Crítica: «Never Really Over» – Katy Perry | Un nuevo bop en la carrera de la californiana

Katy Perry se recupera de los tropiezos que protagonizaron su carrera en los últimos dos años.

4 estrellas

66ae4e1dfe18ccef3c06b686ca909a40Esta madrugada Katy Perry ha presentado al mundo el primer avance de su quinto álbum de estudio tras unos años protagonizados por algún que otro traspiés. «Witness» era sentenciado como el mayor flop de su carrera a pesar de haber conseguido vender más de un millón de copias -y ser un disco más que correcto-. Tampoco corrían mejor suerte sus singles, pues «Swish Swish» nunca llegó a ser verdaderamente un éxito, «Bon Appétit» llegó cargada de polémicas y absolutamente nadie recuerda aquel «Hey Hey Hey». Y es que este 2019 se planteaba difícil para la californiana atendiendo al nefasto recibimiento comercial de «365» con Zedd, un tema bastante entretenido y con un vídeo a la altura de la videografía de la cantante que no despuntó ni en Europa ni al otro lado del charco. Sin embargo, parece que esa colaboración en «Con Calma» la ha ayudado a encaminarse nuevamente en aquella Katy Perry risueña y divertida, de no tomarse excesivamente en serio y ser una de las artistas que mejor caen a nivel global. «Never Really Over» es el golpe perfecto que esperábamos de la cantante de «California Gurls».

Katy se ha ido de retiro espiritual en «Never Really Over». En esta era parece querer encontrarse a sí misma e, indudablemente, ha encontrado su mejor versión. Otra cosa que también ha encontrado es un infalible estribillo, una canción cargada de ganchos musicales y que además equilibra la balanza de manera excelente entre la madurez y la infantilidad: no nos ha traído un «Hot n Cold», pero tampoco un «Unconditionally». Este tema ha sabido combinar ambas facetas, sin pecar de mamarracha ni pecar de aburrida o absurdamente intensa.

«Never Really Over» tiene un estribillo casi imposible de pronunciar debido a su rapidez, unas armonías preciosas y una producción que, sorpresa, corre de la mano de Zedd y nos encanta. Un tema cargado de luminisidad que nos trae de vuelta a una de las mejores artistas del siglo XXI, con una letra esperanzadora -y luchadora- sobre no dar por acabado algo que ya está acabado, todo esto con ciertos aires Alanis y una estética muy «Wanderlust».

Los fans pueden estar contentos pues Katy se ha reunido con el equipo promocional de «Teenage Dream» que tanto alegrías le trajo allá por 2010. Si bien es cierto que nos parece improbable que la artista vaya a conseguir seis #1s en USA -más aún habiendo superado los treinta años en una industria dificilísima para las mujeres que superan esa cifra-, auguramos y esperamos buenos resultados para la cantante de «Roar», que siempre se muestra dispuesta a defender sus temas en platós y festivales por todo el mundo.

Su vídeo oficial ya acumula 4 millones de reproducciones en sus primeras horas.

Weekend Beach 2019 – Ocho artistas que no te puedes perder

Desde los británicos Sigma hasta estrellas del dance hall español como Bad Gyal. Weekend Beach destaca un año más por ofrecer un abanico inmeso de posibilidades a su público.

El primer fin de semana del mes de julio tendrá lugar en Torre del Mar uno de los festivales más importantes y completos a nivel nacional. Weekend Beach propone en esta edición uno de los carteles más variados y consistentes de este verano, optando por gigantes estadounidenses como Black Eyed Peas, figuras cargadas de relevancia en el panorama musical hispanohablante como Ozuna o Becky G e incluso grandes bandas patrias como Vetusta Morla o La M.O.D.A. que auguran noches de desenfreno y disfrute para un abanico de público más que amplio. Estos son los ocho artistas que no puedes dejar escapar en esta edición del festival malagueño Weekend Beach.

Becky G

La californiana se ha convertido en estos últimos años en todo un icono latino. Cada uno de los temas lanzados en los últimos años han traído enormes alegrías para la que fuese Power Ranger amarillo en la adaptación cinematográfica de 2017. Sin embargo, la carrera de Gómez es más extensa de lo que creemos. En 2014 consiguió su primer top 20 en la dificilísima lista de Billboard Hot 100 gracias a «Shower», un tema pop que triunfó de manera global y que supuso el descubrimiento de una de las artistas jóvenes más interesantes del momento. A día de hoy las visualizaciones de sus vídeos se cuentan por miles de millones, tiene la cuarta canción más escuchada en la historia de Spotify España y sirve como reclamo por los artistas más importantes del momento: desde Bud Bunny hasta Maluma, pasando C. Tangana o Anitta. ¿Seremos capaces de no mover nuestro booty? La respuesta a tu pregunta es no.

Black Eyed Peas

Black Eyed Peas serán cabeza de cartel este año en el festival. Sin lugar a dudas, la banda más exitosa de este siglo, unos monstruos escénicos, creadores de himnos generacionales -el tiempo les ha dado la razón- y, sorpresa, gusta a todo el público. En 2003 lo dimos absolutamente todo con «Shut Up» o «Let’s Get It Started» (sí, en España lo dimos todo con el radio edit, pues «Let’s Get Retarded», nombre original de la canción y que hace referencia al acto del consumo de drogas, se consideró excesivamente ofensivo por contener el término ‘retrasado’). En 2005 con «Pump It«, «Don’t Phunk With My Heart«, «Don’t Lie» y la sensual «My Humps«. Y es que, cuando parecía que habían dado su mayor golpe, sorprendieron con «I Gotta Feeling«, una de las canciones más icónicas de este siglo. Y podríamos seguir mencionando los cientos de temas que nos han ofrecido los chicos de Black Eyed Peas a lo largo de los años. ¿Estás seguro que quieres perderte a una banda que puso a bailar a todo Estados Unidos durante la SuperBowl? Pues eso.

