Especial Eurovision 2019: Croacia

La nueva intentona de «Rise Like A Phoenix» que acaba siendo aún peor que «Amanecer».

Eurovisión está a la vuelta de la esquina. A tan solo 41 días de la gran final -y coincidiendo con el número de países que escucharemos durante los días 14, 16 y 18 de mayo-, en The Rubiew nos lanzamos a la piscina analizando todas y cada una de las canciones que tomarán el escenario de Tel Aviv el próximo mes. Sorprendentemente, hemos pensado en todo y, si todo va según lo previsto, comenzaremos con aquellos países que competirán en las semifinales y dedicaremos la última semana al país anfitrión y a los integrantes del Big Five. 

Para las críticas se seguirá una misma estructura, analizando la canción -es decir, solamente la pista de audio- y después su puesta en escena. Con toda la frialdad y crudeza que caracteriza esta website, valoraremos el tema con con un renovado sistema de puntos, que es el mismo de siempre pero cambiando el tipo de estrellas. The Rubiew vuelve cargado de novedades.

Empezamos a sacar nuestro lado más eurofan.

LA CANCIÓN:

“The Dream” será la canción encargada de representar a Croacia en Eurovision 2019. Una canción interpretada por Roko (que nada tiene que ver con la concursante de «Tu Cara Me Suena») y que bebe descaradamente de la estilo canción James Bond que llevó a Conchita Wurst a lo más alto hace ya 5 años. Sin embargo, este “The Dream” está falto de épica, parece no arrancar en ningún momento y se vuelve absolutamente infumable en cuanto tenemos que escucharlo por una segunda vez.

Roko no consigue crear una atmósfera eficaz con “The Dream”, algo necesario para que un mid-tempo pueda llegar a funcionar. “The Dream” intenta ser “Rise Like A Phoenix” pero acaba siendo “Amanecer”. ¿Hay algo peor que ser una canción de Edurne? En efecto, no.

LA PERFORMANCE:

Un cuadro. Vestido completamente de blanco y con unas alas cargadas de plumas que le anticipan un lustro sin sexo, Roko hace una interpretación vocal mediocre en la que no podemos prestar atención a la canción, pues no podemos desviar nuestra mirada de esos pitillos blancos en los que ha embutido, lo feísima que es la chaqueta de cuero y, nuevamente, las alas.

Puede colar como anuncio de compresas pero como performance eurovisiva es claramente un no.

POSICIÓN EN CASAS DE APUESTAS:

La posición 35º para Croacia permitirán que Roko puede quitarse esa alas a mediados de semana.

 

Cuando ni la canción ni la puesta en escena son rescatables, poco podemos destacar de una candidatura. Hasta luego, Agoney.

ESC 2019.049

Especial Eurovisión 2019: Chipre

Una de las fan-favorite de la edición. Aún no sabemos muy bien el porqué.

Eurovisión está a la vuelta de la esquina. A tan solo 41 días de la gran final -y coincidiendo con el número de países que escucharemos durante los días 14, 16 y 18 de mayo-, en The Rubiew nos lanzamos a la piscina analizando todas y cada una de las canciones que tomarán el escenario de Tel Aviv el próximo mes. Sorprendentemente, hemos pensado en todo y, si todo va según lo previsto, comenzaremos con aquellos países que competirán en las semifinales y dedicaremos la última semana al país anfitrión y a los integrantes del Big Five. 

Para las críticas se seguirá una misma estructura, analizando la canción -es decir, solamente la pista de audio- y después su puesta en escena. Con toda la frialdad y crudeza que caracteriza esta website, valoraremos el tema con con un renovado sistema de puntos, que es el mismo de siempre pero cambiando el tipo de estrellas. The Rubiew vuelve cargado de novedades.

Empezamos a sacar nuestro lado más eurofan.

