Entrevista Jordi Cruz: «He trabajado mucho para no fallar a una generación»

Hablamos de Bichos, La La Love You, Dorian, Amaia y, cómo no, de Art Attack con el mayor referente de la generación milleannial.

Jordi Cruz nos atiende con la simpatía y energía que le caracteriza para hablar de su nueva etapa en la radio, sus vínculos con la música y el cine y, cómo no, «Art Attack». Nadie sabe qué pacto ha hecho con el diablo, pero los años no pasan para el presentador catalán. La mayor figura millennial de la televisión sigue siendo todo un referente a día de hoy, pero esto no se consigue solo: hay mucho trabajo detrás. Hay una cosa que nos ha quedado clara: Jordi Cruz ha nacido para los medios de comunicación.

Desde septiembre de 2019 presentas “Afterwork”, un programa musical de entrevistas en Cadena 100. ¿Cómo está siendo esta nueva etapa?

Una vez lo twitteé. Está siendo el programa que siempre quise presentar. Me han dejado hacer el programa que  yo quiero, así que he hecho el programa que me hubiese gustado presentar. Fue una propuesta por parte del departamento online del grupo COPE de Cadena 100, junto con todo el equipo de Cadena 100. Ya hacíamos algo parecido el año anterior, pero era mucho más reducido. Así que nos pusimos en marcha, creamos un equipo y nos pedimos hacer “Afterwork” y por ahora está siendo un camino de rosas. Cuando empezamos, mirábamos el calendario y pensábamos “¿cómo vamos a conseguir tener un invitado todos los días?” y ahora tenemos lista de espera. Eso es genial. Se debe un poco también a que muchos artistas que han venido se lo pasan bien, se lo cuentan a los demás, y los representantes también. Como siempre decimos a todos los invitados, “Afterwork” es un espacio para pasarlo bien, conversar, que sea todo muy orgánico… y les gusta.

¿Algún artista que te haya hecho especial ilusión entrevistar?

Ayer mismo vino Elena Ballesteros y hacía 23 años que no nos veíamos. ¡Y estábamos los dos temblando! Nos nos atrevíamos ni a saludarnos porque parece como muy raro. Ella tenía quince años y yo tenía diecinueve cuando empezamos en todo esto. Como los hermanos de quince con los de diecinueve, que a veces no pegan mucho (se ríe). ¡Y luego con los años sí! Ayer fue todo un disfrute. ¡Y mucha gente más! Tenemos una invitada confirmada para la semana que viene que también me hace mogollón de ilusión porque es una de las artistas que más ha revolucionado Eurovisión y es invitada internacional. Es internacional. Estoy muy muy contento.

¿Gisela?

(Se ríe). No, no. Gisela ya estuvo con nosotros por teléfono. Pero es muy potente.

Reina de los Oscars. ¿Y algún artista que te gustaría entrevistar próximamente?

A Amaia ya le he mandado todos los mensajes habidos y por haber. Aparte, me contesta. El problema con Amaia es que ella me contesta y me dice “ay, estoy encantada”, pero  luego nunca nos ponemos de acuerdo (se ríe). Yo creo que todo entra dentro del universo Amaia, ¿no? Acabará llegando.

También me he intentado poner en contacto con ella y no hay manera.

“Te mando mi teléfono”, me lo da, le mando un WhatsApp y luego no me contesta, me contesta después… Es una cosa rara (se ríe). Aunque, no sé, me gustaría entrevistar a cualquier artista. Hay algo que tenemos en “Afterwork” que está muy bien y es que no creemos que el éxito vaya acompañado de que siempre que los artistas que vengan sean de primer nivel. Lo que a nosotros nos gusta es que venga gente a pasarlo bien. Hace unos meses, por ejemplo, vino Ginebras. Quién se iba a imaginar que meses después su canción iba a sonar en “Operación Triunfo”. Hoy estamos también muy contentos porque han confirmado a Colectivo DA SILVA para actuar en el BBK y estuvieron aquí para celebrar Halloween. Son grupos que yo escucho que me encantan y los que abrimos las puertas de Afterwork para que vengan a pasarlo bien. Luego, quién sabe. A lo mejor triunfan y se acuerdan de nosotros.

¿Te sientes más cómodo en televisión o en radio?

Me siento cómodo en ambos porque en los dos lados hago lo que más me gusta que es comunicar. Sí es cierto que la televisión tiene un nivel de complejidad más alto: hay cámaras, directores, redactores, gente de sonido… Entonces, tú eres una pieza más. A mí lo que me pone de la televisión es que todas esas piezas encajen perfectamente y ver cómo estamos haciendo una coreografía niquelada, nunca mejor dicho. La radio tiene algo mucho más personal porque tú te haces tu autocontrol, al menos en mi caso. Hay una parte en la que estás solo, y hay muchas tardes en las que mi compañera Carol no puede estar y estoy solo. Es imposible poder hacer televisión uno solo. A no ser que seas youtuber y te pongas delante de un ordenador a hablar sin parar. Pero en televisión es imposible. Como mínimo alguien que está grabando.

Damos un salto temporal a Club Disney, Art Attack y Megatrix. Eres el mayor icono millennial del país.

Me quedaron Los Lunnis (se ríe).

¿Eres consciente de que eres el icono de la infancia de toda una generación?

Yo prefiero no serlo. No digo que estas cosas no sean reales, porque son muy reales pues he compartido vuestra infancia. La frase de “hemos crecido contigo” no me la quiero tomar al pie de la letra porque habéis crecido con muchas más cosas por suerte en esta vida. Sí que os acompañé los fines de semana y muchas mañanas de explotar de creatividad como a mí me acompañaron muchos otros artistas que yo ahora, si me los encuentro, les diría “tío, que yo he crecido contigo”. Esto que me decís lo tomo con mucho cariño y con mucha estima. Creo que me lo he trabajado mucho como para no fallaros, que es muy importante también. Yo siempre he pensado en mi carrera como algo de largo recorrido. No quería ser un one-hit wonder y después ¡pum! (re ríe). Siempre he sido muy consciente con todos mis pasos. Sé que siempre hay un momento para volver. Lo que no tenía en mis planes o no tenía calculado en mi cabeza era que los niños crecían y que luego se harían mayores, que luego tendrían Twitter…

Que te matarían por Twitter…

¡Claro! (se ríe). “Art Attack” empezó a grabarse en el 98-99 y se emitió ininterrumpidamente quizás hasta 2010. ¡Son muchas generaciones! Yo hubo momento que ya no le hacía ni caso. Yo pensaba: “este programa lo van a emitir, va a seguir en emisión y va a seguir en emisión…”. Ahora que sacan Disney+ mucha gente me pregunta si va a estar Art Attack ahí. Pues ni idea. Todo lo que ha pasado con Art Attack yo nunca me he enterado, me he enterado después.