Nathy Peluso

La cantante y compositora argentina se presenta a esta edición del festival en su mejor momento artístico, a esperas del lanzamiento de su nuevo disco, que su adelanto más que ilusionante «Natikillah», parece alejarle de la fusión de jazz-salsa-soul a la que nos tiene acostumbrados, para llevarla a un aparente género más urbano, sin perder aún así ese corte latino que nos hizo enamorarnos de ella. ¿Seguirá en su línea de denuncia de conciencia de clase y feminista, o su reciente fichaje por Bershka de la mano de Inditex es más que un signo de su incipiente carrera? En esta edición del festival nos dará pistas de su nuevo trabajo que desde febrero avanzó que iba empezar a trabajar. Nosotros estamos impacientes.

Zoo

El pasado mes de marzo tuvimos la oportunidad de asistir a uno de los conciertos de este grupo valenciano y, sinceramente, no hemos visto más adrenalina y energía en años. Su público sonreía de oreja a oreja mientras saltaba, bebía, derramaba media cerveza y fingía saber valenciano durante una hora y media. Si Zoo pudo hacer que la Sala X de Sevilla vibrase a través de la fiesta basada en la verbena que ofrecieron, no podríamos ni imaginar qué podría pasar en Torre del Mar. Los chicos de la banda han cogido soltura en escenarios cada vez más y más grandes debido a la gira de festivales que está protagonizando su verano. Esto los está convirtiendo en una de las propuestas infalibles en los carteles de España. Indudablemente, los chicos de Zoo están haciendo un trabajo brillante.

Bad Gyal

El dance hall tiene una nueva heroína. Bad Gyal ha conseguido conquistar al público y a la crítica española con sus múltiples mixtapes y es que, en plena era de música prefabricada, la nueva diosa urban española ha sabido sacar adelante proyectos excelentes yendo a contracorriente con lo que dictaban las masas.  «Cuando yo te bailo sé que tú te vuelves loco» es suficiente para que nuestra vergüenza desaparezca y saquemos el animal que Gyal nos obliga a ser. El triunfo internacional que nos propone en «Internationally» o los lujos de los que nos rodea en «Candela» -nuestro tema favorito a día de hoy- prometen uno de los grandes momentos de Weekend Beach esta edición. Más aún si presenta la ansiada «Santa María». Y es que, tal y como se comenta en redes sociales, «la generación millennial no tiene nada que envidiar al Siglo de Oro de la literatura«.

Ozuna

Daddy Yankee debería empezar a defender su trono como rey del reggaetón, pues Ozuna ha realizado una carrera durante la última década de infarto. La enorme cantidad de éxitos que ha conseguido en España lo han coronado como el rey de la música streaming («Una Vaina Loca» es la quinta canción más escuchada en Spotify España). Hay que coger aire para poder hablar de las cifras que maneja a nivel mundial: su mayor éxito a nivel global, «Taki Taki», ha conseguido más de 750 millones de reproducciones en Spotify. Si atendemos a su videografía, siete de sus vídeos superan holgadamente las mil millones de reproducciones. Y es que Ozuna ha conseguido melodías extremadamente contagiosas a través del reggaetón, producciones que se mueven cercanas al urban y un carisma increíble cuando pisa un escenario. No dudamos que sea el concierto más multitudinario del festival.

Rozalen

La autora de «Comiéndote a Besos» o «La Puerta Violeta» se ha ganado a todas las generaciones a través de las preciosas melodías proyectadas a través de su guitarra. Que Weekend Beach haya confiado en ella no es ni por asomo una casualidad. El público aplaude el excelente directo de la cantante en todos sus conciertos pues, a lo largo de estos años, Rozalén se ha proclamado como una de las chicas más dulces y sensatas del panorama musical actual, capaz de crear himnos feministas como ese estremecedor «Comiéndote a Besos» que ha quedado grabado en la memoria de toda una sociedad a pesar del paso de los años. Rozalén mima sus temas y los elabora con una delicadeza que nos hace imposible no reconocerlo y asociarlo de manera directa a la artista. Es quizás el claro ejemplo de una artista completa y trabajadora. Una de las grandes estrellas de este país.

Sigma

Acabamos con Sigma, un dúo de DJs que llevan toda una década arrasando en las islas británicas. La cantera de artistas de los que se han rodeado es asombrosa: Paloma Faith, Rita Ora, Labrynth, Take That, Ella Henderson, Birdy… Con dos #1s en las islas, Sigma apunta a ofrecer una de las grandes sesiones del festival. Un claro ejemplo de que la música dance sigue viva a través de las transformación y la reconversión con nuevos elementos, proporcionando producciones magistrales y dotándola además de voces de suma relevancia en Reino Unido. No faltarán temas como «Glitterball», «Coming Home» o «Changing». A ver quién es capaz de resistirse a bailar alguno de estos temazos. Además, se esperan nuevos adelantos de su nuevo proyecto del que ya conocemos «Here We Go Again», una colaboración con Louisa -a quien conocerás por «Tears», uno de los mejores temas de décadas-.

 

INFO SOBRE EL FESTIVAL

Weekend Beach se celebrará los días 3, 4, 5 y 6 de julio en Torre del Mar, Málaga.

En la web podrás ver las distintas opciones de compra que ofrece el festival: desde abonos hasta entradas diarias, con y sin acceso a la zona de acampada, parcela para caravanas, pases VIP…

Aquí os dejamos el cartel completo, pues esos ocho artistas son tan solo un aperitivo de lo que está por llegar: desde La Pegatina hasta Fuel Fandando, pasando por Luz Casal, Vetusta Morla, Beret, Niños Mutantes o los divertidísimos Sexy Zebras.

