Álbumes Música

Crítica: EL MAL QUERER – ROSALÍA

"EL MAL QUERER" es, según dicen, el lanzamiento musical más importante del siglo XXI en España. No sabemos si el más importante, pero sí el más ambicioso.

4 estrellas

81cd6zJcirL._SL1500_Lo que comenzó como una simple crítica para The Rubiew ha acabado siendo toda una odisea para quien escribe esto. Tras haberme empapado de todas las referencias encontradas durante las múltiples escuchar realizadas al álbum, haber escuchado, visualizado y leído cientos de entrevistas de Rosalía a lo largo de los últimos meses y ver cómo los distintos medios de comunicación tanto nacionales como internacionales hacían cobertura del lanzamiento de este álbum alimentando aún más un hype que parecía haber tocado techo hace meses -pero no-, he notado como este post iba tomando muchísimas formas completamente distintas. Esta entrada es algo más que una crítica al álbum: es una reflexión a todo lo que está sucediendo en torno a Rosalía manteniendo siempre su música en el epicentro.

Atendiendo a los diversos medios de comunicación que esta semana han hablado de Rosalía y a todas aquellas personas que comparten su opinión a través de redes sociales, “EL MAL QUERER” es el lanzamiento musical español más importante del siglo XXI. Motivos hay para creerlo: la fecha de salida del álbum fue anunciada en Times Square, la cantante se reunió con Tim Cook hace unas semanas y, sin echar la vista muy atrás, presentó “Malamente” en la gala de los premios MTV Europe Music Awards celebrados en Bilbao. Rosalía ha ido un paso más allá en cuanto a la promoción de su álbum. La cantante ha roto todas las barreras del país y no se ha limitado a simplemente asistir a “El Hormiguero” que, por muy casposo que pueda ser este formato, es a día de hoy el mayor escaparate posible para poder llegar a la mayor cantidad de público posible. Puede que quizás no sea el lanzamiento más importante, pero sí el más ambicioso. Rosalía está en boca de todos esta semana. Para bien y para mal.

Todos hablan de lo que hace, lo que viste, la gente de la que se rodea, las celebrities que comparten sus canciones a través de redes sociales, la apropiación cultural, las cifras inimaginables en las distintas plataformas de música en streaming… Sin embargo, todo esto me hace plantearme una pregunta: ¿verdaderamente alguien está hablando de su disco? Probablemente no, pues es demasiado complejo ponerse a analizar el nuevo trabajo de Rosalía, y mucho menos mediante un tweet.

Las referencias de “EL MAL QUERER” son tantísimas que resultaría utópico pensar que se pueden abarcar todas ellas en un simple post. Cada segundo musical de este álbum avanza en la historia que Rosalía pretende contar, haciendo uso de elementos convencionales en el género flamenco como las palmas y de otros no tan comunes tales que sonidos de motos, armas y joyas. Y todo esto solamente (trá, trá) considerando el sonido del disco. Para “EL MAL QUERER”, Rosalía y su equipo han creado todo un universo que va desde vídeos excelentes hasta visuales para todos y cada uno de los capítulos de esta nueva historia.

Quizás sea esta la razón por la que escribir una reseña sobre el segundo álbum de Rosalía sea tan difícil de realizar. “EL MAL QUERER” se mueve entre el mundo flamenco más tradicional (bulerías, tangos, fandangos…) y un sonido urbano muy poco usual en España. Hay que conocer muy bien ambos géneros para poder comprender todo lo que existe detrás de “EL MAL QUERER”. Si a esto sumamos la imposibilidad de encontrar una reseña profesional de cualquier disco español, tenemos aquí la razón por la que nadie se atreve  a escribir la reseña de este álbum. Bueno, solamente Jenesaispop, la web musical más importante de España y la única que, a día de hoy, ha sido capaz de hacerlo de manera soberbia (enhorabuena al redactor Raúl Guillén).