Esa era una de nuestras preguntas, si “Art Attack” estará en Disney+.

¡Ojalá! Yo creo que no habría ningún tipo de problema. Lo podrían hacer, pero hay tantas versiones de Art Attack en tantos idiomas que creo que nos cargaríamos parte del disco duro de Disney+ (se ríe).

¿Crees que funcionaría un formato como el de “Art Attack” a día de hoy?

Yo creo que sí. Sí es cierto que el modo de consumir televisión para los más pequeños es distinto. Antes solo teníamos los fines de semana. No había canales temáticos como Boing, Clan… Solo existía Disney Channel y era de pago, imagínate. Las manualidades y la creatividad van pegadas al aprendizaje y a la psicomotricidad, superar retos, ver que se te dan bien las cosas… E incluso que no se te dan bien las cosas. Hay que hacer eso en la vida: hacer cosas para luego darte cuenta que no es lo tuyo. Lo puedes hacer, pero no es lo tuyo (se ríe). Como el dibujo: hay gente a la que se le da bien dibujar y gente a la que no. Y ya está, no hay que hacer más drama de eso.

A mí había manualidades que no me salían, no te voy a engañar.

¡Claro! Y después estaba la gente que decide trabajarlo. De toda esa etapa y de todo lo que está ocurriendo ahora, saco pecho por toda esta gente que me dice “me he dedicado al dibujo artístico, al cómic o a la creatividad gracias a Art Attack”. Siempre digo que no es gracias a “Art Attack”. Nosotros dimos ese empujoncito, pero menos mal que estábamos ahí para dar ese empujón.

¿Robaste algo de plató? Yo soñaba con tener ese plató en mi casa.

Qué va. Solo tengo una manualidad. Era una especie de mini-yo para sujetar los libros, per parecía medio mexicano (se ríe). ¡Ni el sweater me pude llevar! Piensa que era para muchos países y se reutilizaba todo. Quizás si llegabas el último te decían “bueno, venga, llévatelo”, pero ni con esas. Lo tenían todo bien guardado no vaya a ser que se tuviese que volver a grabar.

Todo el mundo me ha pedido que te pregunte algo.

“¿Las manos eran las mías?”

Esa no. Esa ya la saca FórmulaTV cada mes. La pregunta era si llegaste a conocer al Manitas.

Sí. El Manitas y Tim Edmunds eran los creadores de «Art Attack». Los dos cogieron un programa de maualidades que existía en Inglaterra, compraron los derechos e hicieron su propia versión. Ese fue el inicio de Art Attack. En el inicio de Art Attack a nivel internacional ellos estuvieron muy involucrados. Además, España fue el primer país en grabar. Fuimos un poco conejillo de indias y probaron con nosotros todos los planos a grabar. Luego dejaron de venir a las grabaciones. A mí me contaban que este hombre vivía en El Caribe del dinero que tenía. Entonces, ¿cómo se iba a dignar a venir al frío polar de la campiña inglesa? (se ríe). Su socio venía todos los días con un coche distinto. No un coche de alta gama sino uno clásico. Tenían mucho dinero.

Y por curiosidad, ¿te llamaron para la nueva versión de “Art Attack” en España?

Sí, sí. Hubo una conversación. Realmente nunca hubo más de esa conversación. Sí es cierto que el proyecto ya era bastante distinto. No se hacía en Inglaterra, no era el mismo equipo, se rodaría en Argentina, los quince días que necesitábamos en Inglaterra se tranformaban en casi dos meses en Argentina, las manualidades tenían un punto distinto incluyendo personajes de Disney, no iba a estar el Cabezón. Si no está el Cabezón y no está El Manitas, ¿qué pinto yo ahí?

Amén.

Lo hecho, hecho está. No me hubiese importado volverlo a hacer, pero cuando has hecho una cosa y ha quedado bien… Además, hay que dejar oportunidades y para eso está Guille, que yo lo defiendo por todos lados. Pobrecito, se meten con él. ¡Hay muchos niños que lo ven y que no me han visto a mí nunca! No saben ni quién soy. Hay veces que se me quedan mirando y dice la madre “el de Art Attack”, a lo que el niño contesta “no, este no es Guille”. Guille dentro de 20 años disfrutará de algo como lo que he vivido yo. Supongo que no en el mismo nivel, pero ahí estará.

También hiciste “El Número 1” en Neox. Yo me acuerdo de ese programa.

Serías de los pocos que lo vio entonces (se ríe).

En Neox los sábados por la tarde. Recuerdo perfectamente el de Tokyo Hotel. ¿Cómo fue esa experiencia? Porque podríamos decir que fue tu primer comeback.

Sí, los fines de semana en verano. No te gusta la playa intuyo (se ríe). Fue algo muy bonito porque fue una idea mía. Surgió de una reunión en la que fuimos a Neox para hablar de algo y la persona que me llevaba a mí los business dijo “pues yo le he grabado un piloto de una idea suya”. Se lo pusimos y les encantó. Al día siguiente fui y firmamos el contrato por una temporada y yo alucinaba. Son de estas cosas rollo “he plantado un árbol, he escrito un libro…”. Yo he vendido un formato de televisión, que es algo que cuesta mucho decir pues no es la cosa más fácil del mundo. A mí me encantaría que volviese “El Número Uno”. 

Pero cambiadle el nombre, que ya hay quince formatos con el mismo nombre.

¡Claro! Todo eso de que iban grabándose con las cámaras por todos lados… Ahora imagínate con WhatsApp, FaceTime, Skype… En ese momento éramos un formato que no teníamos mucho presupuesto y eran tres equipos corriendo por la ciudad. Ellos iban solos con su mejor amigo o su mejor amiga grabándoles con una cámara. ¡Menos presupuesto imposible!

Pues ojalá vuelva. Hablemos ahora de cine. ¿Cómo fue doblar al personaje protagonista de “Bichos”?