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La delgada línea entre el artista y la persona

Para algunos las noticias son volátiles. A otros les arruina una carrera. ¿Por qué?

El pasado mes de febrero escribí mi reseña de “Leaving Neverland”, un documental que mostraba los testimonios de dos chicos de los que Michael Jackson presuntamente abusó sexualmente cuando tan solo contaban con 10 años de edad. Esto provocó un movimiento por parte de servicios streaming, radios y redes sociales, vetando la reproducción y promoción de temas del cantante y dividiendo a la sociedad a favor o en contra del que fuera rey del pop. Desde ese momento, una pregunta merodea constantemente por mi cabeza: ¿dónde dibujamos la delgada línea entre el artista y la persona? 

Kanye West, Azealia Banks, Natalia Kills, Halsey, Lady Gaga, Justin Bieber o Donald Trump. Todos ellos tienen algo en común: no tienen miedo a mostrar las opiniones tan vehementes que caracterizan a su persona. Todos hemos visto a Kanye West odiar a Donald Trump, adorarlo, querer presentarse a las elecciones para la presidencia de Estados Unidos en 2020, volver a odiar a Trump, hacer comentarios homófobos, pecar de egocéntrico… Sin embargo, su popularidad sigue intacta. Siempre bajo la excusa “ya sabes cómo son los genios”, se puede incluso afirmar que la popularidad de West mejora por momentos, habiendo conseguido el pasado año su primer top 10 desde la publicación de “My Beautiful Dark Fantasy”. Con West las noticias dejan de ser noticia de manera casi inmediata. Todo es efímero para él y casi no deja rastro en su carrera.

Caso contrario para Azealia Banks, toda una maestra en la fusión del hip hop y la música house propia de los 90s, capaz de encadenar una dosis increíble de grandes temas respaldados por la crítica y conseguir estéticas maravillosas en videoclips a pesar de contar con bajos presupuestos en estos. Al igual que el integrante del clan Kardashian, cuenta con una lengua viperina y opiniones extremadamente polarizadas. Banks no duda en manifestarse como una mujer negra bisexual a la vez que viste de homofobia y racismo sus publicaciones en las redes sociales a las que a día de hoy aún tiene acceso. Ocurre lo mismo con West, aunque en menor escala. Donde sí destaca Banks es en sus peleas con niñas adolescentes como Skai Jackson, ganando esta última la batalla por goleada. Como consecuencia, Twitter ya ha eliminado la cuenta de la rapera en más de una ocasión.

¿Alguien más supo de Natalia Kills tras su altercado en The X Factor? La cantante quedó totalmente vetada tras su participación como jurado en el talent show y expresar su opinión hacia uno de los concursantes de manera un tanto brusca junto con su pareja. Sin embargo, ¿qué ocurrió con Halsey cuando criticó sin piedad a Iggy Azalea en una entrevista a pesar de que la pregunta no estuviese siquiera relacionada con la rapera australiana? Pues tras un par de días de #HalseyIsOverParty, la cantante lograba un año más tarde su primer #1 estadounidense como solista gracias a “Without Me” y todos los singles lanzados hasta la fecha han sido pinchados de manera masiva en radios estadounidenses. Hay algo raro en el asunto, ¿no?

La última polémica está protagonizada por Justin Bieber, muy asiduo en las lista de famosos más odiados por la población. Hace una semana publicaba en su cuenta de Instagram un diagrama en el que comparaba a Chris Brown, quien maltrató a Rihanna hace una década, con Michael Jackson, acusado por haber abusado sexualmente de una gran cantidad de niños menores de edad, y Tupac, condenado por agresión sexual. Si la ecuación que mostraba Bieber en su perfil se correspondía con el número de denuncias, no tenemos duda alguna con respecto a la veracidad de la imagen. Sin embargo, el canadiense comparaba el talento de ellos, llamaba genio a los tres cantantes y comentaba que los abusos cometidos por Brown se trataban de “un error”. Una agresión para Justin es un simple error. Una semana más tarde, aún con la polémica bastante viva en redes sociales tras los comentarios de apoyo de J Balvin, el canadiense publicaba “I Don’t Care” con Ed Sheeran y sus ventas son desorbitadas. ¿Tan rápido olvida la población? 

La lista podría ser larguísima, por lo que acabamos con un último ejemplo cinematográfico. Hablemos de Harvey Weinstein y dos de sus grandes pilares en Hollywood: Meryl Streep y Quentin Tarantino. El director, acusado de intento de asesinato por parte de la actriz Uma Thurman, afirmó conocer las prácticas que Weinstein llevaba realizando durante años mientras que Streep dijo no saber absolutamente nada. Estas dos posturas llevan a perdonar por completo a Tarantino (su cinta “Érase una vez en Hollywood” es de las más esperadas del año) mientras que cientos de posters de Meryl Streep junto con Harvey Weinstein empapelaban la ciudad de Los Ángeles -ella aparecía con una franja roja cubriéndole los ojos en la que se lee “she knew”-. En la otra cara de la moneda encontramos a Woody Allen, cuya última película no será distribuida en Estados Unidos tras las denuncias de abuso sexual. En el mundo del cine, al igual que en la música o la televisión, estas noticias son volátiles para unos y no para otros.

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Como se tiende a decir, cada maricón es un mundo, y es bastante difícil poder diferenciar la persona del artista. ¿Se puede establecer una línea entre la obra y el artista? Esta es una decisión tan sumamente personal como el efecto que ha podido tener en nosotros los actos o declaraciones realizados por estas celebrities. A nivel global, influyen muchísimos factores: desde la consolidación del artista hasta el machismo existente en la sociedad. La diferencia entre Quentin y Meryl es una prueba de ello, aunque ninguno ha salido perjudicado por ninguno de estos eventos.

