Jordi Cruz
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Entrevista Jordi Cruz: «He trabajado mucho para no fallar a una generación»

Jordi Cruz nos atiende con la simpatía y energía que le caracteriza para hablar de su nueva etapa en la radio, sus vínculos con la música y el cine y, cómo no, «Art Attack». Nadie sabe qué pacto ha hecho con el diablo, pero los años no pasan para el presentador catalán. La mayor figura millennial de la televisión sigue siendo todo un referente a día de hoy, pero esto no se consigue solo: hay mucho trabajo detrás. Hay una cosa que nos ha quedado clara: Jordi Cruz ha nacido para los medios de comunicación.

Desde septiembre de 2019 presentas “Afterwork”, un programa musical de entrevistas en Cadena 100. ¿Cómo está siendo esta nueva etapa?

Una vez lo twitteé. Está siendo el programa que siempre quise presentar. Me han dejado hacer el programa que  yo quiero, así que he hecho el programa que me hubiese gustado presentar. Fue una propuesta por parte del departamento online del grupo COPE de Cadena 100, junto con todo el equipo de Cadena 100. Ya hacíamos algo parecido el año anterior, pero era mucho más reducido. Así que nos pusimos en marcha, creamos un equipo y nos pedimos hacer “Afterwork” y por ahora está siendo un camino de rosas. Cuando empezamos, mirábamos el calendario y pensábamos “¿cómo vamos a conseguir tener un invitado todos los días?” y ahora tenemos lista de espera. Eso es genial. Se debe un poco también a que muchos artistas que han venido se lo pasan bien, se lo cuentan a los demás, y los representantes también. Como siempre decimos a todos los invitados, “Afterwork” es un espacio para pasarlo bien, conversar, que sea todo muy orgánico… y les gusta.

¿Algún artista que te haya hecho especial ilusión entrevistar?

Ayer mismo vino Elena Ballesteros y hacía 23 años que no nos veíamos. ¡Y estábamos los dos temblando! Nos nos atrevíamos ni a saludarnos porque parece como muy raro. Ella tenía quince años y yo tenía diecinueve cuando empezamos en todo esto. Como los hermanos de quince con los de diecinueve, que a veces no pegan mucho (se ríe). ¡Y luego con los años sí! Ayer fue todo un disfrute. ¡Y mucha gente más! Tenemos una invitada confirmada para la semana que viene que también me hace mogollón de ilusión porque es una de las artistas que más ha revolucionado Eurovisión y es invitada internacional. Es internacional. Estoy muy muy contento.

¿Gisela?

(Se ríe). No, no. Gisela ya estuvo con nosotros por teléfono. Pero es muy potente.

Reina de los Oscars. ¿Y algún artista que te gustaría entrevistar próximamente?

A Amaia ya le he mandado todos los mensajes habidos y por haber. Aparte, me contesta. El problema con Amaia es que ella me contesta y me dice “ay, estoy encantada”, pero  luego nunca nos ponemos de acuerdo (se ríe). Yo creo que todo entra dentro del universo Amaia, ¿no? Acabará llegando.

También me he intentado poner en contacto con ella y no hay manera.

“Te mando mi teléfono”, me lo da, le mando un WhatsApp y luego no me contesta, me contesta después… Es una cosa rara (se ríe). Aunque, no sé, me gustaría entrevistar a cualquier artista. Hay algo que tenemos en “Afterwork” que está muy bien y es que no creemos que el éxito vaya acompañado de que siempre que los artistas que vengan sean de primer nivel. Lo que a nosotros nos gusta es que venga gente a pasarlo bien. Hace unos meses, por ejemplo, vino Ginebras. Quién se iba a imaginar que meses después su canción iba a sonar en “Operación Triunfo”. Hoy estamos también muy contentos porque han confirmado a Colectivo DA SILVA para actuar en el BBK y estuvieron aquí para celebrar Halloween. Son grupos que yo escucho que me encantan y los que abrimos las puertas de Afterwork para que vengan a pasarlo bien. Luego, quién sabe. A lo mejor triunfan y se acuerdan de nosotros.

