Crítica: Cuando No Sé Quién Soy - Amaia | Retrato de una adolescente en llamas

"Quiero ser lo que se espera de mí y seguir siendo yo la vez". Amaia está en un momento delicado debido a la sobreexposición mediática que ha vivido a lo largo de sus cinco años de carrera y esto queda reflejado desde que el segundo álbum de la navarra, "Cuando No Sé Quién Soy", comienza con la preciosa "Bienvenidos Al Show". Amaia ha vuelto a hacer de su álbum un diario personal donde relata su relación consigo misma así como también con la música. Todo esto mediante una colección de nueve canciones originales y una versión de Los Planetas que presentan cohesión y coherencia. Y es que rara vez Amaia pulsa la tecla equivocada.

"Cuando No Sé Quien Soy" presenta mejoría con respecto a su álbum debut "Pero No Pasa Nada". Sus letras han adquirido una mayor madurez, habiendo corregido las rimas que tanto echábamos en falta en su primer LP y quitando cierta dosis de inocencia. Amaia ha crecido y también lo han hecho sus canciones. Quizás el ejemplo mas claro sea "La Vida Imposible", donde Amaia ejerce de bad ass bitch con una elegancia envidiable ("puedo hacerte la vida imposible / puedo hacerte sufrir lo indecible"), habiéndose convertido quizás la fan-favorite de este álbum. También afecta en la madurez de este álbum el círculo de personas con el cual Amaia se ha rodeado para llevar a cabo este proyecto, que cuenta con una larga retahíla de artistas de la A-List: desde el mejor compositor que ha dado este país Xabi San Martín (dándonos la dosis de pop español de los 90-00 que tan bien sienta a la navarra) pasando por Rigoberta Bandini o C. Tangana.

Pero es la figura de Alizzz la más importante en este "Cuando No Sé Quién Soy". El éxito de "El Encuentro" -la canción más escuchada de Amaia en Spotify- fue decisivo para la colaboración del productor en este álbum, que poseía un papel bastante complejo: dar forma al proyecto de Amaia manteniéndola como artista principal. Hay partes en la que la mano del productor está muy presente (la intro de "Dilo Sin Hablar"), al igual que hay otras en las que jamás pensaríamos que Alizzz formaba parte ("Yamaguchi").

El tracklist es escueto pero efectivo, aunque estos tres años de espera para tan solo diez temas se hace una espera agotadora para el fan. Pero uno comienza el álbum y se olvida de todo esto. En "Cuando No Sé Quién Soy" hay espacio para el pop más efectivo ("Bienvenidos Al Show", "Quiero Pero No"), canciones cantadas con rabia ("La Canción Que No Quiero Cantarte"), la Amaia más melódica ("Pesimista") y hasta una jota encargada de cerrar el álbum ("Yamaguchi"). Y es que hay cientos de frases que nos hacen pensar en "Cuando No Sé Quién Soy" en Amaia como una artista que se involucra de lleno en sus proyectos, pues este álbum está cargado de honestidad ("cada vez hay más veces que me encantaría poder cambiarme de vida").

Esperábamos de Amaia un giro de 180º en su música y, sin embargo, ha ofrecido una vuelta de tuerca a todo lo que había publicado hasta la fecha. El sello de Amaia está presente en todas y cada una de las canciones que compone este álbum, su voz sigue siendo tan celestial e hipnótica como de costumbre y, realmente, resulta muy satisfactorio ver a una artista tan convencida de cada paso que toma. Este "Cuando No Sé Quién Soy" representa los miedos que posee la cantante, siempre en el punto de mira y estando en un limbo que debe ser agotador: pertenecer a una major siendo quizás la artista con el aura más independiente de su generación. Amaia no puede jugar en la liga de Aitana, pero es que ella tampoco quiere jugar en esa liga.