Yo siempre digo lo mismo: el mundo del doblaje me da mucho respeto. Tanto “Bichos” como “Harry Potter” fueron dos oportunidades magníficas. “Bichos” vino porque la voz tenía que ser igual que la del doblador americano y no la encontraban. Un día, el director de doblaje Guti [NdE: Eduardo Gutiérrez, no el futbolista] se fijó en “Club Disney”, me escuchó y dijo “este se parece”. Me llamaron, hicimos la prueba y la grabé en uno o dos días. Fue una cosa muy sencilla. Yo lo pasé mal, pues hay mucha gente que estudia, que se lo curra…

Qué suerte que ni hubiese Twitter.

Eso mismo, eso mismo. Pues viene uno aquí a quitarle trabajo. Lo que pasa es que luego, por cosas de la vida, a todo el mundo le ha encantado este doblaje. Yo te juro que estaba viendo la película el día del estreno y yo me iba bajando en el asiento hasta que Lolita, que estaba detrás, me dijo “¡oye, divino, fantástico!” y yo flipaba. Justo al lado tenía al director de la película, John Lasseter, que sonreía todo el rato y yo pensaba “¡pero qué dices, si usted no entiende español!”, pero supongo que les gustaba mis expresiones. Ahora lo veo y me sigue pareciendo muy raro. Muy muy raro.

¿Y te atreverías con “Bichos 2”? Hay rumores desde 1999.

Sí, pero no creo que vaya a salir. Piensa que “Bichos”, si te fijas ahora bastante, es la más alternativa y la más dura. La escena final de “somos muchas y podemos con vosotros” tiene un mensaje bastante potente para cualquier sociedad en la que sean muchos y se vean oprimidos. “¡Por las hormigas oprimidas del mundo!”. Es que lo dice todo.

Pasándonos al ámbito musical, también has sido DJ.

¡Y lo soy! Eso nunca se deja. Aunque yo, más de disc-jockey, pinchadiscos. Yo, mezclar las canciones, no las mezclo. ¿Cómo mezclas Sonia y Selena con “Aserejé”? Eso es imposible. El house sí.

¿Cuál es la canción que más te gusta pinchar?

Pues una de las que más me gusta poner es “Crazy In Love” de Beyoncé, “Hot N Cold” de Katy Perry. Pero luego, me voy directamente y te pongo “La Gasolina” o un tema que nunca falla como “Cuando Tú Vas” de Chenoa. Soy bastante petardo en ese aspecto. Yo la primera vez que puse música fue en las convivencias de mi colegio, porque nadie quería poner la música pero todo el mundo quería bailar agarradito. Entonces dije, “venga va, pongo música”, y estaban todos mis amigos bailando (entona) “la princesa de mis sueños” de OBK y ahí entendí que mi papel era ese, estar ahí poniendo música para que todos bailasen. 

¿Y una canción que la gente te pida y tú no pongas?

Si no la pongo es porque no la tengo. Si la tuviese, ¿por qué no la iba a poner? No voy a tener algo descargado y no lo voy a poner. Sí es cierto que soy poco de reggaetón, no porque no me guste sino porque me cuesta pincharlo. Y claro, si pinchas dos horas, pues pinchas one-hit wonders.

Y, aunque trabajes ahora en radio, ¿algún artista o grupo que no esté en la radiofórmula y te encantaría que sonase?

A día de hoy, a mí me encantaría poner “El Fin del Mundo” de La La Love You aquí en Cadena 100, que me da un subidón enorme. Me encantan Ginebras. Manel y Els Pets son dos grupos catalanes que me gustan también bastante. Yo soy de singles. Además, a todos los invitados que vienen yo siempre les cuento lo mismo y muchos me miran en plan “¿en serio?”: yo los sábados me escucho sus discos cuando estoy haciendo cleaning-day en casa. Con dos perros, ¡imagínate! Entonces, mientras voy barriendo y voy limpiando, voy escuchando sus discos y después me quedo con muchas canciones. Descubro muchas canciones. 

Está bien eso de que haya gente que escuche otra música.

Claro. A ver, ponemos lo que ponemos y también me encanta. “¿Te gusta trabajar en la radio?” Me gusta trabajar en un sitio en el que me pagan por escuchar música y donde tengo el volumen bien alto.

Por cierto, hoy has twitteado algo bastante goloso.

Sí, pero no puedo contar nada, jo. 

¿Radio o tele?

No puedo contar nada (se ríe). Pero es algo que lo vi hace tiempo, me interesé por ello y que, de repente, “hola, ¿sigues interesado?”. Y yo: “pues mucho”. Es una gran aventura. Queda poquito para que empiece, pero es una aventura que me apetece mogollón.

Bueno, ¿y qué me dices de Jordi Cruz Bueno y Jordi Cruz Malo? ¡Eres el bueno!

Lo han decidido así (se ríe). Hombre, yo me considero buena gente. Siempre digo lo mismo: intento ser buena gente, pues uno no nace bueno. Uno no se levanta y dice “soy bueno”. No. Uno se lo tiene que currar y ser bueno: intentar tomar las mejores decisiones, intentar ser justo, intentar no fastidiar a la gente. Además, no sabes cuánto tiempo vas a durar aquí y mañana puede ser tu último día en esta vida y qué mal rollo irte con un mal gusto de boca. Pero tampoco creo que Jordi Cruz el cocinero sea una mala persona, lo que pasa es que le hacen jugar un papel en Masterchef de duro.

¿Te animarías a un Masterchef Celebrity? Se acabaría el mundo en el momento que os tuviésemos a los dos juntos.

Habría una explosión de neutrones (se ríe). ¿Sabes qué pasa? Yo tengo fobia a los pájaros y yo cuando veo esas pruebas que les toca desplumar una codorniz… Yo directamente me iría a la prueba de eliminación. Directamente. No montaría ningún pollo ni nada. Cogería la caja, volvería a soltarla y diría “venga, a eliminación”. Otra cosa sería que fuese una prueba de grupo y alguien intentase quitarme el marrón. Yo el pollo, o está troceado ya, o no podría hacer nada. 

Para finalizar, en The Rubiew siempre pedimos a nuestro entrevistado que nos recomiende una película, un álbum y una canción.

