Jordi Cruz nos atiende con la simpatía y energía que le caracteriza para hablar de su nueva etapa en la radio, sus vínculos con la música y el cine y, cómo no, «Art Attack». Nadie sabe qué pacto ha hecho con el diablo, pero los años no pasan para el presentador catalán. La mayor figura millennial de la televisión sigue siendo todo un referente a día de hoy, pero esto no se consigue solo: hay mucho trabajo detrás. Hay una cosa que nos ha quedado clara: Jordi Cruz ha nacido para los medios de comunicación.
Desde septiembre de 2019 presentas “Afterwork”, un programa musical de entrevistas en Cadena 100. ¿Cómo está siendo esta nueva etapa?
Una vez lo twitteé. Está siendo el programa que siempre quise presentar. Me han dejado hacer el programa que yo quiero, así que he hecho el programa que me hubiese gustado presentar. Fue una propuesta por parte del departamento online del grupo COPE de Cadena 100, junto con todo el equipo de Cadena 100. Ya hacíamos algo parecido el año anterior, pero era mucho más reducido. Así que nos pusimos en marcha, creamos un equipo y nos pedimos hacer “Afterwork” y por ahora está siendo un camino de rosas. Cuando empezamos, mirábamos el calendario y pensábamos “¿cómo vamos a conseguir tener un invitado todos los días?” y ahora tenemos lista de espera. Eso es genial. Se debe un poco también a que muchos artistas que han venido se lo pasan bien, se lo cuentan a los demás, y los representantes también. Como siempre decimos a todos los invitados, “Afterwork” es un espacio para pasarlo bien, conversar, que sea todo muy orgánico… y les gusta.
¿Algún artista que te haya hecho especial ilusión entrevistar?
Ayer mismo vino Elena Ballesteros y hacía 23 años que no nos veíamos. ¡Y estábamos los dos temblando! Nos nos atrevíamos ni a saludarnos porque parece como muy raro. Ella tenía quince años y yo tenía diecinueve cuando empezamos en todo esto. Como los hermanos de quince con los de diecinueve, que a veces no pegan mucho (se ríe). ¡Y luego con los años sí! Ayer fue todo un disfrute. ¡Y mucha gente más! Tenemos una invitada confirmada para la semana que viene que también me hace mogollón de ilusión porque es una de las artistas que más ha revolucionado Eurovisión y es invitada internacional. Es internacional. Estoy muy muy contento.
¿Gisela?
(Se ríe). No, no. Gisela ya estuvo con nosotros por teléfono. Pero es muy potente.
Reina de los Oscars. ¿Y algún artista que te gustaría entrevistar próximamente?
A Amaia ya le he mandado todos los mensajes habidos y por haber. Aparte, me contesta. El problema con Amaia es que ella me contesta y me dice “ay, estoy encantada”, pero luego nunca nos ponemos de acuerdo (se ríe). Yo creo que todo entra dentro del universo Amaia, ¿no? Acabará llegando.
También me he intentado poner en contacto con ella y no hay manera.
“Te mando mi teléfono”, me lo da, le mando un WhatsApp y luego no me contesta, me contesta después… Es una cosa rara (se ríe). Aunque, no sé, me gustaría entrevistar a cualquier artista. Hay algo que tenemos en “Afterwork” que está muy bien y es que no creemos que el éxito vaya acompañado de que siempre que los artistas que vengan sean de primer nivel. Lo que a nosotros nos gusta es que venga gente a pasarlo bien. Hace unos meses, por ejemplo, vino Ginebras. Quién se iba a imaginar que meses después su canción iba a sonar en “Operación Triunfo”. Hoy estamos también muy contentos porque han confirmado a Colectivo DA SILVA para actuar en el BBK y estuvieron aquí para celebrar Halloween. Son grupos que yo escucho que me encantan y los que abrimos las puertas de Afterwork para que vengan a pasarlo bien. Luego, quién sabe. A lo mejor triunfan y se acuerdan de nosotros.
¿Te sientes más cómodo en televisión o en radio?