El segundo álbum de la navarra se comporta como un sleeper, sobre todo cuando el 50% de su tracklist había sido publicado de manera previa al lanzamiento del álbum. Por suerte, muchos de estos temas adquieren una nueva tonalidad y reviven dentro de estos treinta minutos. El claro ejemplo es el primer single "Yo Invito" que se comprende mucho mejor dentro de estas diez canciones que en solitario (aunque siempre ha sido una canción buenísima). Aunque uno de los temas que más sorprende en la primera escucha es "Santos Que Yo Te Pinte", un cover de Los Planetas que vuelve a demostrar que Amaia puede ser la artista que mejor versiona en este país.

Lo que hará Amaia de cara a sus futuros lanzamientos sigue siendo un enigma. Ella tiene buen oído, desborda talento y se muestra siempre como una artista repleta de inquietudes. Y aunque este "Cuando No Sé Quién Soy" en ocasiones sea un "Pero No Pasa Nada 2.0", siempre es de nuestro agrado escuchar sus composiciones y seguir de cerca su evolución. Lo único que deseamos es que la espera no sea tan larga. Por lo demás, todo en orden.

Nota: 7,4 / 10


Crítica: Pero No Pasa Nada - Amaia | Hay álbumes que hay que dejar respirar

Artículo publicado el 31 de octubre de 2019

Ha pasado más de un mes desde la publicación de uno de los discos más importantes del año en el panorama musical español. Amaia, ganadora de Operación Triunfo 2017, estrenaba el pasado 20 de septiembre «Pero No Pasa Nada«, un álbum muy en la línea de su persona que enamoró tanto al público como a la crítica especializada. Sin embargo, con cierto miedo a estar cegados por el hype con el cual realizábamos nuestras primeras escuchas, hemos decidido dejar respirar el álbum debut de la navarra. Desde su publicación, hemos realizado numerosas escuchas de este y, tal y como suele pasar, hay temas que se han convertido en verdaderos sleepers, mientras que otros que escuchábamos en un principio con cierto entusiasmo no han dejado mucha huella con el paso de las semanas. Ahora sí que sí (sic.), tenemos una opinión bastante clara sobre este «Pero No Pasa Nada» y, tal y como creíamos, podemos afirmar que es uno de nuestros discos favoritos de este 2019.

Amaia se ha presentado con un disco atemporal precioso, dividido en dos actos bastante claros separados por dos canciones que, aunque no sean explícitamente un interludio, cumplen la misma funcionalidad («Ultima vez» y «Nadie Podría Hacerlo»). «Pero No Pasa Nada» es un disco que rescata el pop clásico español que tantas alegrías dio a La Oreja de Van Gogh a principios de siglo (¿es «El Viaje de Copperpot» el mejor disco pop de la historia en España?). Un álbum que nada entre temas cargados de épica como «El Relámpago» y otros interpretados de manera acústica como «Porque Apareciste», la poesía pseudo-cantada encargada de cerrar el tracklist. Y es que Amaia cuenta con una voz prodigiosa, capaz de mostrarse tanto frágil como desgarradora en los levísimos 30 minutos que componen este álbum, que ayuda a que uno escuche el disco en bucle sin darse cuenta.

Cortes como «Quedará En Nuestra Mente», «Nuevo Verano» o «Un Día Perdido» suponen toda una delicia para los amantes acérrimos del pop español. Romero, de la mano de Santiago Motorizado de la banda argentina Él Mató a un Policía Motorizado, ha conseguido crear melodías preciosas que resultan un caramelo irresistible. Canciones que, a pesar de la simpleza que muestran, son más complejas de lo que podríamos esperar, donde los teclados toman un protagonismo imprescindible, al igual que esos beats marcados por la batería o esas dulces guitarras que caracterizan la casi-religiosa «Nuevo Verano». ¿No recuerda el puente de «Quedará En Nuestra Mente» al inicio de «20 de Enero» de la banda donostiarra? Desde luego, a los más nostálgicos se los ha metido en el bolsillo. Pero la mejor composición de este «Pero No Pasa Nada» no es otra que su primer single, «El Relámpago», donde Amaia coquetea con guitarras eléctricas, estructuras poco frecuentes y cierra mediante una épica sensacional durante casi dos minutos.

