamos que explore nuevos sonidos y sus letras adquieran esa madurez que le faltan. Por lo demás, todo fetén, pues escuchar la voz de Amaia sigue siendo pura magia.

Nota: 7,5 / 10

Crítica: Lover – Taylor Swift | El álbum pop definitivo de la cantante

Taylor nos trae uno de los grandes momentazos pop de este 2019.

4 estrellas

portada-taylor-swift-loverTaylor Swift parece haber hecho buenas migas con Jack Antonoff, pues ha vuelto a confiar en él para la producción de su séptimo álbum, «Lover«, aunque los resultados de «reputation» no fuesen aquellos que esperaban tanto Taylor como su equipo. Pero lo más sorprendente es que, a pesar de que este «Lover» se haya alejado por completo de la penumbra y oscuridad que vestía «reputation», la producción de Antonoff sigue siendo igual de válida y efectiva. «Lover» es uno de los mejores álbumes pop que escucharemos este año, demostrando que Taylor ha aprendido los errores cometidos en sus dos últimas etapas.

En primer lugar, Swift ha encontrado un concepto sencillo que sirve de carretera para el desarrollo del álbum. Este «Lover» es un disco esperanzador, luminoso, ameno, entrañable y, sobre todo, precioso. La cantante va más allá y decide crear dos caminos paralelos para disfrutar de este disco. Aprovechando su status de superestrella -pues «1989» la convertía en una artista pop inalcanzable para casi toda la industria musical-, Taylor Swift juega con la ambigüedad hablando de sus relaciones amorosas (como hacen el 100% de los artistas salvo, ermm, ¿Ska-P, quizás?) y también del papel que ha tomado en la sociedad en el último lustro. Tanto es así que «Lover» comienza casi despidiéndose de «reputation» mediante «I Forgot That You Existed» («But then something magical happened / I forgot that you existed«). Taylor Swift está narrando su vida a través de sus canciones pero, para aquellos que estén poco informados de las polémicas que envuelven a la artista día sí día también, podrán pensar que habla de una relación pasada que ha conseguido superar. Ahí es donde encontramos la magia de este album.

«Lover» es un disco claramente pop. Un pop bastante dulce y dinámico, que no se pierde entre psicodélicas producciones y recupera los coros que tan bien sientan a las composiciones de Swift. No hay rastro alguno de «Look What You Made Me Do», «…Ready Fot It» o «End Game». Tampoco de temas tan chiclosos como «Shake It Off», del cual jamás hemos llegado a entender su éxito. «Lover» rescata el sonido de otros singles menos exitosos como «Delicate» o «Style», al igual que recupera melodías tan brillantes como las de «Getaway Car» o «This Is Why We Can’t Have Nice Things».

Así durante una hora -sesenta y dos minutos siendo exactos- que, a pesar de parecer excesiva, está más que justificada. A lo largo de este álbum encontramos a una Swift muy versátil, capaz de entonar el pop más puro («Cruel Summer» o «Paper Rings«, dos de nuestras favoritas del álbum), cantar un precioso vals que sirve de tercer single del álbum («Lover«) e incluso arriesgar con un himno feminista con bastante buen gusto en «The Man«, en la cual desafía a la industria musical por haber complicado su ascenso a la fama y cuestionar cada paso que da («I’m so sick of running as fast as I can / Wondering if I’d get there quicker if I was a man» o la catchy «Cause if I was a man, then I’d be the man«). También encontramos una serie de temas que poseen características más nocturnas tales que «Afterglow«, la cual habla sobre auto-sabotear una relación, o «False God«, que incluye un saxo completamente adictivo.

Nuevamente, Taylor ha conseguido demostrar que pocas artistas son tan buenas letristas como lo es ella. Es el caso de la fan-favorite «Soon You’ll Get Better«, dedicada a su madre tras la detección de un cáncer después de cuatro años. La cantante es capaz de crearte un escenario completo con tan solo dos frases para que la canción cale en el oyente desde su primer segundo («The buttons of my coat were tangled in my hair / In doctor’s office lighting, I didn’t tell you I was scared»). Y es que, a pesar de lo muy aniñada que puedan ser algunas de sus composiciones («Miss Americana & The Heartbreak Prince» vuelve a narrar una historia de desamor adolescente en instituto), sí encontramos una madurez notable en muchas de sus canciones, aunque sea mediante borracheras en el asiento trasero de un coche. Por suerte, ese horripilante «hey kids, spelling is fun» de «ME!» no ha conseguido superar el corte final del álbum.