Me siento cómodo en ambos porque en los dos lados hago lo que más me gusta que es comunicar. Sí es cierto que la televisión tiene un nivel de complejidad más alto: hay cámaras, directores, redactores, gente de sonido… Entonces, tú eres una pieza más. A mí lo que me pone de la televisión es que todas esas piezas encajen perfectamente y ver cómo estamos haciendo una coreografía niquelada, nunca mejor dicho. La radio tiene algo mucho más personal porque tú te haces tu autocontrol, al menos en mi caso. Hay una parte en la que estás solo, y hay muchas tardes en las que mi compañera Carol no puede estar y estoy solo. Es imposible poder hacer televisión uno solo. A no ser que seas youtuber y te pongas delante de un ordenador a hablar sin parar. Pero en televisión es imposible. Como mínimo alguien que está grabando.
Damos un salto temporal a Club Disney, Art Attack y Megatrix. Eres el mayor icono millennial del país.
Me quedaron Los Lunnis (se ríe).
¿Eres consciente de que eres el icono de la infancia de toda una generación?
Yo prefiero no serlo. No digo que estas cosas no sean reales, porque son muy reales pues he compartido vuestra infancia. La frase de “hemos crecido contigo” no me la quiero tomar al pie de la letra porque habéis crecido con muchas más cosas por suerte en esta vida. Sí que os acompañé los fines de semana y muchas mañanas de explotar de creatividad como a mí me acompañaron muchos otros artistas que yo ahora, si me los encuentro, les diría “tío, que yo he crecido contigo”. Esto que me decís lo tomo con mucho cariño y con mucha estima. Creo que me lo he trabajado mucho como para no fallaros, que es muy importante también. Yo siempre he pensado en mi carrera como algo de largo recorrido. No quería ser un one-hit wonder y después ¡pum! (re ríe). Siempre he sido muy consciente con todos mis pasos. Sé que siempre hay un momento para volver. Lo que no tenía en mis planes o no tenía calculado en mi cabeza era que los niños crecían y que luego se harían mayores, que luego tendrían Twitter…
Que te matarían por Twitter…
¡Claro! (se ríe). “Art Attack” empezó a grabarse en el 98-99 y se emitió ininterrumpidamente quizás hasta 2010. ¡Son muchas generaciones! Yo hubo momento que ya no le hacía ni caso. Yo pensaba: “este programa lo van a emitir, va a seguir en emisión y va a seguir en emisión…”. Ahora que sacan Disney+ mucha gente me pregunta si va a estar Art Attack ahí. Pues ni idea. Todo lo que ha pasado con Art Attack yo nunca me he enterado, me he enterado después.
Esa era una de nuestras preguntas, si “Art Attack” estará en Disney+.
¡Ojalá! Yo creo que no habría ningún tipo de problema. Lo podrían hacer, pero hay tantas versiones de Art Attack en tantos idiomas que creo que nos cargaríamos parte del disco duro de Disney+ (se ríe).
¿Crees que funcionaría un formato como el de “Art Attack” a día de hoy?
Yo creo que sí. Sí es cierto que el modo de consumir televisión para los más pequeños es distinto. Antes solo teníamos los fines de semana. No había canales temáticos como Boing, Clan… Solo existía Disney Channel y era de pago, imagínate. Las manualidades y la creatividad van pegadas al aprendizaje y a la psicomotricidad, superar retos, ver que se te dan bien las cosas… E incluso que no se te dan bien las cosas. Hay que hacer eso en la vida: hacer cosas para luego darte cuenta que no es lo tuyo. Lo puedes hacer, pero no es lo tuyo (se ríe). Como el dibujo: hay gente a la que se le da bien dibujar y gente a la que no. Y ya está, no hay que hacer más drama de eso.
A mí había manualidades que no me salían, no te voy a engañar.
¡Claro! Y después estaba la gente que decide trabajarlo. De toda esa etapa y de todo lo que está ocurriendo ahora, saco pecho por toda esta gente que me dice “me he dedicado al dibujo artístico, al cómic o a la creatividad gracias a Art Attack”. Siempre digo que no es gracias a “Art Attack”. Nosotros dimos ese empujoncito, pero menos mal que estábamos ahí para dar ese empujón.
¿Robaste algo de plató? Yo soñaba con tener ese plató en mi casa.
