Oscars 2019: Green Book se corona como Mejor Película y Bohemian Rhapsody consigue ser la cinta más premiada

La 91º edición de los Premios Oscars ha transcurrido de manera rápida pero lastrada por la ausencia de un presentador capaz de dirigir la gala. «Green Book» ha acabado dando la sorpresa alzándose con la estatuilla a mejor película y «Bohemian Rhapsody» ha conseguido hacer olvidar a los académicos todas sus polémicas convirtiéndose en la cinta más premiada de la noche con cuatro premios. Muchas cosas disparatadas han ocurrido en la noche más importante del cine, aunque casi todas ellas en el mal sentido de la palabra.

Si bien es cierto que nos encontrábamos ante la carrera más pobre en años, con cintas como «Ha Nacido Una Estrella» totalmente desinfladas pese a partir como clara favorita a finales de año, el enorme poder que podría haber aportado la excelente «Roma» a la Academia ha sido desaprovechado, consiguiendo tan solo tres estatuillas (mejor fotografía, mejor película habla no inglesa y mejor dirección). Lejos quedaron aquellos años en los que una cinta arrasaba en todas las categorías y además se alzaba con el premio gordo de la noche (tendríamos que remontarnos hasta 2009 con «Slumdog Millionaire»). En esta última década los premios han estado altamente repartidos y, si bien es cierto que «Gravity», «La La Land» o «Mad Max» conseguían más de seis premios, ninguna de ellas pudo cerrar la noche con la estatuilla a mejor película bajo el brazo (NdE: «La La Land» sí lo consiguió, pero tan solo durante un minuto).

El principal problema de este palmarés no ha sido otro que la falta de riesgo y, por qué no, rigor artístico. «Bohemian Rhapsody» es una película que no debería haber tenido cabida ni siquiera en las nominaciones para que haya acabado convertida en la mayor triunfadora de la noche. Premiar su montaje es ofensivo para aquellos que seguimos el cine de cerca, más aún cuando Lanthimos, Cuarón e incluso un acomodado McKey han hecho trabajos extraordinarios con «La Favorita», «Roma» y «El Vicio del Poder». Premiar una película que abusa del plano contra plano y que tiene una carencia de personalidad apreciable desde su primer minuto es insultante. En sonido le ocurre exactamente lo mismo. «Ha Nacido Una Estrella» tiene música en directo y, aún así, no se ha hecho con el premio Oscar a mejor mezcla de sonido, contando la cinta de ¿Bryan Singer? solo con escenas con el CD de Queen de fondo.

Pero ahí no acaban los disgustos que han protagonizado esta noche. «Black Panther» ha sido premiada como mejor banda sonora (habiendo cintas infinitamente mejores en este aspecto técnico), ha visto como sus disfraces se alzaban como el premio a diseño de vestuario y ha recibido la estatuilla a mejor diseño de producción, a pesar de lo plasticosa que puede resultar. Parece ser que Disney se ha esmerado con la payola este año.

Antes de entrar a debatir si es justo o no haber coronado «Green Book» como la mejor cinta del año, hablaremos de otras sorpresas que sí han podido ser del agrado de los espectadores que esperan la noche del cine hollywoodiense como agua de mayo. Olivia Colman se ha impuesto en la carrera a mejor actriz desbancando a la favorita Glenn Close, lo cual nos ha dejado con un sabor algo agridulce. También hemos visto reconocimiento a la plataforma Netflix mediante los tres premios de «Roma» y a su cortometraje documental «Period: End of Sentence», el cual recomendamos su visionado. En cuanto a animación, a Pixar se le ha escapado el premio a mejor largometraje frente a «Spider-Man: Un Nuevo Universo», que sin ser nuestra cinta favorita de la temporada, aplaudimos el riesgo artístico que ha tomado. Sin embargo, no se va de manos vacías: su lacrimógeno corto «Bao» se ha llevado la estatuilla a casa.

Todas las cintas nominadas a mejor película se han ido, al menos, con un premio bajo el brazo. «Infiltrado en el KKKlan» ha ganado el premio a mejor guion original, «El Vicio del Poder» consigue el galardón por su maquillaje y peluquería y «Ha Nacido Una Estrella» hace que Lady Gaga haga historia con «Shallow», habiéndose convertido esta noche en la canción más premiada de la historia (estaba empatada con «Formation»).