“EL MAL QUERER” abarca desde los sonidos más radio-friendly como sus dos primeros singles (“MALAMENTE” y “PIENSO EN TU MIRÁ”) o una de las favoritas del público “BAGDAD”, hasta lo más flamenco-festivo como “QUE NO SALGA LA LUNA” que cuenta con cero posibilidades de ser pinchada en las radios españolas. Este disco, por ejemplo, está claramente influenciado por grandes figuras del flamenco como Camarón (“RENIEGO”) al igual que lo está por artistas más alternativos como James Blake (su último álbum, “The Colour In Anything”, es una de las grandes joyas de los últimos años). Rosalía es bastante franca con su trabajo y reconoce no haber inventado nada sino haber bebido de muchísimos géneros para modelar este segundo álbum. Razón no le falta: “EL MAL QUERER” está compuesto de onces canciones cuyas estructuras pueden ser totalmente pop como “DI MI NOMBRE”, flamencas como su segundo track, melodías completamente urbanas, melodías clásicamente españolas, bulerías, rhythm and blues… Todo ello mezclado con la suficiente solvencia y elegancia como para que este álbum no acabe convertido en un refrito de canciones para encontrar un sonido que defina su carrera. Rosalía sabe perfectamente lo que quiere y con este álbum lo ha conseguido.

La catalana ha sabido hacer un álbum, dotarlo de un concepto, abarcar las historias a contar y construir todas y cada una de las melodías para dar un sentido al álbum mediante un transcurso de once capítulos. “EL MAL QUERER”, según las palabras de la propia artista, trata sobre un mal amor inspirado en una novela occitana medieval titulada “Flamenca”, donde Rosalía acaba dotando al personaje femenino protagonista de poder y madurez, la cual se encuentra presa por su marido debido a los celos. Es por ello por lo que “MALAMENTE” es la encargada de abrir este álbum. Este primer single habla de una relación cuyo final desastroso está asegurado pero que no teme en experimentar (“Aunque no está bonita / La noche, Undivé“). Este viaje continua mediante la indagación en el lado oscuro de prometerse, los celos, la agresiva “DE AQUÍ NO SALES”, la sensualidad, la cordura, un espacio emocional triste tras la concepción de un hijo no deseado fruto de una relación tóxica y un empoderamiento femenino que hace acto de presencia durante los tan solo treinta minutos de duración que posee este álbum.

Musicalmente hablando, “EL MAL QUERER” no se puede encasillar en ningún género, lo cual no sabría decir si es algo bueno o malo. Etiquetar este álbum dentro del género flamenco sería algo incorrecto, al igual que lo sería hacer dentro del género urban, pop o cualquier otro estilo. “EL MAL QUERER” queda un poco en tierra de nadie, siendo el mayor handicap para Rosalía. Si bien es cierto que está presente en este disco “Mi canto por bulerías” de La Paquera de Jerez en “QUE NO SALGA LA LUNA” (Nde: un poco harto de tener que escribir los títulos de las canciones en mayúsculas), también lo está Björk, quien no tiene (aún) ninguna bulería en el mercado. Lo mismo ocurre con  Justin Timberlake en “BAGDAG” mediante la melodía de “Cry Me A River”, el pregón de Gabriel Macandé en “RENIEGO” o con “DI MI NOMBRE”, inspirada en “Say My Name” de Destiny’s Child. Aunque se consiguen unir todas estas melodías esta enorme profesionalidad, quizás hubiese sido algo más acertado haber dejado algún género fuera.

“EL MAL QUERER” brilla en cuanto a producción, siempre de la mano de El Guincho. Los temas trasladan al oyente a una nueva dimensión gracias a que este álbum resulta toda una innovación dentro del panorama musical actual -y más aún dentro del panorama comercial, pues Rosalía ha dejado de ser considerada una artista independiente para siempre-. “A ver, a ver, a ver / Enséñame ese / ¡Cómo brilla! / Madre mía, qué guapo” resulta sonrojante a más no poder. Por suerte, ese “Qué bonita está mi novia que se merece un trono” vuelve a meter de lleno en la canción. También tiene ese momento dark-electro-pop tan “Born This Way” en el puente de “DE AQUÍ NO SALES” que se ha convertido en uno de los mejores momentos musicales para quien escribe esto. Una canción cargada de agresividad y motos que, causalmente, también es uno de los temas favoritos de la artista. Hay presencia de cuerdas en la tradicionalmente melódica “RENIEGO” cuya producción a cargo de Jesús Bola aporta una magia casi indescriptible, como también destaca el auto-tune en gran parte de álbum, especialmente en dos de los grandes fan-favorites: “DI MI NOMBRE” en ese estribillo formado a base de “yali-yalis” o “BAGDAG” en ese excelente puente “junta las palmas y las separa“. También tenemos momento almodovariano con Rossy de Palma haciendo el único interludio que se puede encontrar en “EL MAL QUERER”, “PRESO”, el cual Rosalía define como “escuchar la voz de la experiencia”. Sus tres últimos temas, quizás los más difíciles para aquellos que esperaban de este álbum algo más normativo-tradicional, sirven como transición perfecta para el final del álbum: “NANA”, “MALDICIÓN” y “A NINGÚN HOMBRE”. El primero de ellos tiene a James Blake como gran influencia. El segundo cuenta con una ¿pelea tarantinesca? a mitad de la canción, acompañada de un “he dejado un regalo de sangre por el suelo” que no hace más que aportar otro gran momento a este LP. El tercero cierra el álbum con “Voy a tatuarme en la piel / Tu inicial porque es la mía / Para acordarme para siempre / Y recordarlo to’a la vi’a / De lo que me hiciste un día” como estigma del poder.

