
Cuando uno va al cine a ver «Bohemian Rhapsody» mes y medio después de su estreno, acude con cierto miedo. Si la población parece estar entusiasmada con la adaptación cinematográfica de la vida de Freddie Mercury, la crítica parecía estar algo en desacuerdo con la cinta dirigida por Bryan Singer. «Bohemian Rhapsody» tiene todo lo bueno y lo malo para levantar aplausos en una sala de cine, siendo su mayor problema el usar los trucos más sucios conocidos en la industria cinematográfica.La propia película parece no conocer a la banda, cuya imagen queda tan distorsionada que llegará a hacerte creer que estás viendo un biopic de las Nancys Rubias. Al no saber cómo avanzar en la trama hasta llegar a su fin, hace uso de una estructura que se va repitiendo cada veinte segundos: planteamiento del problema, nudo y desenlace. Ejemplos: el grupo original se queda sin vocalista, aparece Freddie Mercury, se une al grupo (tres minutos de duración). Otro ejemplo: la discográfica no quiere «Bohemian Rhapsody» como single, el grupo discute con la discográfica, Queen abandona la discográfica (otros tres minutos). Y así con todo. «¿Dónde está el hilo conductor?», se pregunta un espectador. «Rápido, cambiadle la peluca a Malek», contesta el director.
Todos estos problemas de guion se disfrazan con tres chistes sin gracia para entretener al espectador menos experimentado, cuatro fragmentos de canciones extremadamente populares de la banda a lo largo del metraje y unos quince minutos finales en los cuales se copia plano a plano el concierto original ocurrido en 1985, en el que se cantan las cuatro canciones que parece tener Queen (NdE: tiene muchas más) y que hace que el público aplauda debido a la euforia y épica que caracteriza esta la última escena. Ahí es donde «Bohemian Rhapsody» es muy astuta: apropiándose de una banda comodín (nadie te mirará mal por decir que te gusta Queen) y ofreciendo algo de consumo tan fácil que el espectador solo se tendrá que preocupar de recordar la plaza de aparcamiento donde ha aparcado el coche.
Y, unpopular opinion, la interpretación de Rami Malek cae en una parodia que resulta hasta ofensiva, aunque tampoco sabríamos muy bien si culpar su trabajo como actor o al guion.
Nota: 3 / 10
Sorprendentemente estoy de acuerdo en todo 😂
Nos alegra bastante saber que alguien comparte esta opinión sobre Bohemian Rhapsody.