Ariana Grande por chupar donuts en una pastelería y decir “I hate americans” -haciendo referencia a la cantidad de comida basura que se consume en su país-, fue altamente vetada en Estados Unidos (según los rumores, por la Casa Blanca). Mientras Grande pide disculpas por sus palabras -robadas de una cámara de seguridad-, el cantante de «Baby» se exculpa borrando la palabra “error” de su publicación -el post sigue en su cuenta con más de dos millones de likes-. En Estados Unidos, al parecer, se penaliza más la falta de patriotismo que los abusos sexuales. España no se queda atrás, y si no que le pregunten a la protagonista de «El Guardián Invisible».

¿Cómo puede un país anteponer un sentimiento de patriotismo por encima de denuncias de abusos sexuales?

Separar al artista de la persona es parecido a establecer límites en el humor: una decisión que debemos tomar personalmente. El problema es cuando se nos priva de ello. Para aclarar esta afirmación me remonto a ciertos eventos ocurridos recientemente en la televisión española. “La Resistencia”, uno de los late night de mayor relevancia, provocó polémica en el colectivo LGBTI+ debido a una sección en la que creaban a Lorca un perfil de Grindr (aplicación gay para encontrar pareja). Personalmente, no creo que el chiste fuese ofensivo sino que el entorno en el que se realizó no era el idóneo. Aún así, el vídeo está disponible en todas las plataformas. En el mismo programa, Iggy Rubín realizó un monólogo en el que hacía humor negro con respecto a las víctimas de ETA. El vídeo fue borrado tanto de Movistar+ como de YouTube. De manera poco ortodoxa podríamos comparar las víctimas totales de ETA (829 personas) con el número de homicidios entre 2008 y 2016 de personas trans a nivel global (2.343), pero no. El número no es relevante a la hora de trazar la línea. Entonces, ¿dónde trazas la línea? Honestamente, creo no se puede y no se debe. Cada persona debe trazar la suya propia y, teniendo en cuenta la enorme cantidad de oferta de contenido que tenemos a día de hoy, no se debería hacer recortes en ningún tipo de humor. Sin embargo, aquí el país dictó sentencia. 

Volviendo a la separación entre el artista y su obra, podría sacar como conclusión que todo está provocado por la empatía que nos produzca la persona. El vínculo que se siente hacia el cantante, director, intérprete o cómico. Cada uno debe crear su propia opinión al respecto, estableciendo ese límite donde la ética esté por encima de la obra del artista. También debemos ser consecuente con nuestros actos y entender que estas figuras públicas tienen un peso importante en cuanto a influencia generacional. Como si de unas elecciones se tratase, debemos elegir de manera congruente a quién queremos dar voz pues, quizás, hay gente que no deba tenerla.

Crítica: I Don’t Care – Ed Sheeran & Justin Bieber | Que no gane el heteropatriarcado, por favor

👨🏻‍🦰✚👱🏼‍♂️

2 estrellas

EdSheeran_coverCuando hace 10 días Justin Bieber anunciaba el lanzamiento de este «I Don’t Care» junto con Ed Sheeran, nos llevamos las manos a la cabeza. Si bien es cierto que la música de Bieber nos resulta agradable y, en cierto modo, innovadora -«Purpose» marca un antes y un después comercial en los sonidos de aire tropical a partir de 2015-, con Ed Sheeran siempre hemos tenido sentimientos encontrados. Aquella abominación llamada «Shape of You» nunca nos gustó -y nos resultó un robo a Sia tal y como comentamos en su momento– y acabó sonando en cualquier rincón de mundo: salías de fiesta en España y escuchabas la canción, te montabas en Uber en Finlandia y sonaba la canción, ibas de karaoke en Brasil y alguien berreaba la canción. Lo que viene siendo una pesadilla. La unión de, probablemente, los dos hombres más exitosos del momento en el mundo de la música nos vaticinaba un tema que sonaría en cualquier parte desde el día de su estreno hasta noviembre y en Los 40 a partir de diciembre. ¿Pero es «I Don’t Care» para tanto? Pues, lo peor, es que es un tema tan sumamente plano que ni resulta pegajoso en sus primeras escuchas.

«I Don’t Care» suena a 2015 y, viniendo de dos personas que pueden arriesgar todo lo que quieran y más debido al status que poseen, provoca cierta ira que ambos hayan compuesto una canción tan sumamente insulsa. La jugada no ha salido bien a estos veteranos del pop. En primer lugar porque el tema queda en terreno de nadie: es demasiado sosa para ser de Bieber, pero demasiado alegre para ser de Sheeran. Podría colar relegadas en «Purpose» como bonus track al igual que pasaría en “÷”. Aunque «I Don’t Care» intente incitar al chill, relax, mojito and caipirinha, es más cercano a la experiencia de quedarse dormido en la playa con las gafas de sol puestas y despertarse como un mapache. La canción es plana, aburrida y sosa. Para más inri, llega unos cuatro años tarde. Y ellos son Justin Bieber y Ed Sheeran, no Maroon 5 o Hailee Steinfeld.

La canción, aún así, está funcionando bien en listas de venta. Sin conocer todavía los datos de Spotify (auguramos unos 7-8 M globales en su estreno), podemos ver cómo la canción vende tres veces más que su competidor más directo en iTunes USA y cinco veces más en el caso de iTunes UK y Canadá (países a los que pertenecen ambos cantantes). Obviamente, el tema ha entrado directamente al número 1 de iTunes Worldwide. En cuanto a YouTube, su audio «tan solo» ha conseguido recibir 5,5 millones de visualizaciones (por detrás de, por ejemplo, «A Whole New World«). Como siempre ocurre, su éxito o no dependerá de las cifras que maneje esta semana en Spotify.