LA CANCIÓN:

«Replay» juega la misma baza que jugó Eleni el pasado año con «Fuego». Una canción actualizada, válida para ser pinchada en radios como para sonar en las discotecas (aunque ninguna superará «La La Love», no nos engañemos). Tamta tiene una de esas voces cero reconocibles e identificables con 128 wannabes que colaboran con productores como Jax Jones o David Guetta. Tamta es Bebe Rexha. Indudablemente, el tema tiene gancho de sobra como para hacer levantar a la multitud, su producción se encarga de jugar con éxito con el eco de la voz de la cantante (bien de vocoder, que no se diga).

Lo que no sabemos si sabrá Tamta es que «Fuego» era un tema que ya en 2018 llegaba bastante tarde, pero que se elevaba a su máxima potencia gracias a una de las mejores puestas en escena que habíamos visto en años, otorgando a Foureira el título de fiera escénica -pocas pueden hacer lo que hizo ella-. Aún así, «Replay» como tema funciona, y más aún cuando el nivel de este año no puede estar más por los suelos.

LA PERFORMANCE:

Lamentablemente, sólo hemos encontrado una versión en acústico (??) del tema. Cuando lo verdaderamente relevante en el tema está en su producción, ¿qué necesidad había de hacer una interpretación como esta? Tamta quiere jugar la baza de «artista serie», de esas que solo cantan «música de verdad» y de las que piensan que «ya no se hace música como antes». Sin embargo, alguien debería decirle que este tema no soporta este tipo de performance, pues hacen que «Replay» se convierta en algo infumable. Querida Tamta, hay que sentirse orgullosa del petardeo, para algo es la única canción a la que te asociaremos en Europa para el resto de tu vida (si es que conseguimos no olvidarnos de ella).

POSICIÓN EN CASAS DE APUESTAS:

Actualmente, Chipre se encuentra en la posición 7ª, siendo su presencia en la gran final del 18 de mayo más que segura.

Un tema como este necesita una puesta en escena a la altura. Si aún no hemos visto nada, tememos poder llevarnos las manos a la cabeza.

ESC 2019.047

Especial Eurovisión 2019: Bielorrusia

Jugar a ser Zendaya. Acabar siendo Andrea Guasch.

Eurovisión está a la vuelta de la esquina. A tan solo 41 días de la gran final -y coincidiendo con el número de países que escucharemos durante los días 14, 16 y 18 de mayo-, en The Rubiew nos lanzamos a la piscina analizando todas y cada una de las canciones que tomarán el escenario de Tel Aviv el próximo mes. Sorprendentemente, hemos pensado en todo y, si todo va según lo previsto, comenzaremos con aquellos países que competirán en las semifinales y dedicaremos la última semana al país anfitrión y a los integrantes del Big Five. 

Para las críticas se seguirá una misma estructura, analizando la canción -es decir, solamente la pista de audio- y después su puesta en escena. Con toda la frialdad y crudeza que caracteriza esta website, valoraremos el tema con con un renovado sistema de puntos, que es el mismo de siempre pero cambiando el tipo de estrellas. The Rubiew vuelve cargado de novedades.

Empezamos a sacar nuestro lado más eurofan.

LA CANCIÓN:

Mr. Wonderful ha conseguido la nacionalidad bielorrusa bajo el nombre ZENA. Y es que «Like It» es un up-tempo con una letra tan obvia y positivista que no dudamos en encontrar cientos de tazas con frases tales que «I won’t give up», «I always try», «the universe is ours now» o «show your emotions on the floor». ¿Estará Marta Carriedo detrás de esta canción? No lo dudamos. «Like It» es uno de esos temas pop con los que las estrellas de Disney Channel intentan dar el salto al panorama musical y que, si tu zona genital ya no se encuentra tan suave como la de un ángel, existe cierta dificultad para llegar a disfrutarla.

Es un tema veraniego y bastante dentro del estándar eurovisivo, pero su letra tan excesivamente absurda no va nada acorde con la fuerza que parece emitir la cantante. «I don’t like this empty words», «add hashtag to find ya»… la vergüenza ajena es real con este tema.