Una película que recomiendo es “La Boda de Muriel”. Me parece que es una película brutal. Además, es la película que estaba viendo cuando me dijeron “en Club Disney están haciendo pruebas”. La he visto muchísimas veces. Cada vez que tenía una ruptura sentimental, es la película que me he puesto hasta que te quedas dormido porque no puedes dormir de lo triste que estás. En cuanto a álbum, cualquiera de Mecano, especialmente “Mecano”, el primer álbum. Para la canción sí voy a decir algo más actual, que al fin y al cabo es algo que voy como renovando. “La Tormenta de Arena” de Dorian. Para mí es una canción brutal. 

Entrevista Sofia Coll: «Tenía muchas ganas de dedicarme al 100% a la música»

Hablamos con Sofia Coll sobre sus últimos singles y todo lo que está por llegar,

La semana pasada nos reunimos vía Skype con Sofia Coll, una cantante, actriz y bailarina catalana dispuesta a arrasar de cara al próximo año. Con la enorme simpatía que la caracteriza, Sofia nos habla de su paso por la primera edición de “La Voz Kids”, sus excelentes últimos proyectos musicales, cómo vivió el rodaje del videoclip de “Millonària” de Rosalía o todo lo que está por llegar. 

En 2014 formaste parte de la primera edición de  “La Voz Kids” en Telecinco. ¿Cómo fue la experiencia?

Fue muy gratificante. Aprendí mucho de ella. Me dio muchísima confianza en mí misma también, pues hasta aquel momento solo había hecho conciertos por mi barrio. Todo fue muy imprevisible en realidad. Me lo dijo mi mejor amiga y dije: “venga, vale”.

¿La clásica historia de la acompañante?

Sí, te lo juro. Yo no veía “La Voz” ni nada. Todo fue un poco random en realidad. Pero me vino muy bien y sigo en contacto con alguna gente. Me ha sido muy gratificante. Después de esto pisé muchos escenarios y me dio una confianza en mí misma que, sin “La Voz Kids”, quizás me hubiese sido mucho más difícil construir.

¿Y qué esperabas del formato?

La verdad es que no esperaba absolutamente nada porque no sabía muy bien dónde me estaba metiendo (risas). Todo lo que vino, pues fue muy bien. Fue un poco locura porque fue la primera edición de un programa de niños después de Eurovisión Junior y lo vio mucha gente. Fue súper loco.

La audiencia que tuvo esa edición fue muy alta.

Exacto. Y aunque yo no era de las personas que más proyección tuvo, tampoco quise aprovecharme mucho del momento. Tenía 15 años cuando se emitió y 14 cuando lo grabé. Estaba en 3º de ESO y, evidentemente, tenía que acabar mis estudios y formarme. Es así como me han educado en casa, por lo que no creo que fuese mi momento para meterme a hacer música ni nada. Pero sí es cierto que “La Voz Kids” me sirvió mucho porque me permitió hacer muchísimos conciertos. Me aportó muchísimas tablas.

¿Te plantearía presentarte al formato adulto?

Me lo han preguntado mucho y hasta el momento no me lo había planteado. Pienso que se tiene que ir con un objetivo, pues al final es una plataforma que te da difusión. Ahora mismo tampoco me atrae mucho lo idea, pero nunca digas nunca, que nunca se sabe dónde te vas a ver en un futuro (risas). Pero de momento, no me veo.

¿Cómo fue la relación con Malú, tu coach y “casi” Primera Dama?

Pues, nada. Realmente detrás de las cámaras no les ves.

Melani García, ganadora de la cuarta edición de “La Voz Kids”, ha representado a España en el festival de Eurovisión Junior. ¿Te hubiese gustado formar parte de Eurovisión Junior en su momento?

Me hubiera encantado, claro que sí.

Saltamos a 2018, Operación Triunfo. ¿Por qué decides presentarte? ¿También vas de acompañante?

Pues me presenté, a parte de por mis acompañantes que fueron parte influenciable en mi decisión (risas), porque en ese momento tenía canciones compuestas y tal, pero estaba como más perdida. En realidad fue porque me apeteció. Tampoco había seguido mucho OT 2017, por lo que no tenía muchos juicios de lo que iba a ser ni nada. Sí sabía evidentemente qué era Operación Triunfo y demás, pero no tenía demasiada presión. Siempre he estado muy desconectada del mundo de la televisión. Veo los telediarios y poco más. En “Operación Triunfo” vi una oportunidad para conocerme yo también mejor y para formarme sobre todo. Es una plataforma de difusión que, al final, lo que importa es cómo la uses tú. Este año sí es cierto que no me presentado porque no me apetecía. Ya estoy haciendo mis cosas y no era el momento de encerrarme en una casa.

¿Seguiste la edición? ¿Algún favorito?

Sí, la seguí. Famous me encantaba, la verdad. Y ganó, así que estoy muy contenta (risas).

He leído que estás formada en teatro musical en la Escuela Coco Comin. Ahí empieza tu vínculo con Operación Triunfo, pues ella fue jurado y profesora durante las primeras ediciones de Telecinco.

Sí, es cierto. Además, Muntsa Rius también ha sido mi profesora. Capdevila también está en la Coco, ha sido mi profesor y he tocado con él. Y más gente, en realidad.

Has tenido un OT personalizado.

Un poquito (risas).

Damos un salto a tus dos últimos dos singles. El primero de ellos, “Before I Forget What’s Love”, un tema RnB precioso. Cuéntame un poco sobre él.

Empecé a trabajar hace dos años con un chico que se llama Tony Lenz y es quien me está produciendo todos los temas. No recuerdo muy bien cómo surgió esta canción, pero está inspirada en historias que me cuentan mis amigos, momentos chungos míos… Todo nace a raíz de un sentimiento. Me inspiro siempre en una historia que me han contado o que he visto y en mis propios sentimientos. Tampoco te estoy contando nada del otro mundo (risas). “Before I Forget What’s Love” va de una relación tóxica. Yo por suerte nunca he vivido ninguna relación tóxica, pero sí lo he visto en gente que tengo muy cercana. Me sentí muy inspirada en eso. Además, es una canción aparentemente muy bonita pero que habla de algo complicado.

Un envoltorio muy luminoso pero por dentro es completamente oscura.

Exacto. Además, todo el videoclip va también por ahí.

Yo he notado cierta influencia en esa canción con los primeros temas de Alicia Keys, lo de “Songs In A Minor”.