Qué va. Solo tengo una manualidad. Era una especie de mini-yo para sujetar los libros, per parecía medio mexicano (se ríe). ¡Ni el sweater me pude llevar! Piensa que era para muchos países y se reutilizaba todo. Quizás si llegabas el último te decían “bueno, venga, llévatelo”, pero ni con esas. Lo tenían todo bien guardado no vaya a ser que se tuviese que volver a grabar.
Todo el mundo me ha pedido que te pregunte algo.
“¿Las manos eran las mías?”
Esa no. Esa ya la saca FórmulaTV cada mes. La pregunta era si llegaste a conocer al Manitas.
Sí. El Manitas y Tim Edmunds eran los creadores de «Art Attack». Los dos cogieron un programa de maualidades que existía en Inglaterra, compraron los derechos e hicieron su propia versión. Ese fue el inicio de Art Attack. En el inicio de Art Attack a nivel internacional ellos estuvieron muy involucrados. Además, España fue el primer país en grabar. Fuimos un poco conejillo de indias y probaron con nosotros todos los planos a grabar. Luego dejaron de venir a las grabaciones. A mí me contaban que este hombre vivía en El Caribe del dinero que tenía. Entonces, ¿cómo se iba a dignar a venir al frío polar de la campiña inglesa? (se ríe). Su socio venía todos los días con un coche distinto. No un coche de alta gama sino uno clásico. Tenían mucho dinero.
Y por curiosidad, ¿te llamaron para la nueva versión de “Art Attack” en España?
Sí, sí. Hubo una conversación. Realmente nunca hubo más de esa conversación. Sí es cierto que el proyecto ya era bastante distinto. No se hacía en Inglaterra, no era el mismo equipo, se rodaría en Argentina, los quince días que necesitábamos en Inglaterra se tranformaban en casi dos meses en Argentina, las manualidades tenían un punto distinto incluyendo personajes de Disney, no iba a estar el Cabezón. Si no está el Cabezón y no está El Manitas, ¿qué pinto yo ahí?
Amén.
Lo hecho, hecho está. No me hubiese importado volverlo a hacer, pero cuando has hecho una cosa y ha quedado bien… Además, hay que dejar oportunidades y para eso está Guille, que yo lo defiendo por todos lados. Pobrecito, se meten con él. ¡Hay muchos niños que lo ven y que no me han visto a mí nunca! No saben ni quién soy. Hay veces que se me quedan mirando y dice la madre “el de Art Attack”, a lo que el niño contesta “no, este no es Guille”. Guille dentro de 20 años disfrutará de algo como lo que he vivido yo. Supongo que no en el mismo nivel, pero ahí estará.
También hiciste “El Número 1” en Neox. Yo me acuerdo de ese programa.
Serías de los pocos que lo vio entonces (se ríe).
En Neox los sábados por la tarde. Recuerdo perfectamente el de Tokyo Hotel. ¿Cómo fue esa experiencia? Porque podríamos decir que fue tu primer comeback.
Sí, los fines de semana en verano. No te gusta la playa intuyo (se ríe). Fue algo muy bonito porque fue una idea mía. Surgió de una reunión en la que fuimos a Neox para hablar de algo y la persona que me llevaba a mí los business dijo “pues yo le he grabado un piloto de una idea suya”. Se lo pusimos y les encantó. Al día siguiente fui y firmamos el contrato por una temporada y yo alucinaba. Son de estas cosas rollo “he plantado un árbol, he escrito un libro…”. Yo he vendido un formato de televisión, que es algo que cuesta mucho decir pues no es la cosa más fácil del mundo. A mí me encantaría que volviese “El Número Uno”.
Pero cambiadle el nombre, que ya hay quince formatos con el mismo nombre.
¡Claro! Todo eso de que iban grabándose con las cámaras por todos lados… Ahora imagínate con WhatsApp, FaceTime, Skype… En ese momento éramos un formato que no teníamos mucho presupuesto y eran tres equipos corriendo por la ciudad. Ellos iban solos con su mejor amigo o su mejor amiga grabándoles con una cámara. ¡Menos presupuesto imposible!
Pues ojalá vuelva. Hablemos ahora de cine. ¿Cómo fue doblar al personaje protagonista de “Bichos”?