LA PERFORMANCE:

«¿Pero esa no es Zara Larsson?», es lo primero que decimos al ver la performance de la canción que representará a Bielorrusia el próximo mes en el festival. A ZENA le hacen falta tablas, pues está perdidísima sobre el escenario y más centrada en que no se le caigan las pestañas postizas al suelo que en ofrecer una buena interpretación. La coreografía casi inexistente -requiriendo un tema así una buena dosis de pelografía- y las cuatro coristas aportando aún menos que la cantante nos hacen prever una catástrofe sobre el escenario de Tel Aviv.

Es una pena pues una canción que se muestra bastante correcta en el apartado de producción queda relegada a nada en cuanto se interpreta en directo.

POSICIÓN EN CASAS DE APUESTAS:

La posición 36º no augura nada bueno para Bielorrusia, que tendrá que conformarse con el cariño de toda esta gente de cara a esta edición del festival.

 

¿Tiene potencial? Sí para un público prepúber y si ella hubiese salido de la versión bielorrusa de «Al Salir de Clase». ZENA ha querido ser Zendaya pero ha acabado como Lucía Gil o Andrea Guasch. R.I.P.

ESC 2019.049

Especial Eurovisión 2019: Bélgica

La típica canción que has escuchado cien veces en la radio pero nunca has sabido ni cómo se llama ni quién la interpreta.

Eurovisión está a la vuelta de la esquina. A tan solo 41 días de la gran final -y coincidiendo con el número de países que escucharemos durante los días 14, 16 y 18 de mayo-, en The Rubiew nos lanzamos a la piscina analizando todas y cada una de las canciones que tomarán el escenario de Tel Aviv el próximo mes. Sorprendentemente, hemos pensado en todo y, si todo va según lo previsto, comenzaremos con aquellos países que competirán en las semifinales y dedicaremos la última semana al país anfitrión y a los integrantes del Big Five. 

Para las críticas se seguirá una misma estructura, analizando la canción -es decir, solamente la pista de audio- y después su puesta en escena. Con toda la frialdad y crudeza que caracteriza esta website, valoraremos el tema con con un renovado sistema de puntos, que es el mismo de siempre pero cambiando el tipo de estrellas. The Rubiew vuelve cargado de novedades.

Empezamos a sacar nuestro lado más eurofan.

LA CANCIÓN:

Bélgica nos trae la propuesta más adolescente de la temporada. Típico chico que, indudablemente, ha crecido escuchando clásicos como «Come Clean», «Nobody’s Perfect» o «Bet On It». Eliot hace un trabajo bastante acertado en este «Wake Up», consiguiendo una balada contemporánea que bien podría haber interpretado Alec Benjamin, el chico australiano al que tanto promocionan en Los 40 Principales o un Shawn Mendes algo nocturnal.

Pero quizás ahí reside el mayor problema de este «Wake Up» y es que, más allá de un público que se encuentre en la pubertad, no creemos que esta balada vaya a satisfacer a ningún adulto. Todo suena demasiado aniñado y para todo aquel que haya superado la fase de instituto, el contenido musical de Eliot supone un guilty pleasure de cajón. El cantante belga sigue el canon de one-hit wonder adolescente promocionado como «el nuevo Justin Bieber». ¿Y a cuánto de ellos hemos visto morir ya? Hemos perdido la cuenta, como Anitta follando durante carnavales.

LA PERFORMANCE:

¿Qué hacemos si tampoco encontramos performance televisado? Wiwibloggs, como siempre. Mismo concierto en el que se ve cero o nada de la que podría ser un avance de la apuesta en escena final. Cero carisma encontramos en el joven Eliot, que va a tener que prepararse este último mes para sacar una actuación decente para la semifinal. Su voz se quiebra quizás en demasiadas ocasiones, el puente hacia el último estribillo suena vocalmente espantoso a día de hoy (saludos a Manel Navarro) y sus movimientos parecen sacados de The Walking Dead, pues no hemos visto persona con menos gracia en  el escenario desde Operación Triunfo 2018 (we’re sorry, pero no soportamos al 90% de los concursantes de la última edición).

POSICIÓN EN CASAS DE APUESTAS:

Actualmente Bélgica se encuentra en la posición 20º, siendo su pase a la final algo indeciso.