¿Te sientes más cómodo en televisión o en radio?

Me siento cómodo en ambos porque en los dos lados hago lo que más me gusta que es comunicar. Sí es cierto que la televisión tiene un nivel de complejidad más alto: hay cámaras, directores, redactores, gente de sonido… Entonces, tú eres una pieza más. A mí lo que me pone de la televisión es que todas esas piezas encajen perfectamente y ver cómo estamos haciendo una coreografía niquelada, nunca mejor dicho. La radio tiene algo mucho más personal porque tú te haces tu autocontrol, al menos en mi caso. Hay una parte en la que estás solo, y hay muchas tardes en las que mi compañera Carol no puede estar y estoy solo. Es imposible poder hacer televisión uno solo. A no ser que seas youtuber y te pongas delante de un ordenador a hablar sin parar. Pero en televisión es imposible. Como mínimo alguien que está grabando.

Damos un salto temporal a Club Disney, Art Attack y Megatrix. Eres el mayor icono millennial del país.

Me quedaron Los Lunnis (se ríe).

¿Eres consciente de que eres el icono de la infancia de toda una generación?

Yo prefiero no serlo. No digo que estas cosas no sean reales, porque son muy reales pues he compartido vuestra infancia. La frase de “hemos crecido contigo” no me la quiero tomar al pie de la letra porque habéis crecido con muchas más cosas por suerte en esta vida. Sí que os acompañé los fines de semana y muchas mañanas de explotar de creatividad como a mí me acompañaron muchos otros artistas que yo ahora, si me los encuentro, les diría “tío, que yo he crecido contigo”. Esto que me decís lo tomo con mucho cariño y con mucha estima. Creo que me lo he trabajado mucho como para no fallaros, que es muy importante también. Yo siempre he pensado en mi carrera como algo de largo recorrido. No quería ser un one-hit wonder y después ¡pum! (re ríe). Siempre he sido muy consciente con todos mis pasos. Sé que siempre hay un momento para volver. Lo que no tenía en mis planes o no tenía calculado en mi cabeza era que los niños crecían y que luego se harían mayores, que luego tendrían Twitter…

Que te matarían por Twitter…

¡Claro! (se ríe). “Art Attack” empezó a grabarse en el 98-99 y se emitió ininterrumpidamente quizás hasta 2010. ¡Son muchas generaciones! Yo hubo momento que ya no le hacía ni caso. Yo pensaba: “este programa lo van a emitir, va a seguir en emisión y va a seguir en emisión…”. Ahora que sacan Disney+ mucha gente me pregunta si va a estar Art Attack ahí. Pues ni idea. Todo lo que ha pasado con Art Attack yo nunca me he enterado, me he enterado después.

Esa era una de nuestras preguntas, si “Art Attack” estará en Disney+.

¡Ojalá! Yo creo que no habría ningún tipo de problema. Lo podrían hacer, pero hay tantas versiones de Art Attack en tantos idiomas que creo que nos cargaríamos parte del disco duro de Disney+ (se ríe).

¿Crees que funcionaría un formato como el de “Art Attack” a día de hoy?

Yo creo que sí. Sí es cierto que el modo de consumir televisión para los más pequeños es distinto. Antes solo teníamos los fines de semana. No había canales temáticos como Boing, Clan… Solo existía Disney Channel y era de pago, imagínate. Las manualidades y la creatividad van pegadas al aprendizaje y a la psicomotricidad, superar retos, ver que se te dan bien las cosas… E incluso que no se te dan bien las cosas. Hay que hacer eso en la vida: hacer cosas para luego darte cuenta que no es lo tuyo. Lo puedes hacer, pero no es lo tuyo (se ríe). Como el dibujo: hay gente a la que se le da bien dibujar y gente a la que no. Y ya está, no hay que hacer más drama de eso.