Yo siempre digo lo mismo: el mundo del doblaje me da mucho respeto. Tanto “Bichos” como “Harry Potter” fueron dos oportunidades magníficas. “Bichos” vino porque la voz tenía que ser igual que la del doblador americano y no la encontraban. Un día, el director de doblaje Guti [NdE: Eduardo Gutiérrez, no el futbolista] se fijó en “Club Disney”, me escuchó y dijo “este se parece”. Me llamaron, hicimos la prueba y la grabé en uno o dos días. Fue una cosa muy sencilla. Yo lo pasé mal, pues hay mucha gente que estudia, que se lo curra…
Qué suerte que ni hubiese Twitter.
Eso mismo, eso mismo. Pues viene uno aquí a quitarle trabajo. Lo que pasa es que luego, por cosas de la vida, a todo el mundo le ha encantado este doblaje. Yo te juro que estaba viendo la película el día del estreno y yo me iba bajando en el asiento hasta que Lolita, que estaba detrás, me dijo “¡oye, divino, fantástico!” y yo flipaba. Justo al lado tenía al director de la película, John Lasseter, que sonreía todo el rato y yo pensaba “¡pero qué dices, si usted no entiende español!”, pero supongo que les gustaba mis expresiones. Ahora lo veo y me sigue pareciendo muy raro. Muy muy raro.
¿Y te atreverías con “Bichos 2”? Hay rumores desde 1999.
Sí, pero no creo que vaya a salir. Piensa que “Bichos”, si te fijas ahora bastante, es la más alternativa y la más dura. La escena final de “somos muchas y podemos con vosotros” tiene un mensaje bastante potente para cualquier sociedad en la que sean muchos y se vean oprimidos. “¡Por las hormigas oprimidas del mundo!”. Es que lo dice todo.
Pasándonos al ámbito musical, también has sido DJ.
¡Y lo soy! Eso nunca se deja. Aunque yo, más de disc-jockey, pinchadiscos. Yo, mezclar las canciones, no las mezclo. ¿Cómo mezclas Sonia y Selena con “Aserejé”? Eso es imposible. El house sí.
¿Cuál es la canción que más te gusta pinchar?
Pues una de las que más me gusta poner es “Crazy In Love” de Beyoncé, “Hot N Cold” de Katy Perry. Pero luego, me voy directamente y te pongo “La Gasolina” o un tema que nunca falla como “Cuando Tú Vas” de Chenoa. Soy bastante petardo en ese aspecto. Yo la primera vez que puse música fue en las convivencias de mi colegio, porque nadie quería poner la música pero todo el mundo quería bailar agarradito. Entonces dije, “venga va, pongo música”, y estaban todos mis amigos bailando (entona) “la princesa de mis sueños” de OBK y ahí entendí que mi papel era ese, estar ahí poniendo música para que todos bailasen.
¿Y una canción que la gente te pida y tú no pongas?
Si no la pongo es porque no la tengo. Si la tuviese, ¿por qué no la iba a poner? No voy a tener algo descargado y no lo voy a poner. Sí es cierto que soy poco de reggaetón, no porque no me guste sino porque me cuesta pincharlo. Y claro, si pinchas dos horas, pues pinchas one-hit wonders.
Y, aunque trabajes ahora en radio, ¿algún artista o grupo que no esté en la radiofórmula y te encantaría que sonase?
A día de hoy, a mí me encantaría poner “El Fin del Mundo” de La La Love You aquí en Cadena 100, que me da un subidón enorme. Me encantan Ginebras. Manel y Els Pets son dos grupos catalanes que me gustan también bastante. Yo soy de singles. Además, a todos los invitados que vienen yo siempre les cuento lo mismo y muchos me miran en plan “¿en serio?”: yo los sábados me escucho sus discos cuando estoy haciendo cleaning-day en casa. Con dos perros, ¡imagínate! Entonces, mientras voy barriendo y voy limpiando, voy escuchando sus discos y después me quedo con muchas canciones. Descubro muchas canciones.
Está bien eso de que haya gente que escuche otra música.