Poco relleno parece haber en este álbum, pues incluso aquellas canciones que pasan sin pena ni gloria durante la primera escucha del álbum acaban adquiriendo un papel importante cuando nos mimetizamos con este «Lover». Es el caso de las divertidísima «London Boy» (que contiene a Idris Elba, compañero de reparto en «Cats») o el segundo single «You Need To Calm Down» que, a pesar de sus múltiples ganchos, nunca llegamos a entender como segundo single. También la canción sobre las inseguridades de Swift, «The Archer«, donde consigue adquirir el papel de Katniss Everdeen a través de una reverberación casi eclesiástica, o «Daylight«, uno de los temas más esperanzadores de este álbum. 

Taylor ha reunido todo lo que la ha hecho brillar durante su carrera y lo ha concentrado en este «Lover». ¿Sigue usando en exceso su papel de víctima? Totalmente. Pero siempre y cuando nos traiga temas como «Death By A Thousand Cuts«, del cual somos capaces de desprendernos a día de hoy, estamos dispuestos a pasar por el aro.

Y eso que nosotros éramos defensores de «reputation» por encima de «1989» -The Rubiew, siempre a contracorriente-, pues no veíamos sentido alguno a aquel pop que nos ofreció en 2014. Sin embargo, las serpientes quedaban algo grande para una artista que siempre ha sido muy comedida a la hora de dar declaraciones. Jugar a ser Azealia Banks es muy difícil cuando eres Taylor Swift. 

¿Cuáles serían las futuras tareas para Taylor? Fácil respuesta: dejar que su éxito surja de manera orgánica -recordemos que su primer y segundo single no han conseguido la primera posición de Billboard, pero no por ello hay que llevarse las manos a la cabeza-, desprenderse de ese victimismo que la caracteriza y, por qué no, probar cosas nuevas en cuanto producción, pues este «Lover» puede pecar de ser demasiado cómodo. En pocas palabras, Taylor, you need to calm down.

Aún así, bravo por este «Lover».

Nota: 8 / 10

Crítica: Otras Alas – Natalia Lacunza | La navarra comienza la búsqueda de su sonido

Su primer EP está justificado. Con eso nos conformamos.

3.5 estrellas

1561125655_643216_1561125746_noticia_normalTras el éxito cosechado por «nana triste» -inesperado, pero totalmente justificado-, Natalia Lacunza ha movido ficha rápidamente liberando su primer EP «Otras Alas«, compuesto por siete canciones que nos demuestra nuevamente el arte de ordenar un tracklist. Ninguna canción está ubicada donde está por mera casualidad. Y este es uno de los grandes acierto de Lacunza: ha sabido narrar una historia y someter al oyente a una genial experiencia a lo largo de estos breves 20 minutos. ¿Hay fallos en «Otras Alas»? Por supuesto, al fin y al cabo estamos hablando de un debut. Sin embargo, la intérprete navarra parece tener las cosas bastante claras.

«Otras Alas» es un álbum dividido en dos partes bastante diferenciables. Sus tres primeros temas se caracterizan por la oscuridad de su producción, los beats marcados y por los filtros vocales que se adhieren a la voz de Natalia para crear puentes más rimbombantes. Canciones que podrían haber formado parte de la banda sonora de «Pesadilla Antes de Navidad», donde se nota la clara influencia de Billie Eilish (hablaremos de ella más adelante) y donde el factor de riesgo está presente. Con «otras alas» -la canción- comienza la segunda mitad del álbum, más íntimo y personal, haciendo uso de melodías de forma acústica, donde se incrementa la intensidad -para bien o para mal- y donde encontramos a Lacunza muchísimo más cómoda.