Pues sí. Jorja Smith también me inspira mucho, al igual que Mahalia. Aún así, intento no fijarme mucho en la gente. Yo escucho música de todo tipo y me encanta ponerme playlist de gente que no conozco, playlists súper raras y cosas que voy encontrando. Si me centro mucho en un artista, al final creo que acabas copiando un poco lo que hace esa persona y es algo que no quiero. Intento a la hora de componer no tener referencias claras para que no “ensucien” lo que hago. Quizás hasta me perjudica más a la larga. ¡Esperemos que no! (risas).

A finales de agosto lanzaste “Dance It Up”, también un corte que se mueve entre el RnB, el urbano…

Sí, es un pop un poco raro. No sé bien cómo categorizarlo (risas).

Yo he sido incapaz de categorizarlo. Le he dado muchas escuchas a la canción y no he sido capaz. Decía “ahora es pop, ahora es urbano, ahora es RnB…”

¡Eso es muy guay! (ejecuta un fabuloso movimiento de pelo). Eso es quizás un poco lo que voy buscando también. Hacer música que no se sepa muy bien cómo catalogar. A lo mejor eso significa que por ahí se está encontrando algo interesante.

¿Y cómo surgió “Dance It Up”?

Pues Tony me envió un beat, que incluía la trompeta y tal. Yo estoy muy relacionada con el mundo del baile. Estoy con las escénicas en realidad de toda la vida. Es como una obsesión para mí. Siempre. Siempre. Forever and ever (risas). Ahora estoy en una compañía de hip hop que se llama Scream Drops y ellos me inspiran mucho porque son unos bailarines de puta madre, una gente maravillosa y tienen un arte en el cuerpo que no les cabe. “Dance It Up” es eso: la celebración de la vida y que, aunque vengan malos momentos, pues tienes que “push through”, ¿sabes? Báilalo, cántalo… Y luego ya lo verás desde otro punto de vista, desde otra perspectiva. Tienes que sedimentar. Reposar un poco y luego ya lo juzgarás de otra forma.

A mí me ha encantado todo el concepto del vídeo. Las coreografías, escenarios… Están todos los elementos muy bien utilizados. Yo estoy harto del croma, el set fijo y el cantante con la guitarra. En tu caso, sin haber una gran discográfica detrás, mola el hecho de que esté todo tan currado. ¿Cómo fue el rodaje del vídeo?

No hay nada detrás. Soy yo (NdE: habla de la discográfica). El rodaje fue un poco estresante (risas). Lo rodamos en agosto en dos pueblos abandonados de Tarragona. Fue estresante por el hecho de que teníamos que rodar siempre con luz natural. Empezábamos a rodar a las 5 o 6 de la mañana y luego por la noche otra vez. Era estresante porque éramos muchas personas, hacía mucho calor, después mucho frío… Mucho contraste de todo. Pero al final todo súper bien. Estuvimos todos en una casa haciendo piña. Estoy muy contenta por trabajar con gente que son mis amigos, y que es gente en la que confío y admiro. Creo que eso al final se ve reflejado. Tenemos amor por todo lo que hacemos. Yo admiro lo que hacen, al igual que ellos admiran lo que yo hago. Es un amor recíproco que se agradece millones.

¿Y cuándo se publicará tu nuevo single, “The Way You Make Me Feel”?

No sé fechas todavía. No quiero decir finales o principios, pero por ahí andará. Cumplo años el día 1 de enero, por lo que estaría guay como regalo de cumpleaños.

¿Está el vídeo grabado?

Ahora en diciembre, por eso no sé fecha exacta. Depende del vídeo realmente.

¿Buscas el formato álbum de cara al futuro?

Sí, me gustaría sacar álbum en primavera. No tenemos fecha tampoco, pero estoy trabajando en ello. La canciones que se incluirán en el álbum ya las tengo, tan solo queda acabar de organizar, reordenar… Y sí, mi idea es sacar álbum. Tengo muchas ganas de sacar cosas, que al final siempre se quedan y al final rayas las canciones. Si las compones, al menos que las saques (risas).

¿Tienes canciones como para lanzar directamente un LP o probarás primero con un EP?

Tengo canciones como para sacar álbum. Podría sacar 12 canciones, pero no creo que lo haga. Intuyo que serán unas 8 o así. Pero aún no está cerrado, me tengo que poner a ello estos días. El concierto sí es cierto que lo tengo más cerrado, está definido. Aún así,  aunque me gusten las canciones, tengo que ver si musical y conceptualmente funcionan. 

Además de cantante, eres bailarina y actriz. Este año te hemos visto como bailarina en el videoclip de “Millonària”. Necesito saber cómo fue ese rodaje.

Pues un poco casualidad. Estoy en una agencia de actores, y esas cosas van por agencia. Me llamaron y ya está (risas). No tiene mucho misterio.

¿Fue divertido?

La verdad es que sí. Rodamos como si fuera un programa en directo. Estuvimos ensayando en plató. Después vino Rosalía una vez, grabamos y ya está (risas). Supongo que buscaban su espontaneidad como si fuera un programa y ella la invitada. 

Además, estrenas nueva serie en RTVE, “Bany Compartit”. ¿Qué va a encontrar el espectador?

En “Bany Compartit” somos cuatro chicas que compartimos baño y compartimos casa aquí en Barcelona. (NdE: aquí descubro que bany compartit significa baño compartido en catalán). La gracia es que todo pasa en un baño, el único sitio donde llega la cobertura y la señal WiFi. “Bany Compartit” es una sitcom con situaciones de cotidianidad con cuatro personajes muy diferentes. Mi personaje Alicia es una influencer de 20 años, aunque es un poco más infantil de lo que debería, y ella vive en su propia fantasía. Un mundo de colores donde todo es divino, no siendo consciente de cómo funciona el mundo realmente. Ella es muy espontánea y hace lo que le apetece y cuando le apetece, y luego le cuesta un poco más responsabilizarse de sus acciones y de todo lo que conlleva. Todo esto contrasta mucho con Rosa, que es su amiga de toda la vida, una persona súper mental, mientras que Alicia se mueve más por lo que le dicta el corazón. Rosa necesita tenerlo súper controlado. Ella es súper metódica, estudia ADE, súper limpia, ordenada… Después por otro lado está Manu, que es una chica francesa que no se sabe muy bien de dónde viene. Manu es una loca de la vida, además de ser la mayor de la casa, pues tiene 25 años. Ha vivido mucho y nos manipula un poquito. Como una hermana mayor. No lo hace por maldad, sino porque se lo pasa bien y ya está. Y por último está Greta, que es una chica recién llegada de Lleida y que está un poco perdida en la inmensidad de la ciudad y yo la uso un poco también para mis vídeos… “Bany Compartit” es sobre todo comicidad.

