Quererse a uno mismo es algo muy importante. Valorar nuestro trabajo y dedicación, ser constante y consecuente con todas las acciones que llevamos cabo y sentirnos orgullosos de nuestro resultado final no es fácil. Sin embargo, existe una delgada línea que, si la cruzas, convierte todo este proceso en puro egocentrismo estropeando el resultado final (a no ser que seas Mariah Carey, claro). Esto es, grosso modo, lo que ocurre con «Call Me By Your Name«, película dirigida por Luca Guadagnino que aspira a cuatro estatuillas el próximo 4 de marzo, incluyendo mejor película.