
«Adiós» fue la película encargada de cerrar el Festival de Cine Europeo de Sevilla el pasado sábado. No hay que ser un genio para darse cuenta de que no se trataba de mera casualidad, pues la cinta dirigida por Paco Cabezas ya tuvo una buena acogida en el Festival de San Sebastián el pasado mes de septiembre, además de estar ambientada en el barrio de Las Tres Mil Viviendas de Sevilla. «Adiós» es una película cargada de emoción y sentimiento que se envuelve de manera gloriosa en una atmósfera muy propia del thriller sin perder un ápice de identidad en sus dos horas de metraje. Una película que ofrece aún más de lo que promete y que apunta a ser una de las grandes triunfadoras en taquilla durante las próximas semanas.
«Adiós» parte de una premisa bastante sencilla. Juan (Mario Casas) y Triana (Natalia de Molina), una pareja que vive en Las Tres Mil Viviendas, han perdido a su hija en un accidente de coche. Juan, cabeza de familia del clan de Los Santos, intentará por todos los medios averiguar quién ha sido el culpable del fallecimiento de Estrella, siempre con la ayuda de Triana y Eli, la inspectora encargada del caso. Como veis, es una historia que, si extrapolásemos, está muy presente tanto en el cine español como en el internacional. Incluso diríamos que en el cine de sobremesa de Antena 3 de los fines de semana. Pero Cabezas ha sido muy astuto y se ha desvinculado del thriller impersonal, dotándolo de emoción y rodeándose de un equipo que eleva esta cinta a una categoría muy superior. Porque «Adiós» es una película de barrio que no te deja indiferente. Una película que ofrece una experiencia cinematográfica cargada de adrenalina y con la que es imposible incluso pestañear.
Parte de este éxito se debe a la soberbia interpretación que ofrecen sus dos protagonistas. Mario Casas es, quizás, la mayor sorpresa de esta película. Si bien es cierto que el actor lucha día a día para eliminar la etiqueta que le supuso «SMS» o «El Barco» -donde actuar parecía no ser una de sus mejores virtudes-, desde hace más de un lustro está sabiendo elegir con muy buen gusto sus nuevos proyectos. Con «Contratiempo» o «El Fotógrafo de Mauthausen» supo conquistar al público y a la crítica especializada, siguiendo «Adiós» la estela de las buenas interpretaciones por parte del gallego. Contaba Casas en una entrevista que ha aprendido el acento de Las Tres Mil Viviendas a través de vídeos de «Callejeros» y manteniendo múltiples conversaciones con el protagonista de estos vídeos. Indudablemente, no ha podido tener un mejor coach. Después está Natalia de Molina, una fiera de la interpretación que es capaz de emocionar al espectador sin apenas decir una palabra. Una de esas actrices que llenan la pantalla en cada escena con una facilidad inhumana. Ambos están muy bien acompañados por Vicente Romero, Ruth Díaz, Carlos Bardem y Mona Martínez (atención, que sonará fuerte en temporada de premios).
Los espacios están bien utilizados, dando una visión de Las Tres Mil Viviendas que pocas veces hemos podido ver en pantalla. Cabezas parece haber aprendido mucho sobre la acción en Estados Unidos y todo ha quedado plasmado en «Adiós». Cada persecución, cada tiroteo… «Adiós» es cine palomitero, pero tratado con muy buen gusto. La película se ha permitido explorar los sentimientos de todos sus personajes, mostrando la evolución psicológica de cada uno de ellos y evitando así caer en personajes planos cuyas muertes «nos la hubiesen sudado«. En esta película hay mucha emoción, al igual que hay mucha esperanza. «Adiós» es, al fin y al cabo, un viaje hacia la luz que hará que salgas de la sala de cine con una sonrisa de oreja a oreja. Paco Cabezas sabe de sobra lo que quiere el espectador.
Sin lugar a dudas, «Adiós» apunta a ser una de las grandes triunfadoras en la taquilla de las próximas semanas -aunque Elsa y Anna le impedirán debutar en primera posición-. Los ingredientes, desde luego, los tiene.
«Adiós» llega a las salas de cine este viernes 22 de noviembre.
Nota: 7,8 / 10

Seguimos con nuestra cobertura del Festival de Cine Europeo de Sevilla. Ahora es el turno de hablar de «Tommaso«, una película que se ha colado en la Sección Oficial del festival y que cuenta con numerosas papeletas para alzarse como ganadora del Giraldillo de Oro en apenas unos días. Además, «Tommaso» es una de las cintas que más revuelo y expectativas ha levantado a lo largo de esta semana gracias sus dos grandes nombres: el italiano Abel Ferrara ha dirigido la película y ni más ni menos que Willem Dafoe se encarga de protagonizarla. Poco podía salir mal con elementos tan potentes como estos.
Seguimos haciendo nuestra (quizás demasiado ácida) cobertura del Festival de Cine Euopeo de Sevilla. Es el turno de «Gloria Mundi«, una película que intenta abarcar demasiado quedando finalmente en tierra de nadie. Da cierta rabia que un director con tantísimo recorrido como Robert Guédiguian haya desperdiciado una oportunidad tan buena como esta, narrando absolutamente nada relevante y haciendo de «Gloria Mundi» pura dormidina. Poco hay rescatable en esta retahíla de desgracias familiares. Indudablemente, una de las mayores decepciones de la Sección Oficial del SEFF 2019.
Benito Zambrano, director sevillano, describía «Intemperie» como todo un regalo. Razón no le falta, pues esta adaptación cinematográfica de la novela homónima escrita por Jesús Carrasco parece haber sido una experiencia inolvidable para todo el equipo tras la película. También ha sido un caramelo para los asistentes del Festival de Cine Europeo de Sevilla pues, entre tantas cintas sobre Palestina, personas con inestabilidad emocional y múltiples prácticas de aborto, adentrarse en un pseudo-western bastante palomitero supone todo un desahogo para aquellos que llevan una decena de cintas en apenas un par de días. Zambrano puede estar tranquilo, pues grabar en Andalucía en pleno mes de julio y agosto ha tenido su recompensa.
Palestina. Uno de los temas favoritos por los organizadores de festivales junto con el de la chica negra de 6 años que debe caminar 20 km diarios para llegar a la escuela. «De Repente, El Paraíso» ha jugado la carta más eficaz para aparecer en el mayor número de festivales posibles, aunque su resultado no pueda ser menos satisfactorio. Y es que, tal y como hicimos con nuestra reseña de «

La decimosexta edición del Festival de Cine Europeo de Sevilla no podía haber tenido una mejor película inaugural. Y es que «Madre«, cuyo cortometraje estuvo nominado en la última edición de los premios Oscar, es una película soberbia, magistralmente construida y que posee una dirección de infarto. Roberto Sorogoyen ha jugado a ser Terrence Malick y ha conseguido una película que roza la perfección. Así es «Madre», quizás la mejor película española del año.