Buena presentación de la serie. Ahora, ¿podrías hacer un balance de cómo ha sido este 2019? Desde luego ha sido bastante movidito.

La verdad es que sí. Estoy súper contenta con 2019. Acabé el grado superior de producción de audiovisuales y espectáculos. A partir de aquí estaba a saco componiendo, cerrando las cosas… Por ejemplo “Before I Forget What’s Love” la había compuesto un año y medio antes de su lanzamiento. Al no haber dinero, las cosas van lentas. Saqué single, me cogieron para la serie, estuve haciendo un montón de bolos, saqué “Lost Myself”, saqué “Prisionera”… Estuve trabajando un montón este verano también. No me ha dado nada el sol. Si ya soy blanca imagínate sin que me toque el sol… Estoy muy pálida este año (risas). Me tengo que comprar fake tanning, porque si no voy a dar miedo (risas). Saqué “Dance It Up” y ahora estoy 100% enfocada en la música, que ya tenía muchas ganas de poder ir a eventos y mil cosas más que, al final, si estas muy marcada por una rutina escolarmente, no puedes hacer; hay unas prioridades que tienes que cumplir. Sí es cierto que sigo dando cursos aquí y allá, dando clases a personas porque hay que sacar dinero de algún lado. Súper agradecida de este 2019. Y lo guay es que cada vez vienen cosas mejores.

Por último, como hacemos con todos nuestros entrevistados, The Rubiew necesita una recomendación de una película, un álbum y una canción.

Oh, mama! Soy súper indecisa. Soy la peor persona a la que podrías haber preguntado esto (risas). ¿Te puedo recomendar una serie mejor?

Venga, te lo compro.

Shameless”, la americana. Está en Prime Video. Como álbum, “LEMONADE” de Beyoncé. Y una canción, como últimamente estoy escuchando mucho a Angèle, voy a decir “Tout Oublier”. Como película, «Anastasia«.

 

Entrevista María Isabel: «No me obsesiona la idea de ganar Tu Cara Me Suena»

Hablamos con María Isabel sobre «Tu Cara Me Suena», «Flamenkita», sus antiguos álbumes o la polémica gala de los premios 40.

Algo nervioso ante la presencia (telefónica) de parte de la realeza musical andaluza, me siento a hablar con María Isabel I de Ayamonte unos minutos. Hay tiempo para hablar de sus antiguos álbumes, de sus nuevas canciones, de la polémica gala de Los 40 Music Awards, de “Tu Cara Me Suena” y de todo lo que está por llegar.

Cuatro álbumes de estudio, dos bandas sonoras. Los tres primeros álbumes (“Antes Muerta Que Sencilla”, “Número 2” y “Capricornio”) ocurren en tan solo unos años, de manera muy rápida. ¿De qué era guardas un mejor recuerdo?

Realmente, de los tres. Cada uno tiene lo suyo y cada vez que lanzaba un disco era increíble. Hacía la gira y todo. De los tres guardo un buen recuerdo. El primero sí fue más “de sopetón”. Fue más locura.

El público sigue pidiendo “Antes Muerta Que Sencilla” en tus conciertos, que se ha convertido en un himno generacional. ¿Qué opinas al respecto?

Nada, yo encantada. Me encanta.

¿Alguna canción específica que rescates y vuelvas a escuchar de esos tres álbumes? Incluyendo también “Ángeles S.A.”.

“Toma Que Dale”

El cuarto álbum (“Yo Decido”) no terminó de calar en el público a diferencia de esta nueva etapa, que está siendo quizás mucho más ambiciosa. ¿Crees que se debe a algo específico?

Ese es el quinto. En ese álbum no estaba haciendo la música que quería ni nada, con lo cual yo proyectaba lo que sentía en ese momento. Yo no estaba ni segura ni nada de lo que estaba haciendo, por eso no funcionó.

Entonces, no era el momento para hacer el comeback.

Exacto.

En 2016, con la canción “La Vida Solo Es Una”, intentas representar a España en Eurovisión. Intuyo que tampoco era el momento, ¿no?

Exacto. Lo mismo.

¿Lo volverías a intentar con un tema como “Tu Mirada” o “Flamekinta”?

No, ahora mismo no. Ahora mi carrera musical está centrada en la música. No lo descarto. El día de mañana no lo sé, pero de momento estoy centrada en otra cosa.

Tus nuevas canciones introducen una nueva era, quizás la más ambiciosa que hayamos visto en tu carrera. ¿Cómo nacen “Tu Mirada” y “Flamekita”?

“Tu Mirada” está compuesta por mí y por un compositor cubano. Tenía ganas de lanzar esta canción ya que mostraba a la María Isabel actual sin dejar de perder mi esencia a nivel de imagen y de todo. Ya soy una mujer, no es lo mismo que una niña. Tenía ganas porque me encontraba con seguridad con todo, buscando la mejor forma de hacer una canción como “Tu Mirada” y ya después con “Flamenkita”, que es la canción que siempre soñé con sacar.

Son piezas urbanas con toques aflamencados. ¿Algún referente en esta nueva era?

Yo. Yo misma, pero con sonidos actualizados. La María Isabel de pequeña pero con sonidos actualizados y letra adulta. Ahora fusiono todo un poco: rap, flamenco, reggaetón… todo.

Yo en “Tu Mirada” notaba algo muy Karol G.

Quizás te recuerda porque salgo con una coleta en el videoclip.

No, no. Me refiero a lo musical.

Pero “Tu Mirada” no es un reggaetón duro. Es más un pop urbano.

En cuanto al streaming, parece estar premiando más a los artistas de singles que a los artistas de álbumes. ¿Buscas el formato álbum con estos temas o tan solo la publicación de singles eventualmente?

Ahora estoy centrada en canción tras canción. Si viene un disco, un EP… eso aún no lo sé. En caso de que sí, “Tu Mirada” y “Flamenkita” formarían parte de este.

En esta nueva era vuelves con una imagen mucho más empoderada. Echando la vista atrás, veo que has creado -quizás de manera inconsciente- bastantes himnos feministas a lo largo de estos quince años.