Claro. A ver, ponemos lo que ponemos y también me encanta. “¿Te gusta trabajar en la radio?” Me gusta trabajar en un sitio en el que me pagan por escuchar música y donde tengo el volumen bien alto.
Por cierto, hoy has twitteado algo bastante goloso.
Sí, pero no puedo contar nada, jo.
¿Radio o tele?
No puedo contar nada (se ríe). Pero es algo que lo vi hace tiempo, me interesé por ello y que, de repente, “hola, ¿sigues interesado?”. Y yo: “pues mucho”. Es una gran aventura. Queda poquito para que empiece, pero es una aventura que me apetece mogollón.
Bueno, ¿y qué me dices de Jordi Cruz Bueno y Jordi Cruz Malo? ¡Eres el bueno!
Lo han decidido así (se ríe). Hombre, yo me considero buena gente. Siempre digo lo mismo: intento ser buena gente, pues uno no nace bueno. Uno no se levanta y dice “soy bueno”. No. Uno se lo tiene que currar y ser bueno: intentar tomar las mejores decisiones, intentar ser justo, intentar no fastidiar a la gente. Además, no sabes cuánto tiempo vas a durar aquí y mañana puede ser tu último día en esta vida y qué mal rollo irte con un mal gusto de boca. Pero tampoco creo que Jordi Cruz el cocinero sea una mala persona, lo que pasa es que le hacen jugar un papel en Masterchef de duro.
¿Te animarías a un Masterchef Celebrity? Se acabaría el mundo en el momento que os tuviésemos a los dos juntos.
Habría una explosión de neutrones (se ríe). ¿Sabes qué pasa? Yo tengo fobia a los pájaros y yo cuando veo esas pruebas que les toca desplumar una codorniz… Yo directamente me iría a la prueba de eliminación. Directamente. No montaría ningún pollo ni nada. Cogería la caja, volvería a soltarla y diría “venga, a eliminación”. Otra cosa sería que fuese una prueba de grupo y alguien intentase quitarme el marrón. Yo el pollo, o está troceado ya, o no podría hacer nada.
Para finalizar, en The Rubiew siempre pedimos a nuestro entrevistado que nos recomiende una película, un álbum y una canción.
Una película que recomiendo es “La Boda de Muriel”. Me parece que es una película brutal. Además, es la película que estaba viendo cuando me dijeron “en Club Disney están haciendo pruebas”. La he visto muchísimas veces. Cada vez que tenía una ruptura sentimental, es la película que me he puesto hasta que te quedas dormido porque no puedes dormir de lo triste que estás. En cuanto a álbum, cualquiera de Mecano, especialmente “Mecano”, el primer álbum. Para la canción sí voy a decir algo más actual, que al fin y al cabo es algo que voy como renovando. “La Tormenta de Arena” de Dorian. Para mí es una canción brutal.
Con «Frozen» ya consagrada como el último gran clásico de los estudios Disney, esta secuela contaba con la dificultad de tener un listón quizás excesivamente alto. Lo que no esperábamos de «Frozen II» es ser mucho mejor que la cinta de 2013. La evolución de sus personajes, los escenarios creados, el diseño y la animación de los personajes… «Frozen II», además de ser una secuela maravillosa, es una cinta de animación soberbia. En esta secuela hay una mayor dosis de aventura, acción y dramatismo, todo esto sin olvidar que se trata de una película destinada para los más pequeños. Una pena que «Corazón Congelado» de Pastora Soler no protagonizase los créditos finales de la película. Lo que sí encontramos es un nuevo gran éxito por parte de Disney: «Show Yourself».
Pedro Almodóvar parece haber levantado cabeza después de una década repleta de disgustos. Recordemos que hace seis años estrenó «Los Amantes Pasajeros», más cercana a «Telepasión» que a las grandes comedias que nos ha otorgado a lo largo de todos estos años. «Dolor y Gloria» es, gracias a Dios, todo lo contrario: una película sensacional en la que Pedro saca lo mejor de sí, protagonizada por Antonio Banderas en estado de gloria (sic.) y cuidada hasta el más mínimo detalle. Su Goya a mejor película parece estar garantizado, al igual que su presencia en las Oscars en, al menos, dos categorías: mejor actor principal y mejor película habla no inglesa.