En definitiva, «Wake Up» es uno de esos temas que suenan en radios pero a los que nadie echa mucha cuenta. No es mala canción, pero quizás no sea una propuesta idónea para este festival.

ESC 2019.048

Especial Eurovisión 2019: Azerbaiyán

¿Puede una canción que suena a 2013 alzarse con la victoria del festival?

Eurovisión está a la vuelta de la esquina. A tan solo 41 días de la gran final -y coincidiendo con el número de países que escucharemos durante los días 14, 16 y 18 de mayo-, en The Rubiew nos lanzamos a la piscina analizando todas y cada una de las canciones que tomarán el escenario de Tel Aviv el próximo mes. Sorprendentemente, hemos pensado en todo y, si todo va según lo previsto, comenzaremos con aquellos países que competirán en las semifinales y dedicaremos la última semana al país anfitrión y a los integrantes del Big Five. 

Para las críticas se seguirá una misma estructura, analizando la canción -es decir, solamente la pista de audio- y después su puesta en escena. Con toda la frialdad y crudeza que caracteriza esta website, valoraremos el tema con con un renovado sistema de puntos, que es el mismo de siempre pero cambiando el tipo de estrellas. The Rubiew vuelve cargado de novedades.

Empezamos a sacar nuestro lado más eurofan.

LA CANCIÓN:

«Truth» de Chingiz es, hasta el momento, la canción con más posibilidades que hemos escuchado para ganar el festival de la canción de este año. Si bien es cierto que suena a refrito de lo que ha inundado las listas de servicios streaming durante los últimos años, la población está abierta a nuevas canciones de este mismo palo. El cantante azerbaiyano parece tener como mayor referente a cantantes caracterizados por sus falsetes como Adam Levine, Justin Timberlake o ZAYN (R.I.P.), siendo sus producciones más acordes a los temas RnB que caracterizaban al ex-miembro de One Direction. Si bien no negamos que sea un tema pegadizo, vemos una carencia de riesgo en la canción que podría pasarle factura de cara a la final.

Chingiz ofrece vocalmente lo que la canción necesita, su producción se mantiene en la línea correcta del sonido que ha definido la primera etapa de los 10s y hay algún que otro hook que puede hacer que escuchemos la canción más de una vez. Aún así, todo esto está lejos de la epicidad que un festival de semejante calibre precisa. Aunque, al menos, de Azerbaiyán siempre podemos esperar una cantidad magistral de pirotecnia para desviar la atención de los múltiples fallos que pueda cometer la canción.

LA PERFORMANCE:

Lo único que hemos sido capaces de encontrar es un vídeo grabado en vertical de Chingiz cantando la canción en un estudio. Si bien es cierto que el país no tiende a defraudar, ver al cantante sufrir para llegar a las notas más agudas del estribillo nos hace dudar sobre la performance. Eso sí, que alguien nos explique por qué lleva puesta la capucha de la sudadera. Y ya de paso, que alguien le comente que el necesita una talla L, no una M. #monitilymood

POSICIÓN EN CASAS DE APUESTAS:

A día de hoy, Chingiz ocupa la posición 15º en casas de apuestas. Siendo Azerbaiyán uno de los países que más repercusión causan en el festival, su pase a la final parece estar más que asegurado. Eso sí, cae una posición siendo adelantado por Armenia.

En resumen, el tema podría funcionar con algo de payola en radio y es de fácil escucha, por lo que tampoco nos sorprendería un top 10 por parte del país en la gran final si la puesta en escena consiguiese hacernos obviar que el cantante está sufriendo como Geno intentando alcanzar los falsetos del estribillo.

ESC 2019.047

Especial Eurovisión 2019: Austria

«This Is what You Came For» hecho balada.

Eurovisión está a la vuelta de la esquina. A tan solo 41 días de la gran final -y coincidiendo con el número de países que escucharemos durante los días 14, 16 y 18 de mayo-, en The Rubiew nos lanzamos a la piscina analizando todas y cada una de las canciones que tomarán el escenario de Tel Aviv el próximo mes. Sorprendentemente, hemos pensado en todo y, si todo va según lo previsto, comenzaremos con aquellos países que competirán en las semifinales y dedicaremos la última semana al país anfitrión y a los integrantes del Big Five. 