El problema de esta gala -y problema que La Academia lleva acarreando durante años-, es la falta de riesgo que toman en sus decisiones. «Green Book» puede ser una cinta agradable y simpática, pero es una película que no perdura en la retina del espectador tras su visionado. Sus enormes problemas de guion (el cual ha sido también premiado) hacen que acabe siendo hasta deleznable: pasa de puntillas por temas LGBTI+, hace creer que el racismo es un problema social del pasado y no puede tener técnicamente un corte tan sumamente tan clásico. «Green Book» es, atendiendo a las opiniones que se leen por redes sociales, «Paseando a Miss Daisy 2». Podría ser una cinta favorablemente valorable a finales de los años 80, pero no en pleno 2019. Menos aún cuando «Roma» se ha convertido un un clásico del cine gracias a su dirección intimista y la elegancia de la que está dotada todo el metraje. Cuando además está «La Favorita», una cinta con un riesgo técnico envidiable protagonizada por un trío de actrices de infarto. E incluso peleando contra «Infiltrado en el KKKlan», «Ha Nacido Una Estrella» o todas aquellas que no han pasado el corte (véase «Cafarnaúm», «Cold War» o «Un Asunto de Familia», todas nominadas a mejor película de habla no inglesa). Los Oscars deben dejar de depender de discursos transgresores y notificar ese cambio mediante sus ganadores. Dar a cintas pequeñas la posibilidad de adquirir una nueva vida más longeva y de hacer llegar un cine de mayor calidad al espectador que no sigue la carrera de cerca. La Academia debe dejar de ser complaciente con el espectador medio y debe comenzar a proponerle nuevos retos.

La gala, por suerte, ha dejado varios grandes momentos durante su transcurso. Los más notables serían la aparición de Melissa McCarthy cual protagonista de «La Favorita», la emotiva performance de «Shallow» y el discurso de una más que sorprendida Olivia Colman, que seguirá sin creerse que hoy duerme con la tan preciada estatuilla.

Obviamos la apertura con Adam Lambert. Es hora de que alguien le diga a ese chico que no interesa.

Dejamos la lista de los ganadores:

Mejor Película: Green Book

Mejor Director: Alfonso Cuarón (Roma)

Mejor Actriz Principal: Olivia Colman (La Favorita)

Mejor Actor Principal: Rami Malek (Bohemian Rhapsody)

Mejor Actriz de Reparto: Regina King (El Blues de Beale Street)

Mejor Actor Secundario: Mahershala Ali (Green Book)

Mejor Película de Lengua No Inglesa: Roma

Mejor Guion Original: Green Book

Mejor Guion Adaptado: Infiltrado en el KKKlan

Mejor Película Documental: Free Solo

Mejor Corto Documental: Period. End Of Sentence

Mejor Montaje: Bohemian Rhapsody

Mejor Dirección de Fotografía: Roma

Mejor Banda Sonora Original: Black Panther

Mejor Canción Original: Ha Nacido Una Estrella (Shallow)

Mejor Diseño de Producción: Black Panther

Mejor Diseño de Vestuario: Black panther

Mejor Maquillaje y Peluquería: El Vicio del Poder

Mejor Mezcla de Sonido: Bohemian Rhapsody

Mejor Edición de Sonido: Bohemian Rhapsody

Mejores Efectos Especiales: First Man

Mejor Película de Animación: Spider-Man, Un Nuevo Universo

Mejor Corto de Ficción: Skin

Mejor Corto de Animación: Bao

Estas han sido las películas más premiadas:

Bohemian Rhapsody: 4 premios

Green Book: 3 premios

Roma: 3 premios

Black Panther: 3 premios

La Favorita: 1 premio

El Vicio del Poder: 1 premio

Ha Nacido Una Estrella: 1 premio

El Blues de Beale Street: 1 premio

Infiltrado en el KKKlan: 1 premio

First Man: 1 premio

Spider-Man, Un Nuevo Universo: 1 premio

Period. End of Sentence: 1 premio

Bao: 1 premio

Skin: 1 premio

Free Solo: 1 premio

Crítica: Bohemian Rhapsody

«Bohemian Rhapsody», el biopic menos entusiasta de Freddie Mercury. O de las Nancys Rubias, como quieras.

1.5 estrellas
d58677de7d7f64d820bfa646a78d95dfCuando uno va al cine a ver «Bohemian Rhapsody» mes y medio después de su estreno, acude con cierto miedo. Si la población parece estar entusiasmada con la adaptación cinematográfica de la vida de Freddie Mercury, la crítica parecía estar algo en desacuerdo con la cinta dirigida por Bryan Singer. «Bohemian Rhapsody» tiene todo lo bueno y lo malo para levantar aplausos en una sala de cine, siendo su mayor problema el usar los trucos más sucios conocidos en la industria cinematográfica.
«Bohemian Rhapsody» es un proyecto que parece haber pasado por demasiadas manos, haber cambiado su guion una infinidad de veces y tener un problema de base gravísimo. En el corte final tenemos una historia que sucede de manera lineal y que trata a sus personajes como mero atrezzo, siendo imposible empatizar con ninguno de ellos. Las actos van tomando lugar en pantalla, los hechos van ocurriendo y los problemas propios de la trama van siendo solucionados con una rapidez que es imposible pararse a pensar. Mientras tanto, el espectador sigue sentado en su butaca observando cómo el equipo de maquillaje y vestuario va modificando la caracterización de Rami Malek y escuchando un pequeño corte de alguna que otra canción de Queen. Las pequeñas tramas que componen esta cinta no pueden haber sido tratadas con menos tacto: todo queda en una superficialidad que hace que a los treinta minutos de metraje uno quiera salir escopetado de la sala de cine.
Y no será porque esta cinta no tenga tramas, pues durante estas dos horas y diez minutos están ocurriendo distintos sucesos con un frenetismo espectacular. Peleas con discográfica, amores, disolución de la banda, drogas, enfermedades… «Bohemian Rhapsody» no cesa de contar en ningún momento, pero parece no querer meterse mucho de lleno, abogando por un desinterés que se transmite de inmediato a aquel que espera algo más de la cinta. Cuando se plantea indagar un poco más en el tema, su guion se carga de pomposidad y convierte una cinta sobre una banda de rock en algo tan naif como Hello Kitty.