Netflix está dispuesta a llevarse la estatuilla a mejor película el próximo 10 de febrero, aquella que la absurda «Green Book» le robó a «Roma» el pasado año. Para ello, Noah Baumbach ha realizado la clásica que película que tanto gusta a los académicos. «Historia de un Matrimonio» es una película íntima y pausada sobre la separación de un director de teatro y una actriz, donde Adam Driver y Scarlett Johansson llevan el peso total de la película. Una de esas cintas en las que resulta casi imposible pestañear y que hay que ver con un paquete de kleenex.
Ana de Armas está arrasando el Hollywood gracias a «Puñales Por La Espalda», algo así como la adaptación cinematográfica del juego de mesa «El Cluedo». De «El Internado» a protagonizar dos películas con Daniel Craig en tan solo 10 años. De ser Carolina Leal a ser Marilyn Monroe. Ana de Armas. ANA. DE. ARMAS. La chica de «Ifvan, tienes que ayudannos«. We’re shocked. «Puñales por la Espalda» es una comedia maravillosa, con un reparto sumamente magistral. Y, por si no os ha quedado claro, Ana de Armas.
«Nación Salvaje» es petardeo puro y duro, y por ello nos encanta. La película más sumamente milleannial que hayamos visto en nuestra vida, donde queda más que claro quienes son los grandes iconos de esta nueva generación. Más Miley Cyrus y menos Donald Trump. Esta caza de brujas en Salem es divertida, explícita, visualmente maravillosa y una de las películas más arriesgadas de este año. Como en toda cinta adolescente estrenada en los últimos 8 años, la grandiosa Bella Thorne tiene su pequeño cameo -probablemente la escena más icónica de la película-. Podéis leer
«Estafadoras de Wall Street» es una de las cintas más sorprendentes que hemos podido ver a lo largo de este 2019. Las strippers lideradas por Jennifer Lopez han conquistado las salas de cine gracias a su desparpajo y a la crítica social que esconden bajo la poca ropa que llevan sus protagonistas. «Hustlers» es aquello que «Burlesque» o «El Bar Coyote» quisieron ser pero nunca consiguieron. No entendemos las acusaciones de erotismo facilón ni de tv-movie con pretensiones, pues «Estafadoras de Wall Street» es una de las películas más interesantes y mejor efectuadas que hemos visto en este año. Querida Laura Dern, te quiero. Pero este año el Oscar le pertenece a Jennifer Lopez.
La película de Sorogoyen se encargó de abrir el último Festival de Cine Europeo de Sevilla. Nosotros, que ya éramos fans del cortometraje nominado al Oscar, pudimos disfrutar de esta obra como enanos. Aunque la cinta haya sido casi ninguneada por el público español (ha durado en cartelera dos minutos), afirmamos solemnemente que es la mejor película española del año. Una cinta cargada de emoción y con una dirección magistral -muy Terrence Malick a decir verdad- y con Marta Nieto demostrando ser una de las actrices más completas del panorama cinematográfico español actual. Un must de este 2019.
Sin haber visto «Los Miserables» aún (la francesa, no aquel fracaso de Tom Hooper), no entendemos cómo «Retrato de una Mujer en Llamas» no fue la película seleccionada por los académicos franceses. «Retrato de una Mujer en Llamas» es una cinta extremadamente pausa, apenas sin diálogo (su guion entra en un post-it), pero cargada de sensibilidad. Es, básicamente, una mera metáfora de pintar sobre un lienzo. Todo está trazado con el más fino de los pinceles, resultando simplemente irresistible. Una película quizás solo apta para aquellas personas verdaderamente amantes del cine, capaces de ver «The Tribe» de manera íntegra y sin mirar el móvil. Aunque tranquilos, «Retrato» es una experiencia mucho más fácil.