Pues sí. Ya empecé con “De Qué Vas”, “Antes Muerta Que Sencilla” y de todo un poquito (risas). Siempre he sido así. A mí me encanta apoyar a las mujeres y que estas se sientan lo mejor, lo máximo. No lo superior, sino lo bueno. Poder mirarte al espejo y decir “aquí estoy yo”. Saber dominar ciertas situaciones. No sé, es un poco es eso. Eso es lo que reflejan mis canciones. Aunque esto no quiere decir que todo lo que vaya a sacar hable solamente de eso.

Vamos ahora con “Tu Cara Me Suena”. ¿Qué crees que te puede aportar el programa?

Experiencia y diversión. Superar retos y superarme a mí misma.

¿Qué crees que puedes aportar tú al programa?

Pues diversión también. Demostrar lo que soy capaz de hacer. Y bueno, habrá galas que saldrán mejor y otras que saldrán peor seguramente (risas). Pero sí que quiero currármelo y superarme a mí misma. Creo que la gente se lo va a pasar bien conmigo.

¿A quién te gustaría imitar en el concurso?

Lo que me echen. Lo que me toque. No tengo ninguna preferencia.

Ya te vimos imitando a Rihanna hace un par de años. ¿Te ves como posible ganadora del formato?

No es que me obsesione la idea. Yo ganando alguna gala para poder donar a una protectora, al cáncer, alzheimer [NdE: María Isabel dijo «alzheimer», no «alsáimer«]… Yo creo que con eso ya sería increíble. Si gano, pues mejor. Pero estar en “Tu Cara Me Suena” ya es un premio.

¿Algún compañero que veas con muchas posibilidades?

A todos. Si están ahí, cualquiera puede ganar.

¿Habéis empezado el rodaje del concurso?

No.

Vamos ahora con preguntas más alternativas. Verte como una novata en Twitter está siendo bastante divertido y todo un regalo para los fans, pues estás interactuando con ellos de manera diaria. Con algún que otro gazapo, pero solventado bastante bien. ¿Te encuentras ya más suelta en la plataforma?

Sí. Al fin y al cabo soy yo, no sé. Hay veces que no entiendo… Entiendo el humor de Twitter pero no entiendo muchas palabras, entonces yo lo pregunto y ya está. 

También has estado en la gala de Los 40 Music Awards. ¿Cómo fue?

Pues increíble. Me encantó. disfruté muchísimo. Al fin y al cabo era música. Fue una gala increíble, en serio. Lo disfruté muchísimo y lo viví al máximo. 

¿Te ves nominada de cara a los próximos años?

Ojalá.

En Los 40 tienden a ser “un poco raros” a la hora de pinchar canciones y posicionar en lista. ¿Crees que pincharán “Flamenkita” próximamente?

Sería un regalo bastante grande. Pero si no, pues se seguirá haciendo música. Alguna seguro que cae.

Te vimos muy bien acompañada por otros artistas en la gala. ¿Alguno con el que te gustaría colaborar?

Allí la mayoría son muy buenos, así que con cualquiera de ellos.

A mí me encantaría que colaborases con Ana Mena.

Molaría. Además somo las dos del rollo, así que molaría. Y me llevo muy bien con ella.

También he visto por Twitter que tienes ganas de ir a “La Resistencia”.

Me encantaría. Soy fan de David Broncano.

¿Alguna entrevista que te haya gustado del programa?

La de Anitta.

Para finalizar, en The Rubiew hablamos sobre música y cine. Siempre que hacemos una entrevista pedimos que nos recomienden una canción, un álbum y una película. No valen ninguno de tus singles, ninguno de tus álbumes ni “Ángeles S.A.”.

Una canción, “Halo” de Beyoncé. Como álbum, cualquiera de Bob Marley. Y como película, “Pearl Harbor”.

Entrevista Paco Cabezas: «En España hay una ilusión muy grande por el cine»

Hablamos sobre «Adiós», Anna Kendrick, Natalia de Molina, Sam Rockwell y Ryan Gosling con el director.

Sábado, 14:00. Nos encontramos con Paco Cabezas en el restaurante Abades tras la lectura del palmarés del Festival de Cine Europeo de Sevilla. “Adiós”, su vuelta al cine español, se proyectaba a las 9:00 en una de las salas de Nervión con una grata sorpresa: el director no podía conciliar el sueño y había escapado de su hotel para ver que todo estaba en orden y, de paso, introducir la película a los acreditados que nos encontrábamos en Cinesur, además de deleitarnos con una peculiar anécdota relacionada con el Guadalpark.

Mientras pseudo-almorzaba una tapa de salmorejo -parece que echa de menos la gastronomía española-, Paco se sienta con nosotros y nos habla de “Adiós”, de la experiencia que ha supuesto para él grabar en Las Tres Mil Viviendas, de Anna Kendrick, de Nicolas Cage o de sus proyectos futuros. 

¿Qué va a encontrar el espectador cuando acuda a ver “Adiós?

Yo creo que va a encontrar una película que no le va a decepcionar. Una de las cosas que le pasa al cine español es que a veces no da lo que promete. A otro cine español de hace años. Vas a una película de terror y no te da miedo. Vas a una película de acción y no tiene suficiente acción. Te aburre. “Adiós” es una película que da acción, que te da corazón, que te da emoción… Yo creo que eso, al final, es lo que busca uno cuando va al cine. Sobre todo, lo que me gustaría decirle al público es que no se asuste demasiado ni piense que va a ser una película muy triste, ya que creo que esta película es una viaje de la oscuridad hacia la luz. Como la canción de Rosalía, que es un viaje hacia la luz. Es una película sobre aprender a decir adiós, aprender a aceptar el dolor y cerrar una puerta para abrir otras puertas. Me parece una reflexión bonita sobre la pérdida.

Tras ocho años dirigiendo de manera íntegra en inglés, ¿cuál ha sido la mayor dificultad a la hora de volver a dirigir en español?

Que no se me entendía (risas). Es broma. Es muy gracioso porque mi obsesión era que el acento andaluz estuviera en la película de manera radical. Me ha parecido gracioso porque, viendo a lo mejor otras películas andaluzas, que han tenido personajes que hablaban totalmente en castellano, yo decía “pero no tiene sentido”.

Menos en un espacio como las Tres Mil Viviendas, ¿no?

Claro. En las Tres Mil Viviendas, si Mario Casas hubiera salido un acento gallego, uno piensa “¿pero este hombre de dónde dale?”. Era una obsesión que todo este acento estuviera ahí marcado. Luego hemos hecho un trabajo de sonido muy trabajado. Para que no nos pasara como en la primera temporada de La Peste -aunque ahora en la segunda parece que las cosas están mejor-, hemos puesto la película a gente de Barcelona, a gente de Galicia, a gente de Madrid… Hemos trabajado cada diálogo para que se entendiera.