Natalia tiene un claro problema: es menos alternativa de lo que ella cree ser. Si bien es cierto que aplaudimos cómo ha cuidado este proyecto (desde el camino que recorren todas sus canciones hasta la estética que presenta en su portada), Natalia se excede abarcando géneros que aún le quedan algo grandes. Es el caso de la primera mitad, donde no llegamos a conocer a Natalia pues está completamente falta de personalidad. Partir de un tema como «bad guy», cuyo plagio es descarado, y cantar una letra escrita por alguien de 15 años no es una buena carta de presentación, tal y como ocurre en «tarántula». Sin embargo, el volantazo que pega Natalia entrado «gato negro», que empieza a beber de esos sonidos que caracterizan la segunda mitad, no puede venirle mejor. Su producción empieza a jugar con ruido de cadenas, hiperventilaciones… Existe un riesgo que valoramos favorablemente pero que no consigue el resultado excepcional que desearíamos.

A partir de aquí Lacunza se adentra en atmósferas algo celestiales mediante canciones que podrían servir tanto a Amaia como a Ariana Grande (algunas de estas canciones podrían formar parte de «sweetener» o «thank u, next» sin problema alguno). Sus temas ganan luminosidad («no te veo»), consiguen ser mucho más memorables («Olivia», «nana triste»), experimentan estribillos preciosos («otras alas») y demuestran que este EP sirve como búsqueda de un sonido para Natalia Lacunza. Y es que ahí está el gran acierto y lo que hace de este «Otras Alas» un EP necesario. Sin hacer mucho ruido, Natalia está explorándose musicalmente para ver qué géneros pueden acompañarla mejor con el paso de los años.

Y sí. Por muchos errores que ocurran a lo largo de estos 20 minutos, podemos llegar a entender que estamos tan solo ante el primer paso de Natalia, quien está labrándose la mejor carrera musical de todos sus compañeros (lo de Carlos Right era denunciable, al igual que ha ocurrido con Dave o Famous).

Además, el álbum se cierra con una de las mejores canciones españolas que hemos escuchado en este 2019, como es «nana triste». No pedimos más a la navarra, al menos por ahora.

Nota: 6,75 / 10

Crítica: Carolina Durante – Carolina Durante | El disco que no suena en capeas

Así suena «Carolina Durante», el álbum debut de la banda madrileña.

4 estrellas

carolina_durante_por_cd copiaEl público parece haber decidido que Carolina Durante será uno de los grupos que representarán a la generación millennial. Tras el enorme éxito que supuso  «Cayetano» -una canción no apta para capeas- y el hito que supuso para la banda colaborar con Amaia en «Perdona (Ahora Sí Que Sí)«, su primera canción editada post-academia, la banda madrileña se encontraba en el punto de mira. Indudablemente, Carolina Durante era ese soplo de aire fresco que necesitaba la música española. El grupo de guitarras que echábamos de menos, de composiciones divertidas y donde el drama, por suerte, no es el pilar básico del grupo. Tras la edición de dos EPs con Sonido Muchacho, la banda estrenaba hace unos días su primer álbum de estudio «Carolina Durante», co-editado por Universal Music Spain. Por suerte, las canciones que lo componen son mejor que el título del disco.

«No sonamos mal, sonamos mejor que ayer«. El puente lírico de «Las Canciones de Juanita» no podría ser más preciso. El cambio de sonido de la banda en las últimas canciones editadas es evidente. Tanto «Joder, No Sé» como «Las Canciones de Juanita» coqueteaban con producciones más exactas y limpias, donde la voz de Diego ya no perforaba tímpanos como ocurría en temas pasados. Por suerte, sigue teniendo esos aires garage que tanto escasean en España (especialmente en el terreno comercial). Carolina Durante sigue siendo fake post punk pero con una buena dosis de color. Algo así como el hijo que tendrían el cantante de Ramones y Taylor Swift. Cuando se convierte en avant pop-rock, es el hijo de Dani Martín (R.I.P. artísticamente) y el de Melocos (R.I.P. en general).