Tarantino no da puntada sin hilo. El director se ha adueñado del género western por completo, habiendo realizado una de las mejores películas de este 2019 por mucho que detestemos nosotros los clásicos del oeste. Con Brad Pitt en estado de gracia y un más que correcto Leonardo DiCaprio, Tarantino ha conquistado a la crítica y los espectadores por completo, coronándose como una de las películas más aclamadas por parte de ambos sectores de este último año. Podéis leer la
Jordan Peele ha vuelto a arrasar. Si hace unos años ya quedamos completamente enamorados de «Déjame Salir», este año ha arrasado gracias a «Nosotros». El director estadounidense combina como nadie el terror y la comedia, ofreciendo un ritmo fascinante a lo largo de todo su metraje y dejando al espectador completamente boquiabierto durante estas dos horas. Pero, sin lugar a dudas, «Nosotros» brilla de manera desocmunal gracia sa la interpretación que ofrece la oscarizada Lupita Nyong’o. ¿Será ninguneada tal y como pasó con Toni Collette en «Hereditary»? Por supuesto. Por todos es sabido que los académicos no aprecian en exceso este género.
Indudablemente, la comedia del año. No es un top de The Rubiew si no entra un nuevo clásico adolescente, en este caso «Súper Empollonas», dirigida por Olivia Wilde. A pesar del horror que supone la traducción de su título al español, esta gamberra comedia ha sido una de las más gratas sorpresas de este año. Sus dos actrices protagonistas, Kaitlyn Dever y Beanie Feldstein, brillan con luz propia a lo largo de estos 105 minutos gracias a su guion completamente actualizado, donde los adolescentes hablan como adolescentes. Y es que, aunque esto parezca una obviedad, resulta sumamente difícil encontrar una cinta de estas características (podéis comprobarlo en Netflix).
Ari Aster nos dejó los cojones de corbata con «Hereditary» y, este año, ha decidido revalidar su título como mejor director de terror de esta última década. «Midsommar» es una película repleta de luz pero, a su vez, completamente tétrica. Uno queda enganchado desde el primer minuto gracias al magnetismo de Florence Pugh (
Woody es el el muñeco en la tarta y el muerto en el entierro. Una prostituta de atención en toda regla. Por ello, han pasado 24 años y, al fin, tiene la película que se merece. «Toy Story 4» no es aquella película de aventuras coral que era «Toy Story 3» sino una cinta puramente desgarradora sobre conocerse a sí mismo. Una película visualmente impecable, con un guion lacrimógeno a más no poder y con unos nuevos personajes secundarios que funcionan como un reloj. Pixar haciendo cine para toda la familia desde el siglo pasado. Una maravilla. La película recupera además otros personajes como Bo Peep, a quien echamos mucho en falta en la última entrega de la mejor saga de la historia. Todo apunta a que, dentro de 10 años, tendremos una quinta parte.
Rachel Weisz, Olivia Colman y Emma Stone en una comedia dirigida por Yorgos Lanthimos. ¿Puede salir algo mal? Obviamente, no. «La Favorita» se ha convertido de manera inmediata en todo un clásico de cine. Una película que corre distintos riesgos en su dirección, con un guion sencillamente glorioso y tres actrices infalibles. Quizás sea la cinta menos Lanthimos de Lanthimos, pero eso no quita que sea una obra completamente redonda. Una comedia negra deslenguada y divertidísima sobre tres mujeres perfectamente construida y que no debes pasar por alto. Para nosotros, la mejor película de la última temporada de premios.
«Parásitos» ocupa la primera posición en nuestro ránking *pretends to be shocked*. La cinta dirigida por Bon Joon-ho es simplemente excepcional. Una comedia magistral, con unos personajes trazados a la perfección, una trama que engancha al espectador desde su primer minuto y unos giros de guion completamente fascinantes. «Parásitos» es el mejor cine que puedes encontrar en cartelera: puro entretenimiento sin olvidar ninguno de los elementos restantes. En esta representación de las distintas clases sociales hay tacto y muchísimo buen gusto. Como siempre, cuanto menos sepas de ella, mejor. Una obra maestra.
«Noche de Bodas» ha sido una de las sorpresas más gratificantes de este último año. Esta comedia negra protagonizada por Samara Weaving -o la falsa Margot Robbie- es todo lo que uno espera cuando va al cine: un entretenimiento palomitero infalible. La cinta dirigida por Tyler Gillet y Matt Bettinelli-Olpin bebe tanto de la comedia más física como del slasher propio de los años 80, atreviéndose a husmear dentro del género gore (aunque no demasiado rocambolesco) y sin olvidar en un solo momento que ha sido diseñada de manera exclusiva para el disfrute del espectador. Como dato curioso, su actriz protagonista protagonizará junto a Ursula Corberó la cinta de acción «Snake Eyes», actualmente en fase de post-producción y cuyo estreno está previsto para el 16 de octubre de este mismo año.