Con la de cientos de novedades que existen semanales, nos da algo de rabia que temas como este «I Don’t Care» acaparen toda la atención -aunque aún no ha vivido el boom en redes sociales, pero sabemos que llegará tarde o temprano-. Ejemplos claros son el excelente «Starter» de Iggy Azalea que pasará sin pena ni gloria, el tremeno bop estrenado por Kim Petras hace unos días o, por qué no, lo último de Carly Rae Jepsen, increíblemente mejor que todo lo que han presentado estos dos chicos en los últimos años.

Una pena que vaya a ganar el heteropatriarcado más básico.

 

Crítica: Mares Igual Que Tú – Amaral | Un comeback colorido e irresistible

El sonido de Amaral sigue intacto a pesar de este giro electrónico que nos proporciona el primer single de su octavo álbum.

4 estrellas

Mares Igual Que Tú - SingleTras cuatro años de espera desde el notable «Nocturnal», Juan Aguirre y Eva Amaral vuelven con «Mares Igual Que Tú«, primer adelanto de su octavo álbum de estudio «Salto al Color«, esta vez editado y distribuido por Sony Music España -tras ocho años siendo completamente independientes-. Los pequeños avances con los que Amaral nos deleitaba durante las últimas semanas auguraban esa orgía de color que no veíamos desde «Pájaros en la Cabeza» y, aunque aún no hayamos llegado a ese «Follow the City Lights» que tanto ansiamos, este «Mares Igual Que Tú» supone un buen paso al disco más pop de Amaral en 14 años.

El sonido de los zaragozanos sigue intacto a pesar de este giro eléctrico que se presenta en «Mares Igual Que Tú», un tema cargado de metáforas marítimas y cuyo estribillo se convertirá en el mayor reclamo de la canción: si sus estrofas iniciales se manifiestan de manera recatada, su estribillo es esa dosis de color que hemos echado en falta durante los últimos trabajos del dúo. La vuelta de Juan y Eva siempre es agradable: ambos nunca se han dejado llevar por lo que dictan las masas. Comenzaron a autoeditarse cuando el streaming tomaba un peso importante en la sociedad, lanzaban singles de cinco minutos tales que «Llévame Muy Lejos» sin radio edit mediante, se alejaban del infalible sonido pop que les permitía sonar en radios (hace años que no tenemos temas como «El Universo Sobre Mí» o «Toda La Noche En La Calle») y empezaban a proclamarse como el grupo perfecto para actuar en festivales de todos los tamaños, volcándose el público de lleno con su performance.

Este «Mares Igual Que Tú» ha representado sus sonidos acuáticos en un videoclip magistral dirigido por Paula Ortiz («La Novia»), repleto de coreografías, colores y planos cargados de alegría que permite su visionado en bucle sin problema alguno. No hay cabo suelto en este: el vestuario de Eva completamente idóneo, el equipo de baile que la rodea se desenvuelve como pez en el agua junto a la cantante e incluso Juan Aguirre soplando la arena al final del videoclip hacen de este «Mares Igual Que Tú» uno de los mejores -y más identificables- vídeos que han presentado los zaragozanos en los últimos años (quizás desde el brillante «Ratonera», cuya viralidad estaba más que justificada).

Amaral lanzará este octavo álbum el 6 de septiembre, un día antes de su participación en el DCODE Festival. Esperamos algún que otro avance más de cara a los próximos meses. Mientras, disfrutaremos del último himno que nos ofrece Amaral sin descanso una vez más. Así sí.

ZAYN se une a Aitana, Becky G o Zhavia Ward para la banda sonora de Aladdín

Se filtran las primeras fotos del videoclip de ZAYN con Aitana

Sorprendentemente, ZAYN ha salido de su casa, ha aparecido un videoclip y ha grabado la canción que sonará durante los créditos del próximo no-éxito de Disney «Aladdín«. Y es que, la nueva entrega solo apta para gasolineras contará con una nueva versión de «A Whole New World» interpretada por el difunto ZAYN -siempre brillante vocalmente, pero extremadamente aburrido en esta versión- y una tal Zhavia Ward que interpreta a Christina Aguilera en la era «Stripped», de voz extremadamente grave para este tema. Lo que viene siendo un cuadro a la altura de todos los tráilers, pósters y spots de «Aladdín». A ver quién se atreve a ir al cine el 24 de mayo.

Pero ZAYN, que no comparte ni un solo plano con su compañera en la versión americana en el videoclip porque Dios sabe qué estaría haciendo, también ha grabado con dos grandes estrellas como la medio-latina-medio-estadounidense-dependiendo-del-mes-y-las-ventas Becky G, también conocida por su extraordinario papel en «Power Rangers» y Aitana Ocaña en la versión patria. La ex-concursante de OT desempeña un buen trabajo -nos atreveríamos a decir que la mejor interpretación la realiza ella- gracias a su voz dulce y el perfil tan Disney que posee la catalana. No tan bien le sale la jugada a Becky G cuyo modo pseudo-orgásmico de cantar nos deja completamente descolocados.

La canción, cuando está bien ejecutada, es preciosa. Aquí lo que notamos es una falta de química brutal, una nueva base con chasquidos que nos saca completamente del tema y un videoclip que nada dice de esta. En caso de hacer un vídeo para la versión española con Ocaña, la imaginamos así:

AitanaSmith2Edit.jpg
Un mundo ideal

Parece que Disney ha dejado de confiar en «The Cheetah Girls 3» «Aladdín». Nos parece lógico.