ún así, no es oro todo lo que reluce. Si bien es cierto que algunos temas corren mejor suerte dentro del álbum que como pistas separadas, hay otras que no han sabido sobrevivir con el paso de las semanas. En la primera categoría encontramos «Nadie Podría Hacerlo», un tema que nos dejó excesivamente fríos en sus primeras escuchas pero que, dentro de este álbum, ha sabido encontrar un lugar. Y es que, aunque peque de ser una de las canciones más flojas de «Pero No Pasa Nada», adquiere cierta importancia dentro del tracklist, siendo indispensable para la comprensión de este. En la otra cara de la moneda, «Quiero Que Vengas», tercer single del álbum y una de las canciones menos emblemáticas del disco. A pesar de poseer un videoclip capaz de elevarla, la canción queda en tierra de nadie, no destacando entre el resto de temas pop que componen este álbum.

Donde verdaderamente tiene una tarea pendiente la joven navarra es en reforzar su calidad como letrista. Uno puede pasar por alto frases como «no le doy al corazón» debido al breve tiempo que lleva Amaia ejerciendo esta profesión y aplaudir el enorme esfuerzo realizado para estar acreditada en todas sus canciones (excepto «Porque Apareciste»). Sin embargo, acentuar algunas de las palabras a la balalá es algo que nos hace salirnos del álbum. Como cuando Beyoncé cantaba «si yo fuera un chicó». Igual.

Amaia debe estar orgullosa, pues ha presentado un álbum más que coherente y que muestra distintas facetas de ella que, hasta ahora, desconocíamos. Como álbum debut, pocos peros podemos poner a la cantante, pues no deja de ser una carta de presentación y una primera toma de contacto. Para el siguiente álbum, eso sí, esperamos que explore nuevos sonidos y sus letras adquieran esa madurez que le faltan. Por lo demás, todo fetén, pues escuchar la voz de Amaia sigue siendo pura magia.

Nota: 7,5 / 10


Crítica: Future Nostalgia - Dua Lipa | Así es como se salva el pop

Artículo publicado el 27 de marzo de 2020

Salvar el pop no es fácil, y si no que se lo digan a Carly Ray Jepsen. El género musical, cada vez más eclipsado por los sonidos latinos y urbanos que dominan las listas de ventas, parece no levantar cabeza. Hay excepciones, por supuesto, pero el pop ya no está tan presente en radios como de costumbre. Hoy hablamos de manera larga y tendida de «Future Nostalgia«, uno de los mejores discos pop que hemos escuchado en los últimos años y con el que Dua Lipa se deshace de manera definitiva de la etiqueta de one-hit wonder.

Puede que Dua Lipa no empezase esta nueva era del mejor modo posible. Su primer single, «Don’t Start Now«, presentado el 1 de noviembre del pasado año, pudo no ser ese éxito inmediato que tanto los fans como la propia discográfica esperaban. Sin embargo, nos mostraba la mejor faceta posible de la cantante. Dua ha sido insistente, sabía el hit que tenía entre manos y se paseó por todos los platós habidos y por haber con puestas en escena fascinantes: desde los premios MTV EMA 2019 celebrados en Sevilla hasta el programa de Jimmy Fallon. Su insistencia, además de la buena acogida en radios -siempre más tardía-, hizo que casi 5 meses más tarde, el single alcanzase la segunda posición el Billboard Hot 100 (actualmente es #3). No pueden decir lo mismo Lady Gaga o Katy Perry, cuyas presentaciones en directo son prácticamente inexistentes desde hace unos años. Dua Lipa se ha proclamado como la mejor super estrella pop que hemos visto en mucho tiempo, demostrando que con trabajo duro y persistencia podía llegar a crear un global-hit, y así ha sido. Como se tiende a decir, «con paciencia y con saliva…».