¿Cuáles son entonces los únicos problemas de este álbum? Quizás su excesivo hype y haber intentado conquistar a un público excesivamente amplio mediante “MALAMENTE” y “PIENSO EN TU MIRÁ”, las cuales están muy distanciadas del concepto del álbum -especialmente la primera, pues de flamenco tan solo posee un par de elementos siendo claramente un corte urbano-. Esto ha provocado una separación por parte del público: hay personas que opinan que el disco es una obra maestra y otras que el álbum es, sencillamente, una mierda. Sorprende que muchas de las personas pertenecientes a este segundo grupo conocían con anterioridad el primer trabajo de la catalana, “Los Ángeles”, un álbum sobresaliente sobre la muerte mucho más tradicional que este. ¿Qué ocurre? Pues lo mismo que le pasó, extrapolándolo al panorama pop internacional, a Adele. “19” era un álbum con un sonido muy británico que tuvo poca repercusión a nivel internacional (aunque, sorprendentemente, Los 40 pinchaba “Chasing Pavements” en aquellos años). Con “21” todo se magnifica y Adele se convierte de la noche a la mañana en la artista más poderosa del siglo, vendiendo cantidades abismales e inimaginables en tiempos de música digital (además, años difíciles pues iTunes comenzaba su decadencia pero el streaming no era tan poderoso como hoy en día). Querer llegar a tantísimo público -tal y como afirmaba Isabel Coixet en esta entrevista– provocó que los que desconocían a la artista empezasen a estar interesados en ella pero que aquellas personas que quedaron admiradas en los comienzos de la artista perdiesen su adoración por completo. Adele dejó de ser “propiedad” de muchas personas. Adele dejó de ser esa artista a la que te encantaba nombrar porque, casi siempre, nadie sabía de su existencia pero que, ahora, es uno de los mayores iconos musicales de la historia.

También debemos añadir algo más. A Rosalía le está ocurriendo lo mismo que le sucede a Penélope Cruz, tal y como comentaba el periodista Juan Sanguino en este artículo para la revista Vanity Fair: a España le gusta que tengas éxito de manera internacional, pero no demasiado. Sin embargo, aquí hay algo interesante a remarcar pues, a diferencia de la actriz, el éxito de la cantante fuera de España es inexistente, por mucho que Sony Music nos quiera vender a Rosalía como la estrella internacional del momento. Sí, Halle Berry ha publicado un story en Instagram con “MALAMENTE” de fondo y su álbum acaparaba las pantallas de Times Square, pero el álbum actualmente se encuentra en la posición 154 de iTunes USA y ni siquiera se encuentra en el top 200 de Reino Unido. Atendiendo a Spotify, resulta imposible encontrar datos estadounidenses relativos a las cifras de “MALAMENTE”. Quizás sea el momento de aprender a apreciar el éxito en el panorama musical patrio (algo que explica muy bien Odi O’Malley en este post).

Rosalía ha hecho uno de los álbumes más interesantes de este año. Aunque su promoción haya sido algo desorbitada, no podemos negar el enorme trabajo musical que hay detrás de este álbum. Sin embargo, es una pena que un disco tan disfrutable como este haya sido eclipsado por toda la parafernalia que se ha creado mediante la marca Rosalía. Si para le próximo álbum consiguen poner los pies en el suelo, quizás podrían conseguir que Rosalía pueda llegar a consagrarse como artista y no como un mero fenómeno a olvidar en España.

Nota: 8,5 / 10

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4 comments on “Crítica: EL MAL QUERER – ROSALÍA

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