Crítica: Pero No Pasa Nada – Amaia | Hay álbumes que hay que dejar respirar

Artículo publicado el 31 de octubre de 2019

Ha pasado más de un mes desde la publicación de uno de los discos más importantes del año en el panorama musical español. Amaia, ganadora de Operación Triunfo 2017, estrenaba el pasado 20 de septiembre «Pero No Pasa Nada«, un álbum muy en la línea de su persona que enamoró tanto al público como a la crítica especializada. Sin embargo, con cierto miedo a estar cegados por el hype con el cual realizábamos nuestras primeras escuchas, hemos decidido dejar respirar el álbum debut de la navarra. Desde su publicación, hemos realizado numerosas escuchas de este y, tal y como suele pasar, hay temas que se han convertido en verdaderos sleepers, mientras que otros que escuchábamos en un principio con cierto entusiasmo no han dejado mucha huella con el paso de las semanas. Ahora sí que sí (sic.), tenemos una opinión bastante clara sobre este «Pero No Pasa Nada» y, tal y como creíamos, podemos afirmar que es uno de nuestros discos favoritos de este 2019.

Amaia se ha presentado con un disco atemporal precioso, dividido en dos actos bastante claros separados por dos canciones que, aunque no sean explícitamente un interludio, cumplen la misma funcionalidad («Ultima vez» y «Nadie Podría Hacerlo»). «Pero No Pasa Nada» es un disco que rescata el pop clásico español que tantas alegrías dio a La Oreja de Van Gogh a principios de siglo (¿es «El Viaje de Copperpot» el mejor disco pop de la historia en España?). Un álbum que nada entre temas cargados de épica como «El Relámpago» y otros interpretados de manera acústica como «Porque Apareciste», la poesía pseudo-cantada encargada de cerrar el tracklist. Y es que Amaia cuenta con una voz prodigiosa, capaz de mostrarse tanto frágil como desgarradora en los levísimos 30 minutos que componen este álbum, que ayuda a que uno escuche el disco en bucle sin darse cuenta.

Cortes como «Quedará En Nuestra Mente», «Nuevo Verano» o «Un Día Perdido» suponen toda una delicia para los amantes acérrimos del pop español. Romero, de la mano de Santiago Motorizado de la banda argentina Él Mató a un Policía Motorizado, ha conseguido crear melodías preciosas que resultan un caramelo irresistible. Canciones que, a pesar de la simpleza que muestran, son más complejas de lo que podríamos esperar, donde los teclados toman un protagonismo imprescindible, al igual que esos beats marcados por la batería o esas dulces guitarras que caracterizan la casi-religiosa «Nuevo Verano». ¿No recuerda el puente de «Quedará En Nuestra Mente» al inicio de «20 de Enero» de la banda donostiarra? Desde luego, a los más nostálgicos se los ha metido en el bolsillo. Pero la mejor composición de este «Pero No Pasa Nada» no es otra que su primer single, «El Relámpago», donde Amaia coquetea con guitarras eléctricas, estructuras poco frecuentes y cierra mediante una épica sensacional durante casi dos minutos.

ún así, no es oro todo lo que reluce. Si bien es cierto que algunos temas corren mejor suerte dentro del álbum que como pistas separadas, hay otras que no han sabido sobrevivir con el paso de las semanas. En la primera categoría encontramos «Nadie Podría Hacerlo», un tema que nos dejó excesivamente fríos en sus primeras escuchas pero que, dentro de este álbum, ha sabido encontrar un lugar. Y es que, aunque peque de ser una de las canciones más flojas de «Pero No Pasa Nada», adquiere cierta importancia dentro del tracklist, siendo indispensable para la comprensión de este. En la otra cara de la moneda, «Quiero Que Vengas», tercer single del álbum y una de las canciones menos emblemáticas del disco. A pesar de poseer un videoclip capaz de elevarla, la canción queda en tierra de nadie, no destacando entre el resto de temas pop que componen este álbum.

Donde verdaderamente tiene una tarea pendiente la joven navarra es en reforzar su calidad como letrista. Uno puede pasar por alto frases como «no le doy al corazón» debido al breve tiempo que lleva Amaia ejerciendo esta profesión y aplaudir el enorme esfuerzo realizado para estar acreditada en todas sus canciones (excepto «Porque Apareciste»). Sin embargo, acentuar algunas de las palabras a la balalá es algo que nos hace salirnos del álbum. Como cuando Beyoncé cantaba «si yo fuera un chicó». Igual.

Amaia debe estar orgullosa, pues ha presentado un álbum más que coherente y que muestra distintas facetas de ella que, hasta ahora, desconocíamos. Como álbum debut, pocos peros podemos poner a la cantante, pues no deja de ser una carta de presentación y una primera toma de contacto. Para el siguiente álbum, eso sí, esperamos que explore nuevos sonidos y sus letras adquieran esa madurez que le faltan. Por lo demás, todo fetén, pues escuchar la voz de Amaia sigue siendo pura magia.

Nota: 7,5 / 10