Para las críticas se seguirá una misma estructura, analizando la canción -es decir, solamente la pista de audio- y después su puesta en escena. Con toda la frialdad y crudeza que caracteriza esta website, valoraremos el tema con con un renovado sistema de puntos, que es el mismo de siempre pero cambiando el tipo de estrellas. The Rubiew vuelve cargado de novedades.

Empezamos a sacar nuestro lado más eurofan.

LA CANCIÓN:

¿Qué pasaría si convirtieses «This Is What You Came For» en balada? Pues Pænda te lo muestro con «Limits», el tema con el que representará a Austria en el próximo festival de Eurovisión. Con una voz frágil similar a la de Ellie Goulding (aunque algo más agonizante que la de la inglesa), Pænda firma uno de los temas más estables del certamen. Suena actualizada, su producción no puede ir más acorde a la canción y, aunque sea una canción quizás demasiado lenta, sirve de manera idónea como carta de presentación a Europa.

En algunas de sus estrofas también recuerda a «Vincent» de [incluye aquí cualquier artista, pues no existe casi nadie que no haya versionado la canción alguna que otra vez]. Su estribillo, a base de ‘you-ooh-ooh’‘ puede quedar quizás algo flojo, más aún teniendo en cuenta que estas canciones serán escuchadas tan solo una vez por gran parte de la población. Si bien es cierto que es un tema precioso, no creemos que sea idóneo para el festival. Aunque, ¿hay algo escrito sobre esto? Los últimos años hemos visto como «1944» de Jamala o «Amar Pelos Dois» del insoportable Salvador Sobral se alzaban con el premio. Quién sabe lo que pasará con Pænda.

LA PERFORMANCE:

Otra artista de la que aún no tenemos una actuación televisada y que, por tanto, llegará a la gala más perdida que Melody y su padre en El Corte Inglés. Nuevamente, tenemos actuación subida por otro integrante carente de pulso de Wiwiblogg en la cual podemos ver que el intento-de-tumblr Pænda no se desenvuelve excesivamente en directo, cómo la canción cae a mínimos y que, a día de hoy, solo tienen preparado un cutre vídeo karaoke para los visuales. Una pena.

POSICIÓN EN CASAS DE APUESTAS:

Armenia se encuentra ahora mismo en la posición 33º, por lo que quizás solo escuchemos esta canción en la semifinal.

En definitiva, Austria cuenta con una canción con los elementos clave para dar la sorpresa pero que no está siendo trabajada lo suficiente como para poder dar la sorpresa durante la semana eurovisiva. ¿Lo oyes? Next.

ESC 2019.048

Especial Eurovisión 2019: Australia

Zero gravity, zero points and one million memes.

Eurovisión está a la vuelta de la esquina. A tan solo 41 días de la gran final -y coincidiendo con el número de países que escucharemos durante los días 14, 16 y 18 de mayo-, en The Rubiew nos lanzamos a la piscina analizando todas y cada una de las canciones que tomarán el escenario de Tel Aviv el próximo mes. Sorprendentemente, hemos pensado en todo y, si todo va según lo previsto, comenzaremos con aquellos países que competirán en las semifinales y dedicaremos la última semana al país anfitrión y a los integrantes del Big Five. 

Para las críticas se seguirá una misma estructura, analizando la canción -es decir, solamente la pista de audio- y después su puesta en escena. Con toda la frialdad y crudeza que caracteriza esta website, valoraremos el tema con con un renovado sistema de puntos, que es el mismo de siempre pero cambiando el tipo de estrellas. The Rubiew vuelve cargado de novedades.

Empezamos a sacar nuestro lado más eurofan.

LA CANCIÓN:

“¿AUSTRALIA EN EUROVISIÓN? ¿PERO SI NO ES EUROPA?”. Llevamos escuchando esta misma frase desde hace ya casi un lustro. Por favor, pasemos página de una vez.