Además, ya es hora de enterrar a Will Smith. Que alguien le diga que él no es Obama, por favor.

ZAYN, ya puedes volver a encerrarte en tu apartamento y seguir tatuándote hasta el perineo.

Crítica: El Relámpago – Amaia | La espera ha valido la pena

Amaia no decepciona con este primer single.

4.5 estrellas

RelampagoAmaia Romero se encuentra en una situación delicada. Han pasado un año y cuatro meses desde que se proclamase ganadora de Operación Triunfo 2017 y, aunque su popularidad no ha caído en un solo momento, el público esperaba impaciente el primer avance musical de la navarra. Por todos es sabido que Amaia no ha estado quieta: la prensa documentaba todos los viajes a Argentina para la grabación de su primer álbum de estudio, la revista Harper’s Bazaar realizaba un reportaje con las nuevas direcciones que tomaba Amaia en su estilismo -regalándonos además una preciosa versión del tema folclore argentino «Zamba de mi esperanza«- e incluso concedía entrevistas a medios especializados donde no dejaba muy claro el estado en el que se encontraba su álbum. Tras la preciosa «Un Nuevo Lugar«, que servía como mero aperitivo del disco, ayer se publicaba en todas las plataformas digitales «El Relámpago«, primer single oficial de uno de los álbumes más esperados del año. Basta tan solo una escucha para descubrir que Amaia no decepciona y que, al fin y al cabo, esta larga espera ha valido la pena.

«El Relámpago» es un tema pop-rock producido por Santiago Ariel Barrionuevo, cantante y compositor de Él Mató A Un Policía Motorizado, que marca unas claras raíces argentinas a lo largo de estos cuatro minutos y medio de canción. En «El Relámpago», cuya letra corre a cargo de la propia Amaia y Barrionuevo, la cantante narra una relación tormentosa muy contemporánea de la cual se quiere deshacer («se acerca la tormenta, no te asustes«). Existen cuatro partes diferenciables en esta canción. El tema comienza con una Amaia casi desnuda en producción, donde tan solo escuchamos un par de acordes de un piano mientras la navarra realiza un pseudo-fraseo aireado de sus líneas. Esto desemboca en el primer estribillo («escribo tu nombre en mi mano«) donde una Amaia melódicamente celestial cede relevancia a la base del tema. La tercera parte, musicalmente más convencional debido al apoyo que aportan estas guitarras (muy Juan Aguirre, por cierto) comienza una trayectoria in crescendo hasta el segundo estribillo, aportando suma importancia a la modificación de este («escribo con fuego tu nombre«) y trasladándonos finalmente a esos «debajo del relámpago voy a contarte mi secreto» que muestran a Amaia cargada de épica y gancho.

Amaia nos ha proporcionado un canto a la liberación soberbio y musicalmente irresistible. «El Relámpago» contiene una interpretación vocal excepcional, mostrando el lado independiente de la navarra que nos enamoró hace ya más de un año. Una Amaia repleta de buen gusto que sabe verdaderamente qué quiere hacer sin dejarse llevar por lo que dictan las masas. Sin embargo, esta Amaia letrista no termina de convencernos. La sonrojante «te miro las fotos pero no le doy al corazón» o el exceso de sílabas que aporta «pero me muero de ganas por verte» en el primer verso muestran a una cantante aún verde en el apartado de la composición.

Otro de los grandes aciertos de este «El Relámpago» es su video musical. Si bien en España no estamos acostumbrados a grandes producciones en cuanto a vídeos se refiere, Amaia y su equipo han decidido tirar la casa por la ventana, presentando un visual cargado de simbolismos y donde predomina la coherencia con respecto a un concepto. El fenómeno Amaia está más cerca de todo aquello que vivimos el pasado año con «EL MAL QUERER» que de lo presentado por sus compañeros de academia. Bàrbara Farré dirige una historia cargada de flores incendiadas, caballos que representan la libertad de la cantante y su propia situación artística y personal. Farré ha encerrado a la navarra en unos idóneos cuatro tercios y ha hecho uso de una paleta de colores muy propia de A24 films, ha jugado como nadie con todas las escenas reflejadas en pantalla y ha exprimido a la perfección el propio concepto del tema. Otra de las grandes sorpresas que nos ofrece este vídeo es ver cómo Amaia es capaz de soportar un primer plano de larga duración y dejar al espectador completamente embobado, ya sea bajo la lluvia, mirando un móvil o creando fuego a través de sus manos. Una delicia audiovisual.

El comeback de Amaia ha estado indiscutiblemente a la altura. Nadie en su sano juicio imaginaba a la cantante presentándose a la industria con un «Ya No Quiero Na», un «Teléfono» o incluso un «Shake It Out». Amaia se dio a conocer mediante canciones de Rosalía como «Catalina», Mercedes Sosa y su «Alfonsina y El Mar» o El Kanka y «Lo Mal Que Estoy Y Lo Poco Que Me Quejo». Y aunque su actuación de «Shake It Out» fuese sublime, Amaia siempre estuvo más cómoda cantando «Miedo» de M-Clan.

Exactamente lo que esperábamos de ella. Bravo.

 

Crítica: Carolina Durante – Carolina Durante | El disco que no suena en capeas

Así suena «Carolina Durante», el álbum debut de la banda madrileña.

4 estrellas

carolina_durante_por_cd copiaEl público parece haber decidido que Carolina Durante será uno de los grupos que representarán a la generación millennial. Tras el enorme éxito que supuso  «Cayetano» -una canción no apta para capeas- y el hito que supuso para la banda colaborar con Amaia en «Perdona (Ahora Sí Que Sí)«, su primera canción editada post-academia, la banda madrileña se encontraba en el punto de mira. Indudablemente, Carolina Durante era ese soplo de aire fresco que necesitaba la música española. El grupo de guitarras que echábamos de menos, de composiciones divertidas y donde el drama, por suerte, no es el pilar básico del grupo. Tras la edición de dos EPs con Sonido Muchacho, la banda estrenaba hace unos días su primer álbum de estudio «Carolina Durante», co-editado por Universal Music Spain. Por suerte, las canciones que lo componen son mejor que el título del disco.

