Guillermo del Toro está de enhorabuena. A pesar de partir con 13 nominaciones para los premios Oscars, su victoria estaba en duda por muchos (entre los cuales me incluyo). Sin embargo, el pasado domingo el director mejicano daba el campanazo cerrando la noche del cine con cuatro estatuillas bajo el brazo, entre ellas las dos categorías más importantes: mejor dirección y mejor película. Indiscutiblemente, la gran ganadora de la noche. ¿Pero es «La Forma del Agua» una película merecedora del galardón más importante? Lo discutimos en las siguientes líneas.