La presentación del primer sencillo promocional «Future Nostalgia» afirmaba que en el álbum homónimo predominarían los sonidos ochenteros y, a pesar de no ser una canción que pidiese ser repetida en bucle, abría el apetito para el que se presentaba como uno de los mejores álbumes del año. Y así fue, más aún cuando «Physical«, el gran tema de este «Future Nostalgia» llegó a nuestras vidas con un fascinante videoclip de la mano de Canada y esa estructura musical que grita «himno pop» cada ver que es reproducida. Dua puede dormir tranquila: su álbum está hecho por y para el streaming, por lo que adelantar su publicación no va a suponer un problema.

«Future Nostalgia» supone una retahíla de cortes pop perfecta. Ese álbum que es reproducido on repeat hasta la saciedad y que resulta casi imposible quemarlo. Un álbum trazado a medida para el disfrute del oyente, cuyas pistas funcionan tanto de manera individual como grupal, a pesar de no haber un concepto o una historia que nos obligue a seguir una línea. Dua Lipa ha crecido enormemente como artista en estos últimos años y este «Future Nostalgia» no es más que una prueba de ello.

Desde el estribillo insaciable de «Don’t Start Now«, coronado a día de hoy como el mayor éxito de la cantante albanesa, hasta ese casi-sample de «Don Diablo» llamado «Levitating«, que nos hace querer sacar toda las prendas con lentejuelas que tengamos en el armario. Destaca también «Love Again«, que se convierte de manera instantánea en todo un macro-hit que no pararás de tararear en los próximos meses. Tampoco quedan atrás otros temas como «Hallucinate«, que recuerda a lo mejor de Pixie Lott (!!!), quien debe estar llorando en su casa ahora mismo, y no precisamente por la cuarentena. El ya confirmado como tercer single de este álbum, «Break My Heart«, funciona como un reloj debido a su producción y la eficacia de su estribillo, que impide que uno se quede quieto y no no mueva su cú-cú como si nadie le estuviese mirando. Otra que debe estar llorando es Paulina Rubio, pues su «Boys Will Be Boys» deja de ser oficialmente el tema favorito por los gays del mundo. El tema de Dua Lipa supone un cierre magistral para este álbum casi redondo.

Por mucho que la histeria nos lleve a decir que este álbum es una obra maestra, no lo es, aunque se quede muy muy cerca de ello. El álbum es tan sumamente corto (11 canciones que se traducen en unos escasísimos 37 minutos) que no podía permitirse ni un solo traspiés. Es el caso de los temas menos destacables del disco: «Good In Bed«, «Pretty Please» y «Cool«. No son malos temas, ni muchísimo menos, pero quedan eclipsados por todos los anteriormente mencionados. Tanto es así que uno espera con ansias que termine «Cool» (co-escrito por Tove Lo) para bailar por 82º vez «Physical«, al igual que le ocurre a «Good In Bed» con «Boys Will Be Boys«.

«Future Nostalgia» es ese álbum por el que hubiese matado cualquier artista del pop. Y es que, a pesar de no ser mejor que «E·MO·TION», sí es mejor que «Dedicated». «Future» es ese álbum que todo artista necesitaría para plantarse nuevamente en la A-List del panorama musical porque, básicamente, no es un álbum exclusivo a lo amantes de un género. Es un álbum abierto a todos, capaz de colarse en todas las playlists gracias a la magnitud de sus bops, tal y como lo ha demostrado su primer single.

Para más inri, Dua Lipa ha estrenado tres obras maestras audiovisuales, dos de ellas para el segundo single «Physical».

En definitiva, hay Dua Lipa para rato. Y eso nos encanta.

Nota: 8,5/10

 

Hace unos días celebramos el segundo aniversario del álbum con este hilo en Twitter:

https://twitter.com/therubiew/status/1507959966229016576?s=20&t=_ecykyYWS969GYNjOy4sbA