A mí había manualidades que no me salían, no te voy a engañar.

¡Claro! Y después estaba la gente que decide trabajarlo. De toda esa etapa y de todo lo que está ocurriendo ahora, saco pecho por toda esta gente que me dice “me he dedicado al dibujo artístico, al cómic o a la creatividad gracias a Art Attack”. Siempre digo que no es gracias a “Art Attack”. Nosotros dimos ese empujoncito, pero menos mal que estábamos ahí para dar ese empujón.

¿Robaste algo de plató? Yo soñaba con tener ese plató en mi casa.

Qué va. Solo tengo una manualidad. Era una especie de mini-yo para sujetar los libros, per parecía medio mexicano (se ríe). ¡Ni el sweater me pude llevar! Piensa que era para muchos países y se reutilizaba todo. Quizás si llegabas el último te decían “bueno, venga, llévatelo”, pero ni con esas. Lo tenían todo bien guardado no vaya a ser que se tuviese que volver a grabar.

Todo el mundo me ha pedido que te pregunte algo.

“¿Las manos eran las mías?”

Esa no. Esa ya la saca FórmulaTV cada mes. La pregunta era si llegaste a conocer al Manitas.

Sí. El Manitas y Tim Edmunds eran los creadores de «Art Attack». Los dos cogieron un programa de maualidades que existía en Inglaterra, compraron los derechos e hicieron su propia versión. Ese fue el inicio de Art Attack. En el inicio de Art Attack a nivel internacional ellos estuvieron muy involucrados. Además, España fue el primer país en grabar. Fuimos un poco conejillo de indias y probaron con nosotros todos los planos a grabar. Luego dejaron de venir a las grabaciones. A mí me contaban que este hombre vivía en El Caribe del dinero que tenía. Entonces, ¿cómo se iba a dignar a venir al frío polar de la campiña inglesa? (se ríe). Su socio venía todos los días con un coche distinto. No un coche de alta gama sino uno clásico. Tenían mucho dinero.

Y por curiosidad, ¿te llamaron para la nueva versión de “Art Attack” en España?

Sí, sí. Hubo una conversación. Realmente nunca hubo más de esa conversación. Sí es cierto que el proyecto ya era bastante distinto. No se hacía en Inglaterra, no era el mismo equipo, se rodaría en Argentina, los quince días que necesitábamos en Inglaterra se tranformaban en casi dos meses en Argentina, las manualidades tenían un punto distinto incluyendo personajes de Disney, no iba a estar el Cabezón. Si no está el Cabezón y no está El Manitas, ¿qué pinto yo ahí?

Amén.

Lo hecho, hecho está. No me hubiese importado volverlo a hacer, pero cuando has hecho una cosa y ha quedado bien… Además, hay que dejar oportunidades y para eso está Guille, que yo lo defiendo por todos lados. Pobrecito, se meten con él. ¡Hay muchos niños que lo ven y que no me han visto a mí nunca! No saben ni quién soy. Hay veces que se me quedan mirando y dice la madre “el de Art Attack”, a lo que el niño contesta “no, este no es Guille”. Guille dentro de 20 años disfrutará de algo como lo que he vivido yo. Supongo que no en el mismo nivel, pero ahí estará.

También hiciste “El Número 1” en Neox. Yo me acuerdo de ese programa.

Serías de los pocos que lo vio entonces (se ríe).

En Neox los sábados por la tarde. Recuerdo perfectamente el de Tokyo Hotel. ¿Cómo fue esa experiencia? Porque podríamos decir que fue tu primer comeback.