«No sonamos mal, sonamos mejor que ayer«. El puente lírico de «Las Canciones de Juanita» no podría ser más preciso. El cambio de sonido de la banda en las últimas canciones editadas es evidente. Tanto «Joder, No Sé» como «Las Canciones de Juanita» coqueteaban con producciones más exactas y limpias, donde la voz de Diego ya no perforaba tímpanos como ocurría en temas pasados. Por suerte, sigue teniendo esos aires garage que tanto escasean en España (especialmente en el terreno comercial). Carolina Durante sigue siendo fake post punk pero con una buena dosis de color. Algo así como el hijo que tendrían el cantante de Ramones y Taylor Swift. Cuando se convierte en avant pop-rock, es el hijo de Dani Martín (R.I.P. artísticamente) y el de Melocos (R.I.P. en general).

Carolina Durante destaca gracias a sus letras. La banda ha conseguido ofrecernos con este «Carolina Durante» un buen puñado de himnos como «Joder, No Sé», «Buenos Consejos, Peores Personas» o «Nuevas Formas de Hacer el Ridículo», donde las letras huyen de lo políticamente correcto. El ejemplo más claro lo encontramos en «Nuevas Formas»: «Hola, soy Mikel, ¿qué tal? Sí… bueno, el otro día vi la publicación esa de tu perro y nada… quería decirte… pues eso… que… ¡me masturbé con tu foto de la semana pasada!«. A ver cuántos son capaces de tachar al grupo de, no sé, violadores. Tampoco se queda atrás «Cuando Niño»: «cuando niño no gustaban los payasos, me causaban sensación de malestar / Y ahora lamento que sea uno de ellos, nariz roja pero de tanto sangrar«.

A pesar de la coherencia que se muestra a lo largo de estos treinta minutos, alguna canción puede pecar como relleno para completar las diez canciones que solicita el disco. Es el caso de «Cementerio (El Último Parque)» (¿qué tipo de obsesión tiene el grupo con los parques y la muerte?), cuya letra y melodía resultan inferiores a la del resto del álbum, quedando lastrada por encontrarse en la primera cara del álbum junto a otros grandes temas como «El Año». De haber sido relegada a bonus track -e incluirla por ende al final del álbum- la podríamos haber llegado a considerar un regalo para los fans del EP «Necromántico».

También hay producciones muy acertadas como en «El Perro de tu Señorío» y «Falta Sentimiento», que podrían haber salido directamente de «The Rocky Horror Picture Show» debido a la épica que se intenta conseguir mediante las críticas sociales y que se caracterizan por un peculiar tratamiento de la voz que parece haber sido grabada en una iglesia. En el otro lado de la moneda, «KLK», cuyo arreglos no hemos llegado a comprender y nos estropean el resultado final de la canción.

Puede que este «Carolina Durante» no incluya un hit tan evidente como «Cayetano» ni reclamos como colaboraciones con cantantes de suma relevancia (sí en la edición en vinilo, donde se incluye un flexidisc de «Perdona»). Sin embargo, este primer álbum de estudio está dotado de una coherencia musical, sus letras siguen siendo coreables y, como carta de presentación, estamos ante un largo fascinante. Tenemos un reflejo de una generación completamente perdida cuando alcanza la treintena o cuando finaliza sus estudios («Joder, No Sé») y una crítica a una modernidad asquerosamente tóxica («El Perro de tu Señorío», «El Año»). Todo narrado con una vehemencia fantástica e irresistible que hace de Carolina Durante uno de los grupos fundamentales de la actualidad. Este debut no es más que una prueba de ello.

Nota: 7,6 / 10

Especial Interestelar 2019: Los temazos que no pueden faltar en el festival [Parte 2]

Selección de temas que no podrán faltar el 23 y 24 de mayo en el festival Interestelar.

El fin de semana musical en Sevilla está a la vuelta de la esquina. Interestelar 2019 volverá a tomar lugar en el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo en la capital andaluza, contando un año más con un cartel irresistible para todo tipo de público: desde los longevos Fangoria, que cumplen 30 años con su nuevo disco de versiones “Extrapolaciones y dos preguntas.”, hasta uno de los dúos trap revelación de los últimos años como Mueveloreina, pasando por superestrellas del panorama indie español como Vetusta Morla o Ivan Ferreiro.

En The Rubiew haremos una selección de temas que no podrán faltar el 24 y 25 de mayo. Esos temas que harán vibrar a todos los que estén presentes en uno de los fines de semana más divertidos de Sevilla. ¡Empezamos!

“Turnedo”, Ivan Ferreiro

Corría el año 2005 cuando un jovencísimo Ivan Ferreiro (sí, amigos, han pasado ya 14 años desde que Shakira estrenase “Hips Don’t Lie, por ejemplo) estrenaba su álbum “Canciones para el Tiempo y la Distancia” junto a su tema “Turnedo”, todo un must para sus conciertos. Y es que este tema marcó el rumbo de panorama indie español, creando una marca de identidad de la que muchas estrellas siguen bebiendo a día de hoy. Su percusión mediante batería que se encarga de conducir a un Ivan Ferreiro comodísimo vocalmente (pero con sus malos hábitos como las ’t’ sobremarcadas convertidos en todo un reclamo), su letra explícita que se aleja de pomposas metáforas pero sin resultar obvia, su outro instrumental, la estructura de la canción -podríamos decir que nos encontramos ante dos canciones debido a la longitud del outro- y un final cargado de épica, fuerza y garra ante el cual es imposible mantenerse quieto.