Carolina Durante destaca gracias a sus letras. La banda ha conseguido ofrecernos con este «Carolina Durante» un buen puñado de himnos como «Joder, No Sé», «Buenos Consejos, Peores Personas» o «Nuevas Formas de Hacer el Ridículo», donde las letras huyen de lo políticamente correcto. El ejemplo más claro lo encontramos en «Nuevas Formas»: «Hola, soy Mikel, ¿qué tal? Sí… bueno, el otro día vi la publicación esa de tu perro y nada… quería decirte… pues eso… que… ¡me masturbé con tu foto de la semana pasada!«. A ver cuántos son capaces de tachar al grupo de, no sé, violadores. Tampoco se queda atrás «Cuando Niño»: «cuando niño no gustaban los payasos, me causaban sensación de malestar / Y ahora lamento que sea uno de ellos, nariz roja pero de tanto sangrar«.

A pesar de la coherencia que se muestra a lo largo de estos treinta minutos, alguna canción puede pecar como relleno para completar las diez canciones que solicita el disco. Es el caso de «Cementerio (El Último Parque)» (¿qué tipo de obsesión tiene el grupo con los parques y la muerte?), cuya letra y melodía resultan inferiores a la del resto del álbum, quedando lastrada por encontrarse en la primera cara del álbum junto a otros grandes temas como «El Año». De haber sido relegada a bonus track -e incluirla por ende al final del álbum- la podríamos haber llegado a considerar un regalo para los fans del EP «Necromántico».

También hay producciones muy acertadas como en «El Perro de tu Señorío» y «Falta Sentimiento», que podrían haber salido directamente de «The Rocky Horror Picture Show» debido a la épica que se intenta conseguir mediante las críticas sociales y que se caracterizan por un peculiar tratamiento de la voz que parece haber sido grabada en una iglesia. En el otro lado de la moneda, «KLK», cuyo arreglos no hemos llegado a comprender y nos estropean el resultado final de la canción.

Puede que este «Carolina Durante» no incluya un hit tan evidente como «Cayetano» ni reclamos como colaboraciones con cantantes de suma relevancia (sí en la edición en vinilo, donde se incluye un flexidisc de «Perdona»). Sin embargo, este primer álbum de estudio está dotado de una coherencia musical, sus letras siguen siendo coreables y, como carta de presentación, estamos ante un largo fascinante. Tenemos un reflejo de una generación completamente perdida cuando alcanza la treintena o cuando finaliza sus estudios («Joder, No Sé») y una crítica a una modernidad asquerosamente tóxica («El Perro de tu Señorío», «El Año»). Todo narrado con una vehemencia fantástica e irresistible que hace de Carolina Durante uno de los grupos fundamentales de la actualidad. Este debut no es más que una prueba de ello.

Nota: 7,6 / 10

Crítica: Mi Lógico Desorden – Roi Méndez

Roi Méndez trae un buen EP como debut que, lamentablemente, queda lastrado por sus malos hábitos como cantante.

3 estrellas

A14IyGvAQxL._SL1500_Siempre hemos creído que Roi Méndez podría encontrar un hueco fácilmente en el panorama musical español. Su perfil encajaba perfectamente con el de ídolo adolescente: su música pop/rock es extremadamente accesible y radiable, el chico se desenvuelve como pez en el agua en entrevistas y redes sociales y, por qué no, queda bien en cámara. Sin embargo, parece que la carrera musical de Roi no acaba de despegar y el efecto OT se desvanece con el paso de los meses. Hoy estrena su primer EP, «Mi Lógico Desorden«.

El debut de Mendez sorprende pues, atendiendo a su título, no resulta musicalmente inconexo. Aunque Roi deambule entre mid-tempos y la balada más clásica, todas las canciones poseen ciertos elementos que se mantienen constantes a lo largo de esta media hora (¿no es esto un LP?), lo cual aporta una regularidad bastante agradable al oído. En otras palabras, «Mi Lógico Desorden» no es «Reflexión» de Ana Guerra.

Las más enérgicas «Plumas», «Contigo» o «Invierno» funcionan a la perfección, guardándose así Méndez un par de ases bajo la manga de cara a la promoción de este EP los siguientes meses. Además, no dudamos en que se conviertan en el mayor reclamo para los fans del cantante en su gira de presentación. Todas ellas tienen cierto aura boyband estructuradas de misma manera: estrofas suaves y un estribillo que rompe y provoca un clímax en la canción. Un acierto.

Las baladas como «¿Quién Quedará?», lamentablemente, no funcionan de misma manera. Además, saca a relucir un handicap que sufre el cantante: su limitada capacidad vocal. Este “Mi Lógico Desorden” es un disco que puede pecar de quedar excesivamente grande al artista. Temas como “Te Dejaré” acaban resultando insufribles porque están repletos de una voz quebrada en las partes agudas (y no como efecto artístico como lo hace, por ejemplo, Sia). Y es que aunque las composiciones de este disco nos parezcan muy acertadas, quizás no vemos que Roi sea el intérprete idóneo. Mendez tiene una tarea pendiente y es conocer sus límites vocales, adaptando estos temas a un rango en el que pueda interpretarlas de manera cómoda si no quiere perder la voz de aquí a tres años.

Su otra tarea pendiente, la dicción. Este disco es incomprensible debido a la poca vocalización que ofrece el cantante. Pero es algo que se puede perder con el paso de los años, o al menos eso esperamos. O quizás sea más interesante conseguir algo innovador de esta descoordinación entre lengua y boca.

En pocas palabras, este EP funciona gracias a sus composiciones, pero que queda lastrado por malos hábitos del cantante. Se agradecen giros en producción (voces distorsionadas en “Perfecto”, por ejemplo), sus letras coherentes y el seguimiento de una línea musical acorde. Si se aprende rápido a solucionar ciertos errores, tenemos aquí a una promesa de la radiofórmula de cara a los siguientes años.

Nota: 6,5 / 10

Crítica: Reflexión – Ana Guerra

Ana Guerra está perdida. Así de desastroso suena «Reflexión».

1 estrella

600x600bfA Ana Guerra «se le mueven los pies solitos», un claro sinónimo de que está actualmente con el piloto automático. Tanto es así que parece que ni ella misma sabe qué es lo que ha lanzado: una recopilación de canciones de 2002 propias de una artista de 14 años recién salida de un talent show de Disney Channel. Y tras muchas escuchas, seguimos sin poder decir que haya algo rescatable en este álbum. Por no decir que es hasta ofensivo que alguien que sueña con dedicarse a la música tenga «Reflexión» como carta de presentación.

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Top 10: Mejores Álbumes de 2018

Estos son los diez discos más importantes para The Rubiew de este 2018.

En The Rubiew seguimos haciendo un repaso a lo mejor del año. Tras el ranking de las cincuenta mejores canciones de este 2018 y aún a la espera del top 10 de películas (rezamos porque se pueda publicar mañana porque nos hayamos puesto al día en el último minuto), os traemos los que han sido nuestros discos favoritos de este año. Podéis dejar recomendaciones en los comentarios o a través de nuestras redes sociales, que seguro que algo se nos ha escapado a lo largo de estos 365 días.

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Crítica: Caution – Mariah Carey

El decimoquinto quinto de la diva entre divas Mariah Carey es uno de los grandes álbumes de 2018 -y de su carrera-. Un álbum redondo actualizado que no suena desesperado. JLo? I don’t know her…

4 estrellas

DppSVGmWkAAV2fI.jpg-largeLa indiscutible reina de las navidades nos ha hecho esperar cuatro años tras el notable «Me. I Am Mariah… The Elusive Chanteuse«. Sin embargo, año tras año se ha colado en el top 20 de Billboard durante el periodo navideño gracias al clásico contemporáneo «All I Want For Christmas Is You», ha sacado algún que otro single suelto («I Don’t», que era algo desastroso, o haciendo de featuring en «Unforgettable» de French Montana) y ha sido noticia por algún que otro desastre o acierto. Ahora, casi a finales de año, estrena «Caution«, un disco que cuenta con un buen puñado de aciertos en su tracklist y hace que este largo periodo de espera haya merecido la pena.

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