«Adiós» fue la película encargada de cerrar el Festival de Cine Europeo de Sevilla el pasado sábado. No hay que ser un genio para darse cuenta de que no se trataba de mera casualidad, pues la cinta dirigida por Paco Cabezas ya tuvo una buena acogida en el Festival de San Sebastián el pasado mes de septiembre, además de estar ambientada en el barrio de Las Tres Mil Viviendas de Sevilla. «Adiós» es una película cargada de emoción y sentimiento que se envuelve de manera gloriosa en una atmósfera muy propia del thriller sin perder un ápice de identidad en sus dos horas de metraje. Una película que ofrece aún más de lo que promete y que apunta a ser una de las grandes triunfadoras en taquilla durante las próximas semanas.

Seguimos con nuestra cobertura del Festival de Cine Europeo de Sevilla. Ahora es el turno de hablar de «Tommaso«, una película que se ha colado en la Sección Oficial del festival y que cuenta con numerosas papeletas para alzarse como ganadora del Giraldillo de Oro en apenas unos días. Además, «Tommaso» es una de las cintas que más revuelo y expectativas ha levantado a lo largo de esta semana gracias sus dos grandes nombres: el italiano Abel Ferrara ha dirigido la película y ni más ni menos que Willem Dafoe se encarga de protagonizarla. Poco podía salir mal con elementos tan potentes como estos.
Seguimos haciendo nuestra (quizás demasiado ácida) cobertura del Festival de Cine Euopeo de Sevilla. Es el turno de «Gloria Mundi«, una película que intenta abarcar demasiado quedando finalmente en tierra de nadie. Da cierta rabia que un director con tantísimo recorrido como Robert Guédiguian haya desperdiciado una oportunidad tan buena como esta, narrando absolutamente nada relevante y haciendo de «Gloria Mundi» pura dormidina. Poco hay rescatable en esta retahíla de desgracias familiares. Indudablemente, una de las mayores decepciones de la Sección Oficial del SEFF 2019.
Benito Zambrano, director sevillano, describía «Intemperie» como todo un regalo. Razón no le falta, pues esta adaptación cinematográfica de la novela homónima escrita por Jesús Carrasco parece haber sido una experiencia inolvidable para todo el equipo tras la película. También ha sido un caramelo para los asistentes del Festival de Cine Europeo de Sevilla pues, entre tantas cintas sobre Palestina, personas con inestabilidad emocional y múltiples prácticas de aborto, adentrarse en un pseudo-western bastante palomitero supone todo un desahogo para aquellos que llevan una decena de cintas en apenas un par de días. Zambrano puede estar tranquilo, pues grabar en Andalucía en pleno mes de julio y agosto ha tenido su recompensa.
Palestina. Uno de los temas favoritos por los organizadores de festivales junto con el de la chica negra de 6 años que debe caminar 20 km diarios para llegar a la escuela. «De Repente, El Paraíso» ha jugado la carta más eficaz para aparecer en el mayor número de festivales posibles, aunque su resultado no pueda ser menos satisfactorio. Y es que, tal y como hicimos con nuestra reseña de «


Parece que el Oscar a mejor película habla no inglesa ya tiene adjudicado un nombre. No es otra que «Parásitos«, una comedia negra surcoreana poco convencional pero que gustará a todo tipo de espectadores: a los que le guste el drama, la comedia, el thriller e incluso la acción. En esta crítica vamos a ser muy escuetos y solo vamos a decir una cosa: id corriendo al cine si aún no lo habéis visto. «Parásitos» es una de esas películas que se convierten de manera instantánea en un clásico del cine contemporáneo, una película merecedora de todos sus galardones conseguidos y los muchísimos que están aún por llegar. Una cintas explosiva que te hará querer revisionarla a las pocas semanas.