Eurovisión no es Eurovisión sin el momento tróspido de la noche. Tróspido, atroz e incluso fantasioso. Esta es la mejor carta a jugar por parte de Australia: conseguir la mayor cantidad de memes durante la noche de la final, y Twitter parece estar de su parte. ¿En qué momento esta canción de corte pop necesitaba un puente lírico? En efecto, en ningún momento. Aún así, “Zero Gravity” se marca uno de esos gorgoritos que tanto gusta al jurado de Eurovisión (su voto vale un 50%) durante su estribillo, se transforma en Montserrat Caballé en su puente y se convierte en uno de los grandes WTF de la edición.

Centrándonos de manera aislada en la canción, hay pocas cosas interesantes que resaltar más allá del papel que puede jugar en el festival. Como dato curioso, la canción comienza con un «hey you, it’s me again«, con el cual no podemos dejar de pensar en Adele cual Pilar Rubio en la puerta del ministerio del interior con denuncia en mano. Su coqueteo con el EDM tras el primer estribillo a base de beats marcados nos desconcierta por completo. En cuanto a su recorrido comercial, no imaginamos a “Zero Gravity” coronando las listas de Spotify, ni siendo la canción más pinchada en radios en España. 

LA PERFORMANCE:

Un cuadro. Tenemos vestidos gigantes, una puesta en escena un tanto “Frozen” (o “Fronze”, aquella libre adaptación protagonizada por la twice-a-virgin Leticia Sabater) y una señora subida a un palo (??) que va de un lado a otro durante la actuación emulando la gravedad cero. Hemos consultado y, tranquilos, no es P!nk. Caracterizada por una paleta de colores en tonos azules simulando el frío y el hielo -que poco o nada tiene que ver con la gravedad cero, pero bueno-, la cantante australiana entrega al espectador una personalidad hiper-teatral con la que intentará trasladarnos a Broadway la noche del 18 de mayo, porque estamos viendo la versión apitufada de “Wicked” obviamente. Eso sí, nos inquieta en exceso la cara de la cantante, que parece haber sido raptada y obligada a cantar la canción.

Su puesta en escena tiene un presupuesto bastante alto, pero mal utilizado. No como en España, donde tenemos un bajo presupuesto y tampoco sabemos utilizarlo.

POSICIÓN EN CASAS DE APUESTAS:

A día de hoy, Australia se encuentra en la posición 16º, siendo bastante probable su pase a la gran final el día 18 de mayo

En definitiva, la candidatura de Australia es quizás extremadamente eurovisiva. El resultado de mezclar los memes de los últimos 10 años y concentrarlos todos en tan solo 3 minutos. Con todo lo bueno y lo malo que esto conlleva. Pero, ¿no era Australia un país que se tomaba en serio su candidatura?

ESC 2019.049

Especial Eurovision 2019: Armenia

Eurovisión está a la vuelta de la esquina. A tan solo 41 días de la gran final -y coincidiendo con el número de países que escucharemos durante los días 14, 16 y 18 de mayo-, en The Rubiew nos lanzamos a la piscina analizando todas y cada una de las canciones que tomarán el escenario de Tel Aviv el próximo mes. Sorprendentemente, hemos pensado en todo y, si todo va según lo previsto, comenzaremos con aquellos países que competirán en las semifinales y dedicaremos la última semana al país anfitrión y a los integrantes del Big Five. 

Para las críticas se seguirá una misma estructura, analizando la canción -es decir, solamente la pista de audio- y después su puesta en escena. Con toda la frialdad y crudeza que caracteriza esta website, valoraremos el tema con con un renovado sistema de puntos, que es el mismo de siempre pero cambiando el tipo de estrellas. The Rubiew vuelve cargado de novedades.

Empezamos a sacar nuestro lado más eurofan.

LA CANCIÓN:

«Who are you? What you really do when you have to fight the agony?» Tranquilos, Jessie J no representa a Armenia en Eurovision pues, como todos sabemos, ella ya es una artista consolidada en China y está esperando a que Asiavisión deje de ser una mera fantasía y se convierta en realidad. Esta vez hablamos de la cantante armenia Srbuk y su tema «Walking Out«, una canción cargada de empoderamiento en la que nuestra armenia favorita -y la única que conocemos- recrea su propio «Bad Blood» tras la ruptura con su novio que al parecer era todo un capullo.

Este «Walking Out» suena tan moderno como lo era «Fight Song» de Rachel Whatever en su día: cero. Aún así, la canción tiene una estructura coherente, vocalmente puede resultar interesante debido a la capacidad de la cantante -analizaremos su performance en el siguiente párrafo- y tiene un carácter in crescendo muy propio del festival más importante de la música.  ¿El tema podría haberse estrenado en 2013? No nos cabe la menor duda. Aún así, si consideramos las canciones que pueden dominar la emisoras de radio, este perfil de tema pop que intenta ser rock está muy presente, por lo que quizás la propuesta no sea del todo descabellada -aunque carezca de riesgo musical-. «Walking Out» es esa canción que forma parte del álbum debut de una artista recién salida de The X Factor.

LA PERFORMANCE:

Selección interna, por lo que no ha habido performance televisada. Para ver cómo se desenvuelve en directo tendremos que ver un tedioso vídeo en directo subido por algún miembro de Wiwibloggs carente de pulso. ¿Qué encontramos en esta actuación en el concierto eurovisivo de Ámsterdam? Pues a una Srbuk fuera de tono, preocupada por el falsete del estribillo y con algún pequeño gallo durante la performance (saludos a Manel Navarro). Un arma de doble filo pues, si países como Suecia presentan en su puesta en escena definitiva en el Melodifestivalen meses antes del festival europeo sin haber factor sorpresa alguno, presentar el tema en televisión sirve como proceso de corrección de fallos y testeo para conseguir un resultado más pulido en el escenario de Tel Aviv. Pero en Eurovision, cada país toma sus propias decisiones. Tampoco está España para echar en cara este tipo de decisiones al resto de países europeos.

POSICIÓN EN CASAS DE APUESTAS:

Armenia se encuentra ahora mismo en la posición 15º, siendo más que probable su pase a la gran final del sábado 18 de mayo.

En definitiva, un tema escuchaba pero que repite una fórmula de la cual no podemos estar más cansados.

ESC 2019.048

 

Especial Eurovisión 2019: Albania

Comenzamos nuestras críticas diarias de las canciones de Eurovisión 2019. La primera de ellas, Albania. #ESC2019 #Eurovision2019

Eurovisión está a la vuelta de la esquina. A tan solo 41 días de la gran final -y coincidiendo con el número de países que escucharemos durante los días 14, 16 y 18 de mayo-, en The Rubiew nos lanzamos a la piscina analizando todas y cada una de las canciones que tomarán el escenario de Tel Aviv el próximo mes. Sorprendentemente, hemos pensado en todo y, si todo va según lo previsto, comenzaremos con aquellos países que competirán en las semifinales y dedicaremos la última semana al país anfitrión y a los integrantes del Big Five. 

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Crítica: Nación Salvaje | Provocativa, explícita y millennial

Una rebelión millennial y feminista en la que suena desde Charli XCX hasta Miley Cyrus.

4 estrellas

2018 - Nación salvaje - Assassination nation - tt6205872 - Español«Esta la historia de cómo a mi ciudad, Salem, se le fue la puta olla». Desde su primer minuto, «Nación Salvaje» deja claro que no nos encontramos ante una cinta tradicional. Tras ello, vemos en pantalla distintas palabras -con los colores de la bandera estadounidense- tales que bullying, abusos sexuales, sexismo, homofobia, transfobia, clasismo, asesinatos, consumo de drogas, armas, racismo, nacionalismo, violaciones (e intentos de esta), tortura, violencia o egos masculinos frágiles. Sam Levinson (director de «Another Happy Day») no pierde ni un solo segundo en adentrarse de lleno en la experiencia que supone «Nación Salvaje». Narrada bajo la mirada millennial de la joven Lily, estamos ante una de las críticas sociales más explícitas y entretenidas que hemos podido ver en años.

Fácilmente descriptible como una mezcla ente «Spring Breakers» y «La Purga», «Nación Salvaje» narra la historia de cómo la ciudad de Salem (que debe su fama a los juicios de brujería a finales del siglo XVII) intenta llevar a cabo el asesinato de cuatro jóvenes tras el hackeo de la mitad de la población. Y es que, con la premisa de crear esta actualización millennial de una caza de brujas, la cinta va un paso más allá sacando a relucir todos los problemas que caracterizan a la sociedad estadounidense en tiempos actuales, merodeando entre géneros como la comedia e incluso el subgénero slasher.

Todo en «Nación Salvaje» ocurre con una energía envidiable, manteniendo la atención del espectador durante sus casi dos horas de metraje y convirtiendo la experiencia en toda una montaña rusa de emociones. Desde el thriller más excitante hasta la angustia de un home invasion, pasando por escenas que podrían haber sido extraídas directamente de «Chicas Malas». Si bien es cierto que en su escenas más dramáticas pierde algo de credibilidad -la película no necesita pararse en tramas que finalmente no trascienden-, su apartado más técnico es capaz de levantar de inmediato cada traspiés que pueda cometer su guion. Los colores azul, rojo y blanco predominan en casi todo el metraje, habiendo un hábil juego con los planos verticales (Snapchat, Instagram… ¿puede haber algo más millennial?) e incluso rotaciones de cámara de 180º en su eje vertical -especial atención a la escena en la que Bella Thorne baila con el resto de animadoras con una bandera tamaño XXL tras sus espaldas-.

Su reparto formado por Odessa Young, Hari Nef, Suki Waterhouse y Abra cumple con lo que solicita la cinta, siendo la primera capaz de llevar todo el peso de la trama sin dificultad alguna. Todas ellas, cómo no, caracterizadas a medio camino entre Regina George y Vanessa Hudgens en «Spring Breakers» -indudablemente, la cinta de culto adolescente del siglo XXI-, pudiendo encontrar entre estas chicas una complicidad adolescente esencial para el nacimiento del movimiento feminista que protagoniza «Nación Salvaje».

La cinta plasma bajo una visión explícita y utópica a una generación que caracterizará en cine en la próxima década, donde la privacidad es algo inexistente -aunque aún no nos atrevamos a reconocerlo- y donde se debaten temas tan actuales como identidad sexual -una de las actrices principales es una chica trans a la que debemos seguir muy de cerca-, los abusos sexuales e incluso la pederastia, teniendo este último gran peso dentro de la trama. Todo este desemboca en una rebelión millennial en la que suena desde Charli XCX hasta Miley Cyrus, al igual que la cinta de Harmony Korine hacía uso de «Everytime» de Britney para demostrar que los nacidos en los 90s están ya en una etapa de madurez avanzada y que la inocencia pertenece a una época pasada.

«Nación Salvaje» es un alegato feminista. Un cántico a una nueva generación que viene dispuesta a pelear por aquello que considera justo. Y no, no se trata de ofenderse, sino de ser capaces de abolir ideas arraigadas en la sociedad que no han sido discutidas durante décadas. Una película que no duda en criticar a un país que tiene a Donald Trump como presidente, que peca de hipócrita y donde predomina una masculinidad tóxica. Aún así, no deja de ser algo utópico: la voz en off de Lily comenta en los primeros minutos de la cinta que todo lo que ocurre es cierto mientras que, cuando las acciones bélicas lideradas por las cuatro protagonistas comienzan, se ironiza con que «esto no es una película». Un modo bastante eficaz de notificar lo que ocurre en el día a día y lo que no.

Pocas pegas podemos poner a «Nación Salvaje». Funciona como entretenimiento, es tan provocativa como propone y cumple todos los requisitos para convertirse oficialmente en una película de culto -hasta su crítica se encuentra polarizada-. Si bien es cierto que la dramatización de algunas de sus escenas está completamente fuera de lugar, los múltiples aciertos que contiene su guion son capaces de evitar que los errores acaben pasando factura. Una pena que haya llegado a tan pocas salas de cine en España.

Que el cine adolescente siga así, pues no puede ir por mejor camino.

Nota: 8 / 10