Eso es lo que le ocurrió a “Roma” el pasado año. Hubo mucha crítica por el tema de los subtítulos y demás ya que la gente no la entendía.

Bueno, yo creo que para esto no hace falta subtítulos.

¿Cuáles son las diferencias más notables entre rodar en España y en Estados Unidos?

Hablar en inglés (risas). Si te soy sincero, hay lugares muy diferentes. He rodado en Toronto, Budapest, Los Ángeles, Alabama… En todos ellos se repiten las figuras: la persona que hace el arte, la personas que se ocupa de las localizaciones… Te acabas haciendo amigo muy rápido de todos ellos. Es casi como un “Gran Hermano” y se crean lazos muy bonitos. Pero en España hay una ilusión muy grande por el cine y eso se nota mucho. Los americanos están cansados de rodar y cansados de pedir permiso. Aquí llegas y la gente está deseando que se haga cine y lo acoge de una manera muy bonita. Eso marca muchísimo la diferencia.

¿Es más fácil dirigir a Natalia de Molina o a Anna Kendrick? Yo soy muy fan de “Mr. Right”, es una película que rescato muchísimo.

Muchas gracias. A mí me gusta mucho también. Natalia de Molina y Anna Kendrick son actrices muy diferentes. Natalia de Molina es una actriz muy racial, muy de raíz, muy de entrañas. Ella no es para nada racional. Ella es muy inteligente, pero cuando interpreta no es racional sino que se mueve por instinto. Es como un animal. Como director tienes que ir guiándola en todo lo posible dentro de esa irracionalidad. Ella dice “no sé cómo lo he hecho, ¿crees que está bien?” y yo le sigo “estás maravillosa, ha sido increíble”. Anna Kendrick es lo contrario. Anna Kendrick es como Victoria Abril: es un súper ordenador. Es una de las actrices más racionales que conozco. Controla cada músculo de su cuerpo y de su cara. Ella sabe exactamente lo que está dando y cómo puede mejorarlo en cada toma. Era todo lo contrario de Sam Rockwell, por lo que fue un trabajo muy interesante para mí (risas).

Hoy, antes de la proyección de la película, has dicho que “Adiós” no podría haberse grabado en un espacio que no fuese Las Tres Mil Viviendas. ¿Cómo ha sido el rodaje allí?

Maravilloso. Íbamos con respeto. Entramos con mucho respeto y con amor, explicando a la gente de las Tres Mil Viviendas que queríamos una película de barrio. Una película con personajes de barrio. Nos hemos encontrado con gente que nos ha acogido. Hay una secuencia en la que aparece la policía deteniendo a Mario frente al edificio de Camarón y estaba allí todas las Tres Mil Viviendas desde los balcones, en torno a unas cinco mil personas mirando. Decíamos: “bueno, al fin y al cabo están deteniendo a alguien, podría estar todo el barrio mirando”. Cuando terminamos de rodar la secuencia y dije “corten”, hubo un silencio y de repente todo el barrio se puso a aplaudir al unísono, vino el patriarca a abrazarnos, familias a abrazarnos… Ha sido uno de los momentos más bonitos de toda mi vida, el pensar que el cine une a la gente y que algo tan pequeñito como una película puede abrir una puerta a un barrio y que, a partir de ahora, vengan millones de películas que se rueden en las Tres Mil Viviendas.

Ahora llegan unas preguntas más absurdas. Si Nicolas Cage hubiese aparecido en “Adiós”, ¿cuál hubiese sido su personaje?

Yo creo que hubiese sido el policía corrupto (me río). Tiene ese pelazo. Nicolas Cage es uno de los actores más intensos que conozco. Probablemente hubiese sido un buen Juan (Mario Casas). Hubiera sido un buen protagonista.

Yo lo veo como padre de Juan.

Quizás, probablemente. Nicolas Cage es un tío con el que volveré a trabajar probablemente cuando encuentre la película apropiada. Nicolas Cage es un propio género. Él se interpreta dentro de su propio género. Ha creado el “cageismo”, entonces cuando encuentre una película de Nicolas Cage, volveré a hacer una película con él.

Aunque he leído que no guardas muy bien recuerdo de la película que grabaste con él (“Tokarev”).

No por él sino por las circunstancias.

¿Y cuál es tu película favorita de tu filmografía?

Probablemente “Adiós” y “Mr. Right”. A esta última le guardo muchísimo cariño, pues son películas totalmente diferentes y difinen mi carrera en algún sentido, pues intento no encasillarme en ningún momento. Nadie diría que el mismo director de “Adiós” grabó “Mr. Right”.

He visto que tu próximo proyecto, “A Cat In A Box”, vuelve a ser estadounidense.

Bueno, eso es un guion que estoy intentando hacer con Sam Rockwell. No sabemos si saldrá adelante. Es muy rollo “The Wire”. Es una película de robos. Ahora mismo estoy rodando “Penny Dreadful: City of Angels”, el spin-off de “Penny Dreadful” que ocurre en los años 30 en Los Ángeles. Acabo de rodar los dos primeros episodios con John Logan, el creador, y ahora grabo los dos últimos en enero y febrero. Me lo estoy pasando como un enano.

Para finalizar, como en The Rubiew hablamos tanto de cine como de música, siempre acabamos las entrevistas pidiendo que nos recomienden una película, un álbum y una canción. 

Okay. El Hoyo” es una película que me ha gustado mucho. Probablemente la mejor película de este año junto con la mía (risas). Hay un álbum de un grupo que se llama Dead Man’s Bones, que es Ryan Gosling, el actor, que hizo un grupo de música con un hermano suyo. Sólo sacaron ese álbum.

Eso no lo sabía yo.

Pues tienes que escucharlo porque es maravilloso. Es un álbum de Halloween y es solamente él cantando con un coro de niños. Las canciones hablan de zombies y de hombres lobos. Me encantan. Es un rollo muy Arcade Fire. Y como canción, “Después” de Los Delincuentes. A mí Los Delinqüentes me gusta mucho, me encanta Kiko Veneno. Esa canción además habla de volver al sur, de volver a la esencia… Conecta mucho con donde me encuentro yo ahora miso, que es volver a comer jamón.