Ivan Ferreiro es siempre un acierto en festivales debido a lo diversa que puede llegar a ser su discografía, las tablas más que obvias del cantante y ver cómo su música va pasando de generación en generación sin problema alguno. No hay razones para perderse este concierto.

«Un Minuto De Ti», Mikel Erentxun

Pasan los años y el talento y carisma de Mikel Erentxun no decae. Retrocedemos 27 años (¡1992!) cuando el cantante debutaba en solitario y lanzaba este «A Un Minuto De Ti» perteneciente a «Naufragios», un tema irresistible en el que Erentxun se mueve como pez en el agua entre melodías preciosas con una interpretación vocal magistral. Y es que a lo largo de estas casi tres décadas Erentxun se ha mantenido en lo más alto del panorama musical haciendo que las nuevas generaciones disfruten de sus temas tanto como lo hacían la generación de nuestro padres. Porque «A Un Minuto De Ti» es tan irresistible como «La Vereda«, tema del que hablamos hace unas semanas, demostrando la atemporalidad infalible del que están dotados todos sus temas.

No cabe duda: Mikel Erentxun proporcionará uno de los shows más espectaculares durante el festival.

«Comiéndote a Besos», Rozalén

Rozalén es una de las grandes estrellas del panorama musical patrio. En el año 2013 conquistó al país gracias a «Comiéndote a Besos», uno de los mejores temas editados durante esta década y a la que se le sumó una nueva legión de fans. Y es que este tema de Rozalén se ha convertido en todo un himno con el paso de los años, siendo uno de los grandes reclamos en todos los conciertos de la cantante. ¿Quién no ha ensayado en su casa ese «te digo que te quiero, con tu suerte, con tu mierda, con pasado, con presente, con o sin enfermedad«? Todos lo hemos hecho. Hasta Mireya.

«Comiéndote a Besos» está repleta de ganchos, está dotada de una melodía que se ha adherido a nosotros desde su primera escucha y ha conseguido resistir con el paso de los años en nuestra memoria. Rozalén es a día de hoy una de las estrellas musicales más importantes del momento y este tema no es solo una pequeña muestra de todo lo que nos ha ofrecido durante estos últimos años.

«Partir Tu Teléfono», Fuego Amigo

Nos alejamos del pop momentáneamente y nos adentramos en el rock independiente que caracteriza a Fuego Amigo, tres chicos valencianos que estrenaron su primer EP «Ritmo Permanente» en el año 2017. «Partir Tu Teléfono» es un tema cargado de adrenalina, cercano al grunge y con una producción sucia muy propias de los 90s que sienta como un guante. Un grupo que puede llegar a sonar un tanto garage, caracterizándose por letras cargadas de ira y rebeldía. Algo así como los hermanos malos de Carolina Durante.

Los chicos valencianos realizarán una gira por festivales durante este verano, siendo Interestelar Sevilla una de sus paradas.

Crítica: ME! – Taylor Swift | Nunca subestimes el poder de Swift

Taylor convierte a su serpiente en un buen puñado de mariposas.

 

3.5 estrellas

626x0wNunca subestimes el poder de Taylor Swift. Si bien es cierto que nunca hemos sido excesivamente fans de la faceta pop de la artista -al igual que somos de los únicos que defienden lo interesante que llegó a ser la era «reputation»-, esta vuelta al pop estaba más que anunciada: Taylor necesitaba recuperar todo aquel público que la apoyó durante «1989» y que no escuchó «Delicate» tanto como debería. Aquí es donde entra «ME!«, primer single de su nuevo álbum de estudio en el cual colabora con Brendon Urie, cantante de Panic! At the Disco.

«ME!» es tan sumamente pop que, de primeras, puede llegar a saturar. Hay demasiado color, demasiada felicidad y demasiado buen-rollismo. Lo mismo ocurre con su vídeo, más cercano a una promoción de televisores Sony que a un vídeo musical. Sin embargo, tal y como anunciábamos en la primera frase de esta crítica, es imposible no caer de lleno en este tema. Sorprendentemente, llevamos dos días repitiendo en nuestras cabezas «and I promise that nobody’s gonna love you like me«, coreando esos «me-eeh-eeh» y «ooh-ooh-ohh» que dan vida a su estribillo y con una sonrisa de oreja a oreja mientras lo cantamos. Porque «ME!» es la canción más pegajosa del momento. «ME!» es el chicle boomer que esperábamos que Carly Rae Jepsen lanzase este año y que aún estamos esperando.

Taylor Swift ha entendido el pop y lo ha hecho completamente suyo. Para ello, ha transformado de manera literal la serpiente que representaba su era «reputation» y la ha convertido en un buen puñado de mariposas. Pa’ mala, ella. Swift se ha adueñado del sonido familiar y, vistas las primeras cifras cosechadas por una de las artistas más importantes del siglo, está siendo todo un éxito. Su vídeo ha superado las 65M de visitas en YouTube, sus ventas en iTunes USA son astronómicas (más de 5 veces que su competidor más cercano) y, a pesar de que no se han publicado cifras oficiales de Spotify, se estiman más de 10M de escuchas en solo un día a nivel global, uniéndose así al club Mariah Carey + Ariana Grande (actualizamos: Taylor Swift ha rozado los 8M de streams en sus primeras 24 horas).

Nos espera uno de los álbumes más coloridos del año y, sorprendentemente, estamos impacientes por su comeback.

Como dato curioso, nos hubiese encantado que esta canción estuviese interpretada por Darren Criss.