La propia película parece no conocer a la banda, cuya imagen queda tan distorsionada que llegará a hacerte creer que estás viendo un biopic de las Nancys Rubias. Al no saber cómo avanzar en la trama hasta llegar a su fin, hace uso de una estructura que se va repitiendo cada veinte segundos: planteamiento del problema, nudo y desenlace. Ejemplos: el grupo original se queda sin vocalista, aparece Freddie Mercury, se une al grupo (tres minutos de duración). Otro ejemplo: la discográfica no quiere «Bohemian Rhapsody» como single, el grupo discute con la discográfica, Queen abandona la discográfica (otros tres minutos). Y así con todo. «¿Dónde está el hilo conductor?», se pregunta un espectador. «Rápido, cambiadle la peluca a Malek», contesta el director.

Todos estos problemas de guion se disfrazan con tres chistes sin gracia para entretener al espectador menos experimentado, cuatro fragmentos de canciones extremadamente populares de la banda a lo largo del metraje y unos quince minutos finales en los cuales se copia plano a plano el concierto original ocurrido en 1985, en el que se cantan las cuatro canciones que parece tener Queen (NdE: tiene muchas más) y que hace que el público aplauda debido a la euforia y épica que caracteriza esta la última escena. Ahí es donde «Bohemian Rhapsody» es muy astuta: apropiándose de una banda comodín (nadie te mirará mal por decir que te gusta Queen) y ofreciendo algo de consumo tan fácil que el espectador solo se tendrá que preocupar de recordar la plaza de aparcamiento donde ha aparcado el coche.

Y, unpopular opinion, la interpretación de Rami Malek cae en una parodia que resulta hasta ofensiva, aunque tampoco sabríamos muy bien si culpar su trabajo como actor o al guion.

Nota: 3 / 10

 

Crítica: Shallow – Lady Gaga & Bradley Cooper

Así suena «Shallow», el primer avance de «Ha Nacido Una Estrella», película dirigida por Bradley Cooper y protagonizada por Lady Gaga y, ermm, Cooper.

4.5 estrellas

A Star Is Born Soundtrack«Ha Nacido Una Estrella» está siendo toda una sorpresa. Cuando muchos esperábamos un film tan solo correcto y de calidad similar a «Cadillac Records» o «Dreamgirls» (dudosa calidad, por si alguien no las ha visto), la crítica no puede estar más encantada con la primera película dirigida por Bradley Cooper. Acumulando un impresionante 88 en Metacritic, este nuevo remake parece ser un firme candidato para alzarse con numerosas estatuillas de cara a la próxima temporada de premios, que concluye en febrero con la ceremonia de los Oscars. Hoy Lady Gaga entraba en Beats 1 promocionando el primer avance de la banda sonora de la película, «Shallow«, cantado en compañía del director-productor-guionista-protagonista Cooper.

«Shallow» es una canción de corte folk-country donde, lo primero que destaca en su escucha, es su grabación en directo: se oye al público y la sucesión de notas en el puente hacia el último estribillo aparentemente no es la misma que en el primer trailer que pudimos ver -falta la pausa entre «I’m off the deep end / Watch as I dive in«-. La canción comienza como una suave balada a guitarra, con sonido acústico pero desemboca en un final apoteósico en el que Gaga se muestra vocalmente imparable acompañada de baterías y guitarras que dejan de ser acústicas. Una de las grandes sorpresas es, sin lugar a dudas, lo bien que se desenvuelve Cooper vocalmente a lo largo de la canción, aunque finalmente acabo siendo un simple acompañamiento para la neoyorquina.

Sin lugar a dudas, este tema podría formar parte de las dos primeras entregas de la trilogía musical que John Carney ha presentado en la última década. «Shallow» cuenta con el encanto de «Falling Slowly» (la cual ganó el Oscar en su año) y la fuerza de «Lost Star», perteneciente a «Begin Again». Cooper, junto a la ayuda de Lady Gaga, Mark Ronson, Anthony Rossomando y Andrew Wyatt, compositores de la canción, ha conseguido una canción emocionalmente perfecta para acompañar a «Ha Nacido Una Estrella».

No hay duda alguna de que tenemos una primera candidata para los premios de la Academia y que, indudablemente, tenemos Lady Gaga para los próximos meses. Quizás su nominación como actriz principal en los Oscar pueda estar algo difícil pero, ¿alguien duda que no arrase en unos premios tan dedicados al público como los Globos de Oro?

«Ha Nacido Una Estrella» se estrena el 5 de octubre en cines. Su banda sonora, disponible también en vinilo, estará a la venta el mismo día.

Actualización: se ha estrenado una nueva versión Radio Edit sin los aplausos iniciales que tanto odio han generado.