Sí, los fines de semana en verano. No te gusta la playa intuyo (se ríe). Fue algo muy bonito porque fue una idea mía. Surgió de una reunión en la que fuimos a Neox para hablar de algo y la persona que me llevaba a mí los business dijo “pues yo le he grabado un piloto de una idea suya”. Se lo pusimos y les encantó. Al día siguiente fui y firmamos el contrato por una temporada y yo alucinaba. Son de estas cosas rollo “he plantado un árbol, he escrito un libro…”. Yo he vendido un formato de televisión, que es algo que cuesta mucho decir pues no es la cosa más fácil del mundo. A mí me encantaría que volviese “El Número Uno”. 

Pero cambiadle el nombre, que ya hay quince formatos con el mismo nombre.

¡Claro! Todo eso de que iban grabándose con las cámaras por todos lados… Ahora imagínate con WhatsApp, FaceTime, Skype… En ese momento éramos un formato que no teníamos mucho presupuesto y eran tres equipos corriendo por la ciudad. Ellos iban solos con su mejor amigo o su mejor amiga grabándoles con una cámara. ¡Menos presupuesto imposible!

Pues ojalá vuelva. Hablemos ahora de cine. ¿Cómo fue doblar al personaje protagonista de “Bichos”?

Yo siempre digo lo mismo: el mundo del doblaje me da mucho respeto. Tanto “Bichos” como “Harry Potter” fueron dos oportunidades magníficas. “Bichos” vino porque la voz tenía que ser igual que la del doblador americano y no la encontraban. Un día, el director de doblaje Guti [NdE: Eduardo Gutiérrez, no el futbolista] se fijó en “Club Disney”, me escuchó y dijo “este se parece”. Me llamaron, hicimos la prueba y la grabé en uno o dos días. Fue una cosa muy sencilla. Yo lo pasé mal, pues hay mucha gente que estudia, que se lo curra…

Qué suerte que ni hubiese Twitter.

Eso mismo, eso mismo. Pues viene uno aquí a quitarle trabajo. Lo que pasa es que luego, por cosas de la vida, a todo el mundo le ha encantado este doblaje. Yo te juro que estaba viendo la película el día del estreno y yo me iba bajando en el asiento hasta que Lolita, que estaba detrás, me dijo “¡oye, divino, fantástico!” y yo flipaba. Justo al lado tenía al director de la película, John Lasseter, que sonreía todo el rato y yo pensaba “¡pero qué dices, si usted no entiende español!”, pero supongo que les gustaba mis expresiones. Ahora lo veo y me sigue pareciendo muy raro. Muy muy raro.

¿Y te atreverías con “Bichos 2”? Hay rumores desde 1999.

Sí, pero no creo que vaya a salir. Piensa que “Bichos”, si te fijas ahora bastante, es la más alternativa y la más dura. La escena final de “somos muchas y podemos con vosotros” tiene un mensaje bastante potente para cualquier sociedad en la que sean muchos y se vean oprimidos. “¡Por las hormigas oprimidas del mundo!”. Es que lo dice todo.

Pasándonos al ámbito musical, también has sido DJ.

¡Y lo soy! Eso nunca se deja. Aunque yo, más de disc-jockey, pinchadiscos. Yo, mezclar las canciones, no las mezclo. ¿Cómo mezclas Sonia y Selena con “Aserejé”? Eso es imposible. El house sí.

¿Cuál es la canción que más te gusta pinchar?

Pues una de las que más me gusta poner es “Crazy In Love” de Beyoncé, “Hot N Cold” de Katy Perry. Pero luego, me voy directamente y te pongo “La Gasolina” o un tema que nunca falla como “Cuando Tú Vas” de Chenoa. Soy bastante petardo en ese aspecto. Yo la primera vez que puse música fue en las convivencias de mi colegio, porque nadie quería poner la música pero todo el mundo quería bailar agarradito. Entonces dije, “venga va, pongo música”, y estaban todos mis amigos bailando (entona) “la princesa de mis sueños” de OBK y ahí entendí que mi papel era ese, estar ahí poniendo música para que todos bailasen. 

¿Y una canción que la gente te pida y tú no pongas?

Si no la pongo es porque no la tengo. Si la tuviese, ¿por qué no la iba a poner? No voy a tener algo descargado y no lo voy a poner. Sí es cierto que soy poco de reggaetón, no porque no me guste sino porque me cuesta pincharlo. Y claro, si pinchas dos horas, pues pinchas one-hit wonders.

Y, aunque trabajes ahora en radio, ¿algún artista o grupo que no esté en la radiofórmula y te encantaría que sonase?

A día de hoy, a mí me encantaría poner “El Fin del Mundo” de La La Love You aquí en Cadena 100, que me da un subidón enorme. Me encantan Ginebras. Manel y Els Pets son dos grupos catalanes que me gustan también bastante. Yo soy de singles. Además, a todos los invitados que vienen yo siempre les cuento lo mismo y muchos me miran en plan “¿en serio?”: yo los sábados me escucho sus discos cuando estoy haciendo cleaning-day en casa. Con dos perros, ¡imagínate! Entonces, mientras voy barriendo y voy limpiando, voy escuchando sus discos y después me quedo con muchas canciones. Descubro muchas canciones. 

Está bien eso de que haya gente que escuche otra música.

Claro. A ver, ponemos lo que ponemos y también me encanta. “¿Te gusta trabajar en la radio?” Me gusta trabajar en un sitio en el que me pagan por escuchar música y donde tengo el volumen bien alto.

Por cierto, hoy has twitteado algo bastante goloso.

Sí, pero no puedo contar nada, jo. 

¿Radio o tele?

No puedo contar nada (se ríe). Pero es algo que lo vi hace tiempo, me interesé por ello y que, de repente, “hola, ¿sigues interesado?”. Y yo: “pues mucho”. Es una gran aventura. Queda poquito para que empiece, pero es una aventura que me apetece mogollón.

Bueno, ¿y qué me dices de Jordi Cruz Bueno y Jordi Cruz Malo? ¡Eres el bueno!

Lo han decidido así (se ríe). Hombre, yo me considero buena gente. Siempre digo lo mismo: intento ser buena gente, pues uno no nace bueno. Uno no se levanta y dice “soy bueno”. No. Uno se lo tiene que currar y ser bueno: intentar tomar las mejores decisiones, intentar ser justo, intentar no fastidiar a la gente. Además, no sabes cuánto tiempo vas a durar aquí y mañana puede ser tu último día en esta vida y qué mal rollo irte con un mal gusto de boca. Pero tampoco creo que Jordi Cruz el cocinero sea una mala persona, lo que pasa es que le hacen jugar un papel en Masterchef de duro.

¿Te animarías a un Masterchef Celebrity? Se acabaría el mundo en el momento que os tuviésemos a los dos juntos.

Habría una explosión de neutrones (se ríe). ¿Sabes qué pasa? Yo tengo fobia a los pájaros y yo cuando veo esas pruebas que les toca desplumar una codorniz… Yo directamente me iría a la prueba de eliminación. Directamente. No montaría ningún pollo ni nada. Cogería la caja, volvería a soltarla y diría “venga, a eliminación”. Otra cosa sería que fuese una prueba de grupo y alguien intentase quitarme el marrón. Yo el pollo, o está troceado ya, o no podría hacer nada. 

Para finalizar, en The Rubiew siempre pedimos a nuestro entrevistado que nos recomiende una película, un álbum y una canción.

Una película que recomiendo es “La Boda de Muriel”. Me parece que es una película brutal. Además, es la película que estaba viendo cuando me dijeron “en Club Disney están haciendo pruebas”. La he visto muchísimas veces. Cada vez que tenía una ruptura sentimental, es la película que me he puesto hasta que te quedas dormido porque no puedes dormir de lo triste que estás. En cuanto a álbum, cualquiera de Mecano, especialmente “Mecano”, el primer álbum. Para la canción sí voy a decir algo más actual, que al fin y al cabo es algo que voy como renovando. “La Tormenta de Arena” de Dorian. Para mí